El
próximo 4 de Julio del 2026 celebraremos el 250 Aniversario de los Estados
Unidos de América. También, el 19 de octubre, el 145 Aniversario de la
rendición de las tropas coloniales en Yorktown, lo que nos trajo la definitiva
victoria de los patriotas sobre los colonialistas.
Otros importantes Aniversarios: el 139 de la Proclamación de la Constitución de los EUA y la Compra de la Luisiana, celebra su 223
Aniversario, la cual duplicó el territorio nacional.
Una
Gran Conmemoración: 165 años del comienzo de la Guerra Civil (1861-1865) y el
162 de la Proclamación de la Emancipación, puesta definitiva de la ilegalidad sobe la esclavitud.
Este
breve repaso permite comprender que la rebelión contra las ideas básicas de los
Padres Fundadores ha estado presente desde el primer día. La Libertad, en su
esencia, contenido y alcance, ha encontrado esta oposición activa y constante.
La
Libertad ha sido el origen, el método y la aspiración que generó la mayor
prosperidad, abundancia y felicidad conocidas, y al mismo tiempo, el mayor esfuerzo
de sus opositores, que ha generado la oposición constante, a veces en forma
retórica, a veces en forma violenta, otras veces subrepticia.
Esta
oposición a la Libertad ha ocurrido desde el primer instante del nacimiento de
la sociedad primitiva y ha permanecido constante. La existencia de quiénes
aspiran a dominar y subordinar a los demás, a convertirse en amos, siempre
amparados detrás de ideas y conceptos que disfrazan su verdadera naturaleza:
-
” proteger a los débiles”;
-
la “justicia” de la distribución “equitativa”
de la riqueza y los ingresos;
-
la “necesidad” de proteger a la
naturaleza de la “maldad que causa la motivación de la ganancia”;
- entre otras muchas, han sido, y son, son las más usadas.
Todas
esas “bellas ideas” esconden la corrupción inherente a esa minoría de
“controladores” pretendiendo imponer métodos que permitan la oculta apropiación
de la riqueza producida por otros. Incluyen la pretensión de aparecer como
“salvadores de la humanidad” y recibir la “gratitud” de las propias víctimas.
Es obvio que no resulta difícil comprender por qué
los esclavistas esgrimían el “humanismo” de oponerse a la libertad de sus
esclavos. Fundaron el KKK para “salvarlos “de la “inminente” maldad de dejarles
“abandonados” frente a la necesidad de tener comida y techo, que, según ellos,
eran incapaces de lograr por sí mismos.
Este tipo de “humanos”, “decentes” y “generosos”,
tipifica el discurso de ellos, mientras los que quieren libertad son siempre “inhumanos”,
“crueles” y “desalmados”.
En nombre de esa falacia, asesinaron a Lincoln. Y a
muchos más en la historia.
Crearon el caos y el desorden social a posteriori de
1929, cuando la incompetencia del gobierno republicano enfrentó indebidamente,
al “crack bancario”, logrando capturar finalmente, la Presidencia en 1932.
Los mismos qué le entregaron Europa del Este, en
1945, a Joseph Stalin. Ni siquiera celebraron un “Día de la Victoria” por el
sacrificio y el esfuerzo de la nación en haber sido la columna vertebral de
liberar Europa y al resto de la humanidad del Nacional Socialismo alemán.
A finales de los 50, crearon una casi Guerra civil,
cuando se opusieron con todos los medios, a la integración racial de las
escuelas públicas que el entonces Presidente Eisenhower lideró, y que le obligó
a que las Fuerzas Federales tuvieran que ocupar el Sur de la Nación, enclave de
estos “humanistas” desde la época de la Esclavitud y la Confederación.
Fueron los mismos “humanistas” que sustancialmente
sustituyeron el papel del Congreso, borrando a la Libre Competencia Económica
creada por los Padres Fundadores, y lo convirtieron en un enclave de “oficiales
electos” subordinados a “partidos” y grupos de presión” para transformar la
economía en una lucha de permisos, acuerdos, licencias, establecimiento de
precios, reglas, inspecciones, y todo tipo de burocracia, totalmente ajena a la
economía verdadera.
Y lo que es peor, lo reprodujeron en todos y cada de
los 50 estados, miles de condados, cientos de miles de municipalidades y
gobiernos locales. Herramientas que permiten la lucha de grupos de presión,
mayorías y minorías circunstanciales, corrupción enmascarada y un alejamiento
absoluto del concepto de competencia libre que crearon los Padres Fundadores.
Reforzaron todo ese andamiaje con un aparato
gubernamental de departamentos, agencias, comisiones, secretarías, y otros, que
fortalece aún más las consecuencias negativas e irracionales de la economía ¡ajena
a la economía!
A partir de la Segunda Guerra Mundial, se dedicaron
a incorporar todo tipo de “personalidades”, portadores de su concepción
esencialmente antiamericana tradicional; crearon instituciones “culturales”
para fortalecer su dominio sobre la conformación de la opinión pública.
Todo ese ejército de individualidades, controlando
crecientemente toda la prensa y los medios, se dedicaron activamente a destruir
toda la imagen de los EUA y de sus fuerzas armadas, debilitando toda capacidad
de victoria frente a los comunistas en Vietnam, Laos, Cambodia, y el Lejano Oriente.
La acelerada conversión de las Universidades y de
todo el sistema educativo, bajo su control, en un aparato para producir
masivamente profesionales destructores de la concepción de los patriotas, a los
pocos años se convirtieron en la fuerza formativa fundamental de la nación.
El colofón fue la concertación para imponer a un
totalmente desconocido como presidente, cuyos antecedentes de topo tipo son
desconocidos, incluyendo la certeza de su propia identidad, y que se encargó de
debilitar aún más la imagen del EUA en todo el planeta, de fomentar el
debilitamiento sistemático de las fuerzas internas y externas, para facilitar
el impulso globalista que requiere, primero, la destrucción de los propios EUA,
desde adentro.
Se puso en marcha esa destrucción de varias maneras:
- Fomentando
la desindustrialización mediante traslado de las producciones físicas a países
cuya mano de obra barata facilitara la complicidad de las propias empresas.
- La
creación de mitos de “cuidado intensivo de la naturaleza”, un movimiento
igualmente destructivo de la capacidad interna de creación y uso de la energía,
a favor de un movimiento “verde” destructor de la base energética y fomento de
la dependencia del exterior.
- Fomentando
un movimiento “WOKE” para borrar las concepciones históricas de familia, sexo,
sociedad, y otras, por un nuevo conjunto desmoralizante y destructor de los
lazos sociales, familiares y de todo tipo.
- Ignorando
los avances de grupos enemigos abiertos de los EUA, apoderándose de países en
la propia vecindad de los EUA, aislando la defensa y los intereses estratégicos
avalados por la defensa en bloque de la vecindad americana.
- Permitiendo
la entrada masiva e irregular de inmigrantes que serían futuros votantes y
asegurarían la supremacía, mediante el cambio del contenido de la propia
población.
Todo ello produjo lo inevitable: una reacción
contraria que hizo surgir nuevos protagonistas en la oposición patriótica. Este
fenómeno merecería un estudio aparte, pero no es el objetivo de estas líneas.
Baste señalar que eso puso en tensión todas las armas de la Guerra Civil no
declarada. Creó historias, cuentos, acusaciones, persecución y, sobre todo, el
arma favorita de siempre: caos en la calle, guerra civil contenida, racismo antirracista,
que desgaste al poder contrario.
El periodo de 2016-2020 vio transcurrir esa insurrección
caotizante y destructora del sentimiento patriótico. El inmenso caos permitió que
recuperaran el poder en 2020.
Tras lo cual la hostilidad oficial se convirtió en
Guerra institucional de acusaciones, intentos de condenas con justificaciones
burdas, miles de funcionarios de los poderes públicos acosando al representante
del patriotismo. En fin, de todo, sin tregua, ni freno, para asegurar borrarle del
mapa. Incluso atentar contra la vida del
personaje en un acto político frente a las cámaras de TV de todo el país.
Fue tan descarada la intención, el desconocimiento absoluto
de toda formalidad, que la población reaccionó de igual forma que la física nos
enseña: toda acción genera una reacción en sentido contrario. El líder patriota
obtuvo una mayoría electoral tan aplastante, tan evidente, tan pública, que les
fue imposible desconocerla.
Eso nos lleva a la situación actual: el arma
preferida, el caos, la insurrección apenas simulada, impúdica, porque tanto va
el cántaro a la fuente…
Nos desempeñamos en ese estado casi insurreccional,
que va subiendo de tono, de métodos, que siente que le falta algo…y ellos
tratan incansablemente de azuzar esa insurrección en lo jurídico, en lo
público, en lo cultural, en los medios bajo su absoluto control, hasta lograr
lo deseado: caos total para lograr destruir al patriotismo, desprestigiarlo,
insultarlo, hacerlo incómodo para vivir…
Elemento en contra: la mayoría absoluta y relativa
está en su contra. Y decidida a no permitirle arrebatarle el control de la
situación. La cohesión y la firmeza son las herramientas. La utilización de los
medios de aseguramiento de la Ley y el Orden contra el insurreccionalismo
antipatriótico no puede disminuir. Para evitar el caos y la destrucción,
objetivos esenciales del globalismo antipatriótico.