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Thursday, November 5, 2020

La mentira para consolidar la esclavitud

Los 61 años de la opresión castrista han transcurrido de una narrativa en otra. De cuento en cuento. De justificación en justificación. De mentira en mentira. Lo único que se ha mantenido constante es la opresión, la represión abierta y descarada para mantener a la población atemorizada y al mismo tiempo adormecida por el adoctrinamiento constante. Desde el circulo infantil hasta la universidad, desde el hogar hasta el trabajo, desde la visita médica hasta el entretenimiento. Desde la cuna hasta la sepultura.

La mentira, mientras más grande, mejor. Una de las primeras: 20,000 muertos para lograr la derrota del gobierno de Batista. Esa mentira justificaba los fusilamientos, el "castigo" a los miembros de las fuerzas armadas y policíacas del régimen derrotado, con el fin de iniciar el proceso de intimidación de la opinión pública, que no ha cesado nunca. Eran las bases de la represión inmisericorde contra toda disensión u opinión contraria que se ha consolidado como la herramienta principal del sostenimiento de un poder basado en el miedo.

Las mentiras se sucedieron: ante las "agresiones del imperialismo", nacionalizaciones de todo tipo, confiscaciones de la propiedad, de la banca, de la industria, de la infraestructura agropecuaria, todo sin base legal que no fuese la narrativa de justificar la "legítima defensa" ante las "agresiones". La expedición de Bahía de Cochinos del exilio cubano se convirtió en la "primera derrota del imperialismo en América" para amplificar su supuesta invencibilidad y cuando no hubo otra participación de Estados Unidos que no fuese una tímida ayuda a la organización de los invasores, convertida en traición a esa ayuda al dejarles a la mansalva de las fuerzas castristas de millones de hombres contra apenas 2,000 invasores. Fanfarronería mentirosa.

Ante el retiro del crédito comercial y la sanción financiera por el no pago ni el reconocimiento de la indemnización legal que jamás realizaron al nacionalizar bancos, hoteles, tierras, industrias y todos los activos norteamericanos, convirtieron el tímido embargo comercial en un "cruel y sanguinario bloqueo" para posar de víctimas en el mundo y ante los ojos del pueblo cubano y diseñar el "culpable perfecto" de todas sus insuficiencias, negligencias, desatinos, pésima administración y desastrosa política económica.

A lo largo de esos 61 años de barrabasadas y desastres, de desarticulación de las fuerzas productivas por su irracional manejo de la economía, por su desprecio a las leyes económicas y a la experiencia humana, haciendo siempre todo lo contrario a lo que el resto del mundo gestiona exitosamente para producir a manos llenas, les ha conseguido lo contrario, la pobreza extrema, la disminución absoluta y relativa del nivel de vida de la población, la destrucción de la planta industrial, la desaparición de la infraestructura de acueductos, alcantarillados, red vial, cartera de viviendas, infraestructura hospitalaria y asistencial, deterioro de la preparación profesional y científica, concentración de los ingresos en las manos del conjunto de dirigentes de la tiranía, creación de un sistema de corrupción sistémica y el fracaso más absoluto y palpable de sus ideas, consignas, teorías, políticas e ideología ha sido cínicamente achacado al "cruel bloqueo imperialista".

Todos sus ingresos son dedicados a la actividad policíaca y de vigilancia y represión de la población, a la subversión de otras naciones para exportar su ideología y debilitar a otras sociedades mediante la infiltración de agentes y espías, el adoctrinamiento de sus nacionales para efectuar la subversión y el sabotaje y el enriquecimiento descarado de sus jefes, la satisfacción de sus caprichos, el mantenimiento de mansiones y un nivel de vida de lujo, muy secretamente mantenido, frente a la pobreza general.

La masiva huida de casi 3 millones de cubanos a otros países del mundo les ha permitido crear una industria de enriquecimiento adicional. Los desterrados han sido empujados crecientemente a mantener a sus familiares dentro de Cuba, atenazados por una creciente escasez de alimentos, medios de consumo y artículos de primera necesidad, solamente suministrados por una red de establecimientos de esos productos deficitarios solamente en moneda extranjera. Han diseñado un hábil procedimiento de recepción de esas remesas que no van a las manos de los familiares receptores sino a la banca gubernamental, que le entrega a esos familiares una "representación" de esa moneda extranjera mientras el gobierno hábilmente concentra la moneda real, introduciendo todo tipo de impuestos y cobros de servicio, precios inflados y otros mecanismos que reducen el valor real de cada envío a un porciento disminuido de su valor en moneda extranjera que se apropia por los verdaderos "dueños" del país, que se atribuyen ser dueños también de todo lo que entra a sus fronteras.

 Por supuesto que aquellos habitantes que no tienen parientes en el exterior que les envíen remesas apenas pueden subsistir, mientras los gobernantes se apropian del dinero ajeno de aquellos afortunados que sí los tienen. Al igual que la esclavitud de las brigadas médicas y de otros profesionales, técnicos y especialistas que envían al resto del mundo para cobrar ellos sus salarios, ahora, acostumbrados a imponer reglas de esclavitud, pretenden convertir en esclavos económicos a los que reciben y envían remesas. La esclavitud es el único verdadero "logro" de ese régimen de oprobio, que una vez más, miente descaradamente al acusar a los Estados Unidos de "prohibir" enviar remesas a los familiares en Cuba debido a que Estados Unidos se niega a seguir siendo cómplice de esa esclavitud y reclama que les entreguen las remesas a los receptores no en papelitos y dinero virtual, sino en la moneda real que les envían.

 Esa es la "salvación" del pueblo cubano que el monstruo de Birán y sus cómplices prometieron en 1959. Un pueblo que recibía inmigrantes de todo el mundo que venían a disfrutar de su prosperidad, ahora convertido en un pueblo de emigrantes que escapan de la indigencia y que encima, lo quieren convertir a la esclavitud económica inducida a través de la esclavitud que ejercen sobre los que permanecen en la isla.


Thursday, October 29, 2020

El Nuevo Orden Mundial, el Partido Demócrata y el "Deep State"

El histórico 20 de enero de 1917, en las escalinatas del Capitolio en Washington D.C., al tomar posesión del cargo de 45º Presidente de los Estados Unidos de América, el Presidente Trump le prometió al pueblo norteamericano lo que ha cumplido al pie de la letra: luchar por sus derechos, por su prosperidad y por una nación cada vez más grande. Al mismo tiempo se dirigió a los allí reunidos - pertenecientes en su inmensa mayoría  al Deep State o el llamado "pantano" - y les avisó lo que también ha cumplido al pie de la letra: que lucharía incansablemente para eliminarlo ya que ese poder factual, oculto y todo poderoso, existía para su autoperpetuación, para su propio beneficio y que era compuesto por gente que son miembros de ambos partidos y por gente sin partido, pero todos con intereses ajenos a los de la nación.

 Trabajar intensamente a favor del pueblo norteamericano significó recuperar la capacidad manufacturera e industrial, que por años había sido menoscabada a favor de terceros países, fomentar el desarrollo para crear millones de nuevos empleos productivos, eliminar enormes cantidades de regulaciones burocráticas, impuestas por ese complejo burocrático para ser cortejados por los "lobbystas" y enriquecerse para favorecerles, impugnar pactos comerciales desfavorables a la nación, negociados por esa especie de mafia político-administrativa y negociar intensamente para sustituirlos por nuevos acuerdos favorables al desarrollo norteamericano, impulsar la creación de nuevas fábricas e industrias que desarrollasen el empleo local, fortalecer la capacidad defensiva de la nación, entre otras muchas y arduas tareas llevadas a cabo pese a la oposición sorda y recalcitrante de ese "pantano" que había tomado nota de la advertencia de que su existencia estaba amenazada por una administración impulsada por el interés norteamericano y no por el enriquecimiento personal de sus integrantes.

Esa resistencia a la labor presidencial y su hostilidad había tomado forma incluso antes de la llegada a la Oficina Oval del Presidente Trump, conformada sombríamente en la conspiración para atacar a sus colaboradores, tratar de desprestigiar al Presidente y presentarlo como un agente ruso, montar un circo en una investigación amañada y cuyo propósito era sacarle del poder en un "impeachment" creado específicamente con ese fin. A niveles estatales y locales el Partido Demócrata montó la descaradamente llamada "resistencia" para impedir a toda costa que las acciones presidenciales progresaran y fomentando una especie de guerra civil no declarada, desobediencia, provocaciones, intimidación y surgimiento de terrorismo con cualquier excusa y llevando a pleno desarrollo la intención declarada de romper la nación, negar su historia, desbaratar la democracia como fue creada por los padres de la nación y minar a cada momento la autoridad presidencial y sus logros.

El pantano se defendía vigorosamente de la única forma que podía: intentar destruir los logros del Presidente, hacerle la nación inmanejable a través del continuo y descarado sabotaje mediante jueces venales, funcionarios locales subordinados y organizaciones terroristas, azuzamiento de las divisiones raciales y cuanta otra cosa sirviera a sus intereses. Internacionalmente esa hostilidad se ha manifestado y se manifiesta en organizaciones internacionales en manos de aliados de los Demócratas por intereses comunes, colusión y ambiciones de dominio mundial, cuyo escollo fundamental es el Presidente Trump. El pantano no solo existe nacionalmente. Existe internacionalmente. Existe estatalmente. Existe condalmente y existe municipalmente. Donde quiera que hay gobiernos, contratos, regulaciones y oportunidades de enriquecimiento por venalidad o abierta corrupción, abuso del poder público y repartición de favores. Transparencia, poder judicial independiente y fiscalización pública son las medicinas que lo pueden mantener a raya.

Ello explica cómo se unen en un solo odio al Presidente Trump izquierdas y derechas extremas, pero cuya cabeza visible y organizativa es el Partido Demócrata, cuyos líderes encabezan esa guerra civil no declarada y cuyos instrumentos incluyen la prensa, los grandes artistas, figuras del deporte, grandes banqueros e industriales que constituyen las tropas de ese ejército de guerreros contra Trump.

Pero como toda acción desarrolla una reacción, mientras más descarada y vergonzosa es la escalada anti-Trump, más sólido y entusiasta es el apoyo masivo al Presidente por parte del pueblo norteamericano que ha aprendido que Trump es el muro defensivo que posee para impedir que vuelva a ser traicionado y pierda la nación, los principios, la libertad, la prosperidad y la seguridad que le legaron sus antepasados. Y a nivel mundial muchos se han dado cuenta, han despertado, y a pesar de la intensa propaganda anti-Trump, se han convertido no solo en sus admiradores sino también en sus defensores. Cientos de You Tubers transmiten diariamente desde decenas de lugares del mundo y denuncian a los traidores que quieren sacrificarles para permitir un gobierno mundial que los manipule. El ejemplo de Trump y el masivo apoyo con que cuenta les da fuerzas para defender sus libertades, sus familias, sus principios y su prosperidad.

Eso es lo que estamos decidiendo con nuestro voto el 3 de Noviembre. La vida o el suicidio. La verdad o la mentira. La prosperidad o la pobreza. La nación o la opresión mundial.

 

 

 

Thursday, October 15, 2020

LA MENTIRA: DESCARADA Y SISTEMÁTICA FORMA DE GOBIERNO SOCIALISTA

 El 18 de mayo de 1967, fue uno de los abundantes días que el monstruo de Birán escogió para adoctrinar al pueblo cubano prometiendo lo que sabía era imposible de cumplir. Era el aniversario de una de las tantas "fechas Revolucionarias" que los asaltantes al poder de 1959 seleccionaron para "encuadernar" una nueva historia. Se trataba de la llamada Asociación Nacional de Agricultores Pequeños", un "movimiento" que agrupaba "voluntariamente" a los pequeños agricultores que todavía sobrevivían del asalto a la propiedad rural ocurrido en la Primera y Segunda Reforma Agraria y cuyo único fin era disponer de una estructura burocrática más para vigilar, manipular y reprimir a esos pequeños sobrevivientes del desastre confiscatorio del sector agropecuario cubano, del cual jamás se ha recuperado.

En esa diatriba, haciendo gala de su supuesta sapiencia y certeza absoluta de los maravillosos resultados que traerían las "nuevas" políticas sociales y económicas, el "comediante en jefe" se burlaba descaradamente de la población cubana, afirmando "llegará el día en que las frutas, los vegetales, hasta la leche se distribuirá gratuitamente a todo el mundo".  Recordemos que estaba en su periodo "maoísta" que alcanzó su clímax menos de un año después, el 13 de marzo de 1968, con la "ofensiva revolucionaria" en la que copiando a Mao nacionalizó toda propiedad sobreviviente, como Mao en 1958 con "el gran salto adelante".

En ambos casos el fracaso de ese paso "revolucionario" fue desastroso. Y en ambos casos fue enmarcado con un recrudecimiento del adoctrinamiento, de la represión más cruda por el simple uso de palabras y conductas consideradas inapropiadas al proceso. En China se encargó a la "Guardia Roja" y en Cuba a las "Brigadas de Respuesta Rápida". Se ignora con exactitud cuántos millones de chinos murieron de la hambruna que trajo consigo el Gran Salto Adelante y tampoco se ha computado con suficiente amplitud las consecuencias de la "ofensiva fidelista" que llevó al país a un retraso social, económico y político de más de 100 años, retornando a Cuba a la época de Valeriano Weyler y su genocidio contra el pueblo cubano en la Guerra de Independencia en 1895.

Para profundizar en esa burla descarada a quienes tenían que soportar su mentiras y fantasías, prosiguió: "Es que nosotros sabemos lo que estamos haciendo, y nosotros sabemos cuáles van a ser los niveles de producción de este país dentro de algunos años; sabemos cuántas vacas se están inseminando; sabemos cuántas terneras están naciendo; sabemos cuánta leche da una ternera del primer cruce del Holstein con el Cebú, y podemos hacer cálculos. Y sabemos la cantidad de leche que se va a producir, cómo las cantidades de frutas. Sabemos cuántas matas de café estamos sembrando. Llegará un momento, señores, llegará un momento en que podamos decirle también al pueblo: El café que quieran vayan a buscarlo al mercado gratuitamente."

Han transcurrido 53 años de las descaradamente fantasiosas mentiras de esa noche de 1967. La escasez de alimentos en la Cuba sometida es hoy peor que nunca. Unido a la desastrosa administración de estúpidos escogidos por su lealtad y no por su capacidad, el monstruo de la corrupción se ha desbordado desde los altos niveles hasta nivel de cuadra. La insensatez de una política encaminada solamente a asegurar la supervivencia de la dictadura y no a un desarrollo de la prosperidad y la satisfacción de las necesidad ha desbordado esas necesidades. El recrudecimiento de la represión indiscriminada sobrepuesta a la miseria generalizada es asfixiante. El desprecio sistemático a los ciudadanos y a sus necesidades sociales, políticas y materiales crea un distanciamiento social y político abismal.

Todo ello ha generado un monstruo tal de miseria, inconformidad, destrucción de la base de la propia civilización humana, que asoma a pasos agigantados una implosión por la imposibilidad de la población de vivir en las condiciones cada vez más asfixiantes e insuficientes que la tiranía le impone sin alternativa alguna que no sea pedirle dinero a sus parientes desterrados y la esperanza de escaparse del país.

El recorte de prensa de la época es testigo de la mentira descarada:

El hecho de que las autoridades de la tiranía no permitiesen revisar en las bibliotecas públicas los discursos del monstruo anteriores a la fecha, es el mayor testigo de que todas las mentiras dichas en público desde el primer día de la tiranía eran mentiras a sabiendas y que la simple lectura de esos "discursos" permitía darse cuenta del engaño y era la obvia razón para esa prohibición. Nada era fortuito. Todo era planeado.

Thursday, October 1, 2020

La Ley y el Orden

Los Estados Unidos de América fueron fundados con una pléyade de excepcionales hombres de profundo pensamiento libertario, cuya preocupación fundamental era que la nueva República se sostuviese con unos pilares legales, sociales y económicos que la hiciesen blindada a los abusos de poder, a las tiranías de una supuesta mayoría que impusiese sus opiniones y creencias, ignorando, pisoteando y despreciando a las minorías, con una distribución de poderes gubernamentales que garantizase las libertades públicas y la justicia imparcial.

Todos esos principios se basan en la honorabilidad, en la transparencia de los poderes públicos y en el sometimiento a la Ley. Pero ¿qué ocurre cuando la honorabilidad es falsa? ¿Cuándo los gobernantes elegidos responden a grupos de poder que son ajenos al electorado? ¿Cuándo los intereses de esos grupos son más defendidos que los del pueblo? Se genera lo que se ha dado en llamar el "deep state" que el Presidente Trump llama por su verdadero nombre: el pantano.

Ese pantano que se ha conformado espontáneamente cuando desde hace mucho el interés personal pesa más en los servidores públicos que la honorabilidad. Y se convierte en una efectiva tiranía que intenta expulsar del poder a aquellos que se conservan fieles al legado original de los fundadores: honorabilidad, respeto al interés público y acatamiento de la voluntad popular. Esa tiranía oculta tiene representantes en todas las tres ramas del gobierno, en localidades, regiones y estados y se hace evidente su complicidad anónima cuando sus "miembros" desconocen los principios de los fundadores y se hacen ciegos y sordos para cumplir la ley, para aplicarla y para hacerla cumplir. Desde "líderes" electos, hasta fiscales, jueces y figuras públicas.

Como expresión suprema de esa complicidad se manifiesta descaradamente el apoyo hipócrita y lleno de maldad de un cuarto poder público: la prensa. Para esa prensa que se escandaliza porque se aplique la Ley y el Orden que ha existido por más de 200 años, pero estimula el desorden que califica de "derecho a protestar" aunque ese derecho pisotee el derecho de los demás ciudadanos a su vida, su propiedad y su tranquilidad.

Esa hipócrita participación se extiende por todo el espectro público y va convirtiendo la nación a un clima social irrespirable, dónde el "derecho a protestar" de unos cuantos pisotea el derecho a cenar en un restaurant de todo el resto del mundo, o a circular por las calles sin temor a que dañen tu vehículo o agredan a tu familia. Y alcaldes, concejales, fiscales, policías, miran para otro lado, pisoteando la Ley que juraron hacer cumplir.

Los "famosos" -siempre hacen lo mismo- prometen que se mudarán del país a menos que se mantenga el reino del pantano… y eso significa que nos obligarán, poco a poco, a mudarnos a aquellos que no tenemos guardaespaldas privados. Irnos a dónde se respete la Ley y el Orden y se proteja a las personas decentes.

Hay una solución que podríamos aplicar por nuestros derechos ciudadanos: como las autoridades no actúan, ¿para qué pagar sus salarios? La ciudadanía que paga sus impuestos para que ellos cumplan sus funciones puede asistir a las reuniones públicas de todos los lugares dónde no se respeta la Ley y exigir que tampoco se les pague porque no cumplen su trabajo.

Thursday, September 24, 2020

El Gran Reseteo, Conferencia Cumbre del Globalismo Mundial en 2021*

El Forum Económico Mundial ha sido convocado para Enero del 2021 una conferencia cumbre doble (virtual y también en persona) que con toda claridad denominan "El Gran Reseteo" y cuyo declarado propósito es construir urgente y diligentemente "los fundamentos de nuestro sistema economico y social para un futuro más resistente, sostenible y justo", que requiere una nuevo contrato social centrado en la dignidad humanay la justicia social, dónde el progreso social no quede rezagado del desarrollo económico". Esta convocatoria señala que "la crisis sanitaria mundial ha dejado cicatrices profundas en nuestras sociedades y economías que requieren urgentemente trabajos decentes y significativos y que se llevará a cabo simultáneamente en 400 ciudades alrededor del mundo para tener un diálogo hacia adelante impulsado por la generación más joven. Firman esta convocatoria dos personas: Klaus Schwab, Fundador y Presidente Ejecutivo del Forum Económico Mundial, y el Príncipe de Gales, Carlos, heredero del Trono de la Gran Bretaña.

El plan, largamente urdido por las clases dominates de la economía global, permite alcanzar una de dos conclusiones. La pandemia les ha venido como anillo al dedo para crear la conmoción socio-económica que necesitaban para presentar la Gran Solución, o la Pandemia ha sido preparada para poder presentar la Gran Solución a partir de esta conmoción planeada.

Los discursos bien planeados de los jefes de estado en la Asamblea General de las Naciones Unidas la semana pasada recogen a un Presidente Chino subordinado a la calentología para alcanzar las metas del 2030, lo cual es llamativo pues China es uno de los líderes de la contaminación global, nunca se ha ocupado en serio de solucionarla y el Pacto de París, del cual se retiró el Presidente Trump simplemente pretendía que Estados Unidos cargara con el costo financiero gigantesco de eliminar la contaminación mientras el gran contaminador apenas contribuía con una parte insignificante de ese costo. El culpable de la pandemia y de buena parte de la contaminación planetaria ahora es un niño bueno. Casualidad o causalidad?

Esa convocatoria de los más grandes explotadores de las riquezas ajenas, promotores por siglos de la esclavitud y del despojo de las naciones y de las clases sociales más  oprimidas a convertirse en promotores de la dignidad, de la justicia social y el desarrollo igualitario puede tomarse en serio? El lobo como abogado de las ovejas?

Un manifiesto en 1848 se publicó por otro Carlos, también en Londres y la vida ha demostrado cuan alejado de la realidad estaba en sus objetivos aunque no en sus causas. Por ironías del destino también ayudado y casi financiado por otro alemán, de nombre Federico. Resulta imposible no contrastar ambas declaratorias y comprender que algo está oscuro y huele a queso. Los lobos no se dedican a proteger a las ovejas 



Friday, September 18, 2020

Por qué los globalistas quieren apoderarse del mundo

 La civilización trajo un elemento antes desconocido: las clases gobernantes. La manera cómo se establece esa clase ha ido cambiando: desde los "elegidos" de sangre azul, "descendientes directos de los dioses", hasta la fuerza bruta de la conquista del nazismo, pasando por la posesión de capitales, alianzas entre gobernantes y todo tipo de métodos para asegurarse el poder absoluto, más o menos disimulado o no.

En los primeros años del siglo XX se empezó a delinear una novedad: la llamada Sociedad de las Naciones, que la segunda guerra mundial impidió progresar, hasta finalmente pudieron crear en 1945 las Naciones Unidas, inspiradas por el triunfo sobre el imperio del mal de Japón, Alemania y sus aliados. La familia Rockefeller lidereó aquel "esfuerzo" y para ello donaron el majestuoso edificio que acogió a la Organización en el centro de la ciudad de Nueva York. Como siempre, ello se presentó como un gran logro de la humanidad, la erradicación de las guerras, y otras bellas ideas. Junto con la Organización se fueron creando los instrumentos de lo que sería un gobierno mundial. El ministerio de Educación y Cultura (UNESCO), el Ministerio de Salud (la OMS), el Ministerio de Seguridad (el Consejo de Seguridad y los Cascos Azules), su Parlamento (La Asamblea General) y diversas otras organizaciones subordinadas, como las representaciones territoriales para regiones, las Comisiones Económicas, y otras organizaciones muy emparentadas, como el Fondo Monetario, el Banco Mundial y otro sinfín de instrumentos de su autoridad.

Este escenario fue creando una imagen de lo que sería un gobierno mundial, frente al cual todos los gobiernos nacionales quedarían subordinados. El más reciente "logro" de esta concepción globalista es la Unión Europea. Todos han visto el enorme esfuerzo que le ha costado a Gran Bretaña "salirse" de esa camisa de fuerza y como las autoridades de la Unión hacen todo lo que pueden para impedirlo. Ningún poder establecido admite fugas territoriales.

Los poderosos de la Banca Mundial y sus agentes han realizado el trabajo. Naciones Unidas apenas ha resuelto problema alguno en sus años de existencia, pero se ha constituido en la estructura de ese poder mundial. Las generaciones presentes ya se han acostumbrado a la existencia de ese super-gobierno, a sus enormes gastos, a su no menos enorme burocracia y a su proverbial inutilidad. Les faltaba el instrumento de coerción para "doblarle el brazo" a los países que querían permanecer autónomos y aparecieron dos creaciones "ad hoc" para ello: la calentología o cambio climático y las pandemias que "obligan" a obedecer al poder globalizado.

Como todo gobierno, el propósito de establecerlo es dictar directivas, regulaciones y órdenes, todo lo cual es el caldo de cultivo y los medios de existencia de la burocracia de ese gobierno y las palancas e instrumentos que le permiten a los mandantes establecer esa tela de araña de relaciones, favores, pagos por influencias y demás "detalles" que van convirtiendo poco a poco a un gobierno en un pantano. Una de las más visibles herramientas de ese poder en la sombra son las regulaciones. Por algo fue que una de las primeras y más efectivas medidas del Presidente Trump al llegar a la Casa Blanca fue la eliminación, consolidación y racionalización del enorme conjunto de regulaciones federales, lo que contribuyó activamente al impulso al desarrollo y crecimiento económicos que caracterizaron a esta administración.

Estemos conscientes que muchas de ellas contribuyeron a la influencia oculta, al enriquecimiento ilegal y al cobro de favores de aquellos que inmediatamente se convirtieron en enemigos acérrimos del Presidente. Esa inmensa ola de intereses creados activamente promueve otro tipo de gobierno, el gobierno de los permisos y las regulaciones, que son las "taquillas virtuales" que engordan al Deep State.

Llevados al plano mundial, imaginen cómo se frotan las manos los globalistas y sus cómplices con las regulaciones por el "cambio climático", piedra angular del asalto al cielo de los globalistas. Hay una frase acuñada en la campaña presidencial del 1992 que identifica este fenómeno: "Its the economy, stupid".

Los estrategas de ese asalto al cielo tienen controlados los laboratorios que están creando artificialmente todos aquellos materiales que sustituirán a todo lo que tienen previsto regular, desde la carne "crecida artificialmente", la manipulación y distribución de órganos humanos provenientes de los abortos masivos, las drogas maravillosas para mantener la juventud en condiciones artificiales y muchas más.

La existencia de un gobierno mundial que, en nombre de la calentología, regule, prohíba o controle la masa ganadera del planeta permite tener una idea del enorme impacto económico que eso tendrá y las enormes ganancias para los creadores de la carne, la leche, y sus derivados en forma artificial. El potencial económico y el poder político derivado de esas regulaciones solo son un ejemplo del "nirvana" con el que sueñan y para lograrlo están haciendo todo lo que pueden.

Comprendamos una simple verdad: durante años, y en silencio, esos intereses, asociados con otros coyunturales, han logrado apoderarse del poder en los principales países y regiones del mundo. La piedra en el zapato: el enorme poder de los Estados Unidos de América. Mientras esta nación no se pliegue al poder global, ese poder global no será totalmente efectivo. Y eso es lo que se esconde detrás de todos los furibundos ataques del pantano norteamericano e internacional contra el valladar que significa el Presidente Trump y el respaldo popular que tiene su movimiento, que se ha extendido a otros países del mundo, que han ido despertando y conformando una especie de tendencia patriótica frente al globalismo que eliminará todo vestigio de nación, familia, religión, o sea todo aquello que pueda hacer que los individuos se aferren a su historia, su cultura y sus valores.

Por ello el ataque a esos valores es parte de la tarea de imponer el globalismo: una masa amorfa, sin orgullo por sus valores, sin códigos éticos que le aglutinen con sus iguales, es mucho más fácil de convertir en rebaño. Por ello, aunque la calentología parece ser el medio fundamental de esa estrategia, la paralela de introducción de una cultura amorfa y sin restricciones morales, sociales o familiares es una parte tan importante del empuje del globalismo.

Todo esto es parte importante de lo que está en manos de todos los norteamericanos en las elecciones del 3 de noviembre y explica el surgimiento planeado de insurrecciones "civiles", la lucha por una sociedad que repudie los valores tradicionales, la creación de una masa de "víctimas de la sociedad actual" y otras muchas de las acciones contra la nación y el Presidente Trump. El financiamiento de toda esa guerra es para los globalistas una inversión de la cual piensan obtener grandes ganancias si logran su objetivo: eliminar el poder norteamericano para obtener el poder absoluto en el plan que tienen calendariado oficialmente: gobierno mundial para el 2030

 

 

 

 

 

 

Friday, September 11, 2020

Crónica de una Muerte Anunciada

 

La sociedad es un fenómeno primariamente material. Encima de lo material surge todo lo demás y sin lo material, todo lo demás desaparece. Esa simple verdad ha sido sistemáticamente ignorada por las élites socialistas que, llegando al poder, se dedican sistemáticamente a negar esa verdad, en sus cotidianas acciones. La excusa: quitar el poder económico a las clases sociales hasta ese momento dominantes y que poseen las palancas de la creación de la riqueza: el capital, la tierra, el subsuelo minero, las instalaciones industriales, la flota mercante, la flota pesquera, y otros.

 

Como en realidad lo que pretenden es someter a su voluntad y poder absoluto a toda la sociedad, también se privan de la propiedad privada a los medios de comunicación, al sistema educacional, al ejercicio de la defensa legal, a las instituciones profesionales, y a toda otra organización o medio que pueda defender a la sociedad frente a la tiranía a ser implantada, incluyendo a la propia clase obrera y campesina, que ellos proclaman ser los autores de la instauración. Para imponer la tiranía pues también se despoja a la sociedad de sus medios de defensa cívica y se anestesia a las clases sociales con la creación de instituciones que "agrupen" a las diferentes capas y estamentos, pero todas sometidas al puño de la tiranía, prohibiendo todo otro tipo de organización social, cívica o profesional que no sea la oficial.

 

Este macabro proceso es descrito como la "obra revolucionaria" y ha sido seguido al pie de la letra por toda sociedad sometida a la bota comunista, que ellos llaman "socialista" al principio del proceso con el fin de asustar menos a los tontos que se lo creen, pero que no están totalmente subordinados…todavía. Y que como buenos "tontos útiles" les servirán de defensores frente a otros inocentes que no han entendido que caminan hacia el calvario.

 

En ninguna sociedad "socialista" o programa para instalarla existe plan alguno para desarrollar la economía, para asegurar el mantenimiento del nivel de vida promedio y mejorarlo, para desarrollar esos medios creadores de la riqueza social que ellos nacionalizarán y que irremediablemente serán mal administrados, desaprovechados, abandonados a su suerte y generalmente dejados a morir por falta de mantenimiento y menos por reinversión. Porque en realidad eso no les interesa. Saben perfectamente lo que únicamente les interesa: el poder absoluto y para siempre. Con ese poder absoluto el grupo de "dirigentes" vivirá como príncipes, hasta morir en su cama, sin que nadie les ponga en peligro sus privilegios y el resto, ya se las arreglará como puedan, mientras la maquinaria propagandista ahogará la verdad: que vivirán peor cada día hasta llegar al límite. Esa es la causa general de desaparición del socialismo: la implosión debida a su propia incapacidad.

 

En el caso castrista esa crónica del desastre comenzó el propio día que dejó de existir el régimen anterior. Las huestes "revolucionarias" comenzaron inmediatamente el saqueo de los lugares propiedad de personajes del régimen anterior, se decretó el presidio y ajusticiamiento de muchos de sus oficiales militares por tribunales "revolucionarios" y se creó el Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados para confiscar todas las propiedades, negocios e intereses de entidades que la dirección "revolucionaria" considerase de "turbia" procedencia. El despojo había comenzado. La intimidación de los que se opusieran y la supresión de libertades, también.

 

Se hicieron dos "reformas agrarias". Una primera para propiedades de extensión agrícola de cierto tamaño, justificada por el principio de "la tierra para quien la trabaja" cuyo verdadero fin era quitarle todo poder económico a la clase social de mayores ingresos en ese sector, incluyendo todo tipo de explotación agrícola, ganadera, cafetalera, cañera, y de cualquier otra clase. Como muchos predios incluían en sus límites otros muchos negocios, ellos fueron también nacionalizados. Fue un primer golpe serio a la creación de riqueza pues pasaron a controlar esas propiedades personas sin ninguna preparación administrativa, comercial o económica, y cuyo único fin era ajeno a la producción, era asegurar someter a aquellos incluidos en esas propiedades. Sesenta y dos años después todavía no les interesa producir sino impedir que produzcan los campesinos y pequeños propietarios.

 

Concluidos esos dos pasos de confiscación de las propiedades en la vida rural, iniciaron "planes especiales de desarrollo" con la excusa de organizar cosas como el "Cordón de La Habana" para producir café y otro tipo de productos agrícolas para abastecer la ciudad, "cordones lecheros" con empresas de ordeño mecánico y otras bellas ideas para aprovechar la tierra. La verdadera finalidad: terminar de "raspar" la olla de la pequeña propiedad campesina "incorporando" esas miles de pequeñas propiedades a esas granjas estatales, "indemnizando" a los antiguos propietarios con un ingreso mensual, pero a cambio de lo cual debían trabajar 8 horas diarias en la granja estatal correspondiente. Esa tomadura de pelo que se trataba de convertir en obreros agrícolas privados de propiedad a los antiguos propietarios fue objeto de un torrente de cantaletas y odas a la Revolución, dándole la gracias por despojarlos de su propiedad. Típico de la propaganda comunista: llamar amor a la crueldad y paz a la guerra.

 

Mientras eso sucedía a lo largo del país en un proceso que duró algunos años para culminar el despojo, pues se fue confiscando al resto de la economía. La Banca, nacional y extranjera, las empresas de transporte, las instalaciones aero-portuarias, la industria petrolera y minera, las minas y plantas procesadoras de níquel, manganeso y todo otro material del suelo y el sub suelo, los fertilizantes, la industria ligera, es decir, toda propiedad de producción de bienes y servicios fue cayendo, ineluctablemente, a lo largo del primer decenio de la destrucción revolucionaria. Por el camino se aprovechó para despojar de toda propiedad a las entidades de procedencia extranjera, particularmente la norteamericana, desde fecha tan temprana como 1960, todas sin compensación alguna y a punta de pistola. Típico de los bondadosos y humanistas "revolucionarios" poco menos que elevados a la categoría de "santos" por su propia maquinaria propagandística y la comprada y pagada internacional, unida a los siempre "tontos útiles" que no se dan cuenta de nada hasta que sus propias cabezas ruedan en la guillotina revolucionaria.

 

En el paroxismo maoísta que padeció el Mao cubano, creó la llamada "ofensiva revolucionaria" en marzo de 1968, en que se les nacionalizó las máquina de coser a las costureras, los "chinchales" a los zapateros, y los más pequeños servicios, como burda copia al Gran Salto Adelante de Mao 10 años antes. En ambos casos resultó en la destrucción total de ambas sociedades: la china y la cubana. Ambos sabían lo que hacían: destruir. Les interesó mucho más destruir porque esa destrucción incluía, lamentablemente, también la destrucción de toda esperanza de restauración de la sociedad anterior.

 

Ese "salto adelante" incluyó, en ambos casos la destrucción de la historia propia, de la cultura, de la educación transformada en adoctrinamiento, de la formación de profesionales con basamento científico, de la posibilidad misma de hacer una sociedad viable. La historia china fue diferente. A la muerte de Mao sucedieron disputas por el poder que dieron como resultado el acceso al poder omnímodo del Partido Comunista Chino a personas que cayeron en cuenta que uno de las dos grandes obstáculos al progreso del socialismo era la ausencia de la propiedad privada y la reinstauraron como piedra angular del crecimiento económico. El segundo problema está sin resolver: la ausencia de Libertad y Democracia, la existencia misma del poder omnímodo y una vez resuelto el primero, pues el segundo se torna imposible de superar. La existencia de esa contradicción creciente entre la propiedad privada y la tiranía política es actualmente el centro de la problemática de la dictadura china.

 

En el caso de Cuba todos los obstáculos al desarrollo socio-económico están presentes: la economía en ruinas y el sistema socio-económico que la maneja son totalmente inexistentes e inapropiados, la ausencia de Libertad y Democracia, el más absoluto voluntarismo y divorcio de las necesidades del país con los intereses de la gerontocracia heredera del poder omnímodo, corrompidamente asociada con una generación nueva de líderes creados, seleccionados y puestos a dedo para compartir la corrupción y asegurarle a los miembros de la gerontocracia la muerte serena y en sus camas. El desastre es tal, que empieza a barruntarse un implosión…ya que ha tornado la vida normal en una quimera, sin comida, sin salud pública, sin viviendas, sin servicios sociales, y con una represión cada día más descarnada. No hay mayor fábrica de disidentes que la propia tiranía. ¿Cuánto podrá resistir la población sin protestar masivamente y generar la implosión?