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Wednesday, December 9, 2020

Los síntomas de un colapso inminente

El creciente e imparable malestar de la población cubana viene galopando hace mucho tiempo y determina, sin lugar a duda, una especie de condena a muerte de la robolución que cumple 62 años de existencia dentro de unas semanas.

Los factores son múltiples, pero todos tienen un denominador común: la fatiga de la población cubana por soportar condiciones de vida tan deterioradas que van más allá del Tercer Mundo y el malestar extremo por el clima sociopolítico burocrático, anquilosado, corrupto y cada vez más alejado del mundo civilizado.

Desde el punto de vista material, el deterioro del nivel de vida de la población cubana es difícil de medir ya que la tiranía se encarga de esconder las estadísticas y falsificarlas. La moneda, mercancía de cambio por excelencia y medidor del valor, aunque distorsionada por decisiones oficiales, es evidente: un peso cubano en 1958 valía un dólar. No había mercado negro ni ningún tipo de paralelismo. Hoy hay un montón de paralelismos, incluso de "monedas" diferentes, el CUC, CUP, MLC, y otros muchos "medidores" oficiales, cuyo verdadero fin es esconder la realidad.

Esta es la realidad: el peso cubano vale entre 1/25 y un 1/150, según el cambio oficial o el cambio de mercado. Por lo tanto, el nivel de acceso de las personas al mundo mercantil ha descendido entre 25 y 150 veces. No estamos contando que el nivel de precios es disparatado y esas limitaciones están complementadas con racionamiento, escasez, mercado negro y corrupción galopante. Si tenías 100 Pesos en 1958, hoy tienes entre 4 Pesos y 66 centavos, que solo puedes gastar haciendo colas interminables y soportando la corrupción policial y de los propios tenderos.

Un segundo elemento es mucho más complicado de cuantificar, pero igual de asfixiante. En esta larga data de sufrimientos, se derrumban las viviendas, se deterioran las calles, se han destruido los acueductos y los alcantarillados, el sistema de transporte se ha colapsado varias veces. La tiranía no mantiene y mucho menos desarrolla la infraestructura.

El sistema educacional es uno de los peores desastres de esa robolución, tanto por su contenido, transformado en descarada propaganda, como en la plantilla escolar. Escuelas destruidas, baños inexistentes, inexistencia de libros y materiales escolares, maestros improvisados sin la calificación requerida.

El sistema de salud es otro desastre. Hospitales casi colapsados, inexistencia de insumos y materiales, falta de la limpieza y el orden más elemental, negligencias médicas galopantes que cuestan vidas y un significativo deterioro en el nivel profesional de sus graduados. Esa falta de preparación se debe a lo que significa la formación en una plantilla hospitalaria derrumbada, ausencia de medios y deterioro del personal facultativo, mezclada con la corrupción que les plantea a los pacientes pagar regalos y coimas para recibir tratamientos y atención. Los "graduados" en forma masiva son semi esclavos destinados a enviar al exterior para sacarles dinero a otros países.

Cuando se suma todo ese ambiente social y material, mezclado con la creciente opresión y represión asfixiante le crea una presión socioeconómica y política insoportable y genera la rebeldía ante el status-quo, la inconformidad explosiva en las aglomeraciones de colas y esperas y el inevitable surgimiento de protestas que ascienden de individuales a grupales y a multitudinarias. Si mezclas la violencia que ejerce el poder opresivo ante la más mínima disensión, pues el ambiente explosivo se incendia y el incendio se propaga.

Esa es la situación actual, complementada con lo imponderable: el surgimiento de jóvenes rebeldes y la espontánea creación de movimientos sociales y políticos que retan al poder establecido, que ciegamente aplica la fórmula que ha usado por 61 años: represión, intimidación, golpizas de brigadas de respuesta rápida y oídos sordos, desprestigio de los protestantes por su aparato monopólico de propaganda.

Hasta cuándo esa fórmula le seguirá funcionando es muy dudosa. Junto con ella viene lo que ha hecho sistemáticamente durante ese tiempo: abrir las fronteras a una emigración masiva y descontrolada que baja la presión social y le permite infiltrar agentes en otros países. Lo dudoso es cuáles países le permitirán esa invasión.

El hecho relativamente nuevo de la situación es la división de la economía cubana en dos partes: la economía en manos de los militares, que es la forma adoptada para robar a todo el pueblo cubano, escondido bajo el manto del secreteo y la complicidad de bandidos internacionales que le sirven de agentes de corrupción por una tajada de las ganancias, y una segunda parte, la civil, disfuncional, burocrática, anquilosada, sin recursos y rígidamente establecida sobre la base del poder estatal y el marginamiento de la poca propiedad privada, la represión de todo tipo de iniciativa y la más absoluta desatención, cuya producción es escasa, insuficiente y decreciente. Esa es la que tiene que financiar el nivel de vida y la actividad social. La primera es solo para robar.

¿Hasta cuándo podrá la tiranía cubana soportar la creciente presión social por un cambio?  

¿Cuándo explotará esa olla de presión que es la sociedad cubana? 

No hay que ser muy listo para poderlo estimar. El supuesto contenido ideológico de izquierda ha desaparecido por completo. Aquello fue un taparrabos de algo peor que fueron evolucionando hasta llegar a hoy,  un sociedad mafiosa, secuestrada por un grupo super corrupto de militares y cómplices civiles, llenos de riquezas ilegales, depositadas en bancos extranjeros que ha apretado el paso de la explotación hasta llegar a niveles que son insoportables. El mismo modelo de Venezuela, que se constituye como el llamado "Socialismo del Siglo XXI", que es la misma bazofia del Siglo XIX y del XX, pero ahora mucho más descaradamente dirigido por ladrones mafiosos.


Wednesday, December 2, 2020

¿Incautos ó Traidores?

 Las personas con un cociente de inteligencia normal se preguntan asombradas, por qué la pseudo filosofía barata del populismo socializante avanza en el mundo libre si casi todo el mundo sabe, conoce, intuye, que el socialismo es una aberración de los liberales de izquierda trasnochados que promueven un “socialismo democrático” que no existe, no ha existido y no existirá. El que existe y ha existido es una sociedad tiránica, brutal, empobrecedora que ha cobrado casi 200 millones de muertos.

El socialismo democrático es una entelequia propagandística, una propuesta vacía, hipócrita y vergonzante, que promueve algo que los filósofos podrían llamar “una contradicción en sí misma” ya que socialismo y democrático son dos conceptos diametralmente opuestos, imposibles de coexistir en el mismo tiempo y espacio. El socialismo es esencialmente anti democrático. Es la violencia del poder político del estado, ejercida por un grupo dominante que se apropia de ese poder, en contra del resto de la sociedad, prohibiendo el ejercicio de la libertad empresarial, política y ciudadana para preservar ese dominio sobre la mayoría, por una sola y simple razón: la libertad de competencia entre la propiedad pública, administrada por una clase en beneficio de ella misma y la empresa privada es aplastantemente conocida: siempre la propiedad privada es más eficiente, productiva y socialmente progresista que la propiedad pública, siempre gana la competencia por la misma razón que un caballo de carreras siempre le gana a un asno: está mejor dotado por la naturaleza para correr y ganar, lo que determina la gran contradicción del “socialismo democrático”, solo funciona PROHIBIENDO COMPETIR, OBLIGANDO A TODA LA SOCIEDAD A OBEDECERLO Y CRIMINALIZANDO A QUIENES NO ESTAN DE ACUERDO. Bonita democracia socialista.

El mejor y más explícito avance práctico del concepto “democrático” de esos liberales de izquierda es la censura. Censura del pensamiento y la palabra con el “políticamente correcto” que es una mordaza autoimpuesta por inducción social. Censura de la expresión pública en Twitter, You Tube y Facebook, que borra todo aquello que no es del agrado de los censores, que no coincide con sus “verdades” o perjudica a sus escogidos. Imaginen lo que sería si se apoderan del poder “democrático”.

El socialismo “democrático” no es otra cosa que un chupete propagandístico para incautos e ignorantes de lo que significa “socialismo” como sociedad que impone dogmas, reglas y conductas sobre la población, disfrazadas con bellas palabras, con conceptos grandilocuentes sobre los derechos de los “menos favorecidos” y con similares remedios de uso general, iguales a los ungüentos “maravillosos” que vendedores de feria vociferaban en el siglo XIX. Ambos son cosas de ese siglo XIX: los ungüentos de feria maravillosos y el socialismo.

El socialismo “democrático” es una modernización de la misma porquería del siglo XIX, solo que los modernos intelectuales liberales de izquierda sienten vergüenza y tapan el desnudo con el “democrático”. Y para acabar de mentir descaradamente, como nos tienen acostumbrados, pues dicen con la mejor caradura posible que los países nórdicos son socialistas democráticos. El mejor “chequeo de la verdad” como se dice por los censores de You Tube, Facebook y Twitter es éste: chequeen las Constituciones de esos países.

Parte inseparable de ese sancocho sociopolítico democ-rata es su filosofía para relacionarse con los enemigos, cuando de relaciones internacionales se trata. Cuando se trata de cosas nacionales, los enemigos somos nosotros, los que creemos en la Libertad, a los cuáles se nos aplica la intimidación, el acoso y la agresión. Para eso están las brigadas de respuesta rápida estilo cubano: los antifa y los colectivos estilo chavista de BLM. Pero cuando se trata de relaciones internacionales con otros estados, de países “contrarios”, tienen una filosofía liberal, estúpida y suicida, que cree que los comunistas son malos porque son pobres y que, si se vuelven ricos, pues dejarán de ser comunistas. O sea, si tu alimentas todos los días a un cocodrilo, y le dejas libre, no intentará comerse a otro ser humano…

En el caso chino, esa “filosofía” los hizo, desde Deng Xiao Ping, albergar la esperanza tonta que si les ayudábamos a ser ricos y poderosos pues iban a ser leales amigos. La mismísima estupidez de los Obamistas con Cuba. Eso se debe a la rampante ignorancia de lo que significa la ideología comunista, basada en liquidar a los demás y ser únicamente ellos los poderosos como forma eterna de permanecer en el poder por la fuerza, donde el hambre y la pobreza son herramientas de opresión para quedarse en el poder. ¿O quizás hay otra cosa escondida…cómo se puede ser un ilustre intelectual de izquierda y no ver lo que tus ojos te enseñan?

Lamentablemente esas “verdades intelectualoides” es lo que inducen a pensar en los estudiantes y los futuros profesionales que serán el gobierno del mañana. A su vez, los comunistas infiltrados apoyan esa estupidez hasta el límite, ¿pues…Qué mejor ciego que quien no quiere ver? ¿Qué mejor enemigo que quien no quiere pelear? ¿Qué mejor guardián del capitalismo que quién vive cultivando la amistad y los negocios con sus enemigos?

 

 

Thursday, November 19, 2020

LOS BUENOS, LOS MALOS Y LOS TRAIDORES

Escribo estas líneas necesariamente antes de la fecha que los lectores las leerán, por razones organizativas. Esto significa que es posible que, al momento de ser leídas, las circunstancias hayan cambiado. No obstante, son tan graves dichas circunstancias que demandan obtener las obligadas "lecciones de la experiencia". Quien no aprende de sus propios errores jamás dejará de cometerlos, una y otra vez.

Comencemos con nuestro ordenamiento jurídico, nuestro basamento legal, creado por el genio de nuestros padres fundadores y admirado por muchos en todo el planeta, como símbolo inequívoco y sólido de estabilidad, equilibrio, libertades, garantías ciudadanas.  Ese admirado conjunto de principios, procedimientos, organización, parte del amor a la libertad, a la tierra y al estilo de vida de los habitantes de la nación, forjada en la lucha por su establecimiento, su defensa y el orgullo por todo ello, resumido en la ofrenda de la vida, si es preciso, para defenderlos, constituye el más grande tesoro nacional.

Ese delicado y al mismo tiempo poderoso andamiaje ha producido la más grande nación en la historia de la humanidad, una prosperidad desconocida por el resto del planeta y la felicidad y el orgullo por su ciudadanía, que se encuentra amenazado de extinción en este momento. El sistema de equilibrios que lo ha hecho sostener y progresar, incluye todo tipo de pesos y contrapesos para que se autodefienda, aunque de repente nos encontramos abocados a que se destruya, que es a lo que se abocan, abiertamente, poderosas fuerzas oscuras de la propia sociedad en complicidad con sus enemigos externos.

Esas fuerzas se han acomodado y escondido dentro de las instituciones que se suponía defenderían, y como un cáncer se han extendido en las instituciones, en los poderes públicos, en las propias fuerzas para su defensa. Para lograrlo hemos sido invadidos por poderes e ideologías cuyo fin es liquidar cualquier defensa de los principios que la sostienen. Esas fuerzas oscuras ahora ven en peligro su existencia y descaradamente no han dudado en lo más mínimo en coludirse con fuerzas extrañas para apuñalar al sistema que se supone defenderían y su primer impulso, cuan cáncer invasivo, es oponerse a quiénes le defienden, representar a sus honrados defensores como mentirosos, monstruos supuestamente asociados a supuestos enemigos, para liquidar la oposición al entreguismo y hacer triunfar la traición verdadera.

Eso hemos visto desarrollarse ante nuestro ojos en los últimos cinco años. La traición viene desde hace más de 60. Se remonta en sus inicios al misterioso asesinato de John F. Kennedy, porque repito, no se trata de Demócratas y Republicanos. Se trata de patriotas y traidores. Y traidores hay en los dos partidos, aunque se han agrupado fundamental y convenientemente en uno de ellos. Y al verse sobrepasados por los patriotas han acudido a un desesperado intento por acabar con los fundamentos de la nación, renegando de los principios que la sostienen y finalmente librando una batalla campal contra el líder que les sorprendió hace cinco años, les ganó la primera batalla en el 2016 y a partir de ahí se ha enfrentado a la peor guerra sucia que se pueda imaginar hasta desembocar en los momentos actuales: un verdadero intento de golpe de estado.

Ese golpe de estado se conspiró por los actores que tienen los medios y la maldad para intentarlo: los traidores en ambos partidos, los funcionarios colocados por años para asegurar la impunidad en los organismos encargados de impedirla y de la seguridad nacional, los manipuladores y operadores de terroristas nacionales e infiltrados, con la entusiasta participación de la prensa y los jefes de una plutocracia tecnocrática que controlan la opinión pública nacional y extranjera y todo ello llegó a su culminación con la pandemia importada de China para desestabilizar la sociedad y la prosperidad, el fraude electoral gigantesco minuciosamente preparado y ejecutado para decretar la victoria amañada de un candidato escogido por su lealtad a la traición, su falta de escrúpulos y su larga hoja de servicios a poderes extranjeros, relampagueantemente "pronunciado" ganador de unas elecciones fraudulentas y cobijado por la prensa y las redes sociales, defendido a capa y espada por quienes debían juzgarle en un proceso financiado por aquellos que desean someter nuestra democracia a los dictados de un gobierno mundial e histéricamente anunciando el fin del mundo si no nos rendimos a su poder, colaborado  por los payasos de la actuación, el deporte y el entretenimiento.

Todo bien rápido, sin dar tiempo a meditar e intimidando a todo el mundo, censurando, mintiendo y simulando sin decoro y tratando de presentar un hecho consumado, sin remedio ni apelación. Si eso triunfa, adiós la República que diseñaron los padres fundadores que por cierto les parece "vetusta y anticuada" a los progres, ansiosos de introducir a gran escala y oficialmente la censura de toda opinión disidente, crear una clientela electoral basada en la dádiva y el empobrecimiento que obligue a aceptar la "ayuda generalizada" y simular la democracia, como algunos de nuestros vecinos, que cuentan para ello con la complicidad de las organizaciones internacionales y demás factores del gobierno mundial, encargado de administrarnos, desaparecer nuestras fronteras e identidad, sustituir nuestros valores por una acomodaticia "igualdad", la práctica de masiva abortización que disminuya la población y facilite el desorden hedonístico y haga reinar un nuevo dueño del mundo, mantenido bajo control del hambre y la penuria. Lo que Hitler no pudo con los cañones, hacerlo con el "progresismo" y la propia colaboración de las victimas hipnotizadas por la verborrea progresista.

La misma resistencia que hizo perder a Hitler con sus cañones, inspirada por el patriotismo y el honor, hará fracasar a los nuevos nacionalsocialistas y un nuevo tribunal internacional será establecido para borrar esa pesadilla. En la historia humana jamás ha triunfado el mal sin una oposición creciente que lo destruya. Como el gran Abraham Lincoln nos enseñó, se puede engañar a todo el mundo una parte del tiempo, a una parte del mundo todo el tiempo, pero no a todo el mundo, todo el tiempo.



Thursday, November 5, 2020

La mentira para consolidar la esclavitud

Los 61 años de la opresión castrista han transcurrido de una narrativa en otra. De cuento en cuento. De justificación en justificación. De mentira en mentira. Lo único que se ha mantenido constante es la opresión, la represión abierta y descarada para mantener a la población atemorizada y al mismo tiempo adormecida por el adoctrinamiento constante. Desde el circulo infantil hasta la universidad, desde el hogar hasta el trabajo, desde la visita médica hasta el entretenimiento. Desde la cuna hasta la sepultura.

La mentira, mientras más grande, mejor. Una de las primeras: 20,000 muertos para lograr la derrota del gobierno de Batista. Esa mentira justificaba los fusilamientos, el "castigo" a los miembros de las fuerzas armadas y policíacas del régimen derrotado, con el fin de iniciar el proceso de intimidación de la opinión pública, que no ha cesado nunca. Eran las bases de la represión inmisericorde contra toda disensión u opinión contraria que se ha consolidado como la herramienta principal del sostenimiento de un poder basado en el miedo.

Las mentiras se sucedieron: ante las "agresiones del imperialismo", nacionalizaciones de todo tipo, confiscaciones de la propiedad, de la banca, de la industria, de la infraestructura agropecuaria, todo sin base legal que no fuese la narrativa de justificar la "legítima defensa" ante las "agresiones". La expedición de Bahía de Cochinos del exilio cubano se convirtió en la "primera derrota del imperialismo en América" para amplificar su supuesta invencibilidad y cuando no hubo otra participación de Estados Unidos que no fuese una tímida ayuda a la organización de los invasores, convertida en traición a esa ayuda al dejarles a la mansalva de las fuerzas castristas de millones de hombres contra apenas 2,000 invasores. Fanfarronería mentirosa.

Ante el retiro del crédito comercial y la sanción financiera por el no pago ni el reconocimiento de la indemnización legal que jamás realizaron al nacionalizar bancos, hoteles, tierras, industrias y todos los activos norteamericanos, convirtieron el tímido embargo comercial en un "cruel y sanguinario bloqueo" para posar de víctimas en el mundo y ante los ojos del pueblo cubano y diseñar el "culpable perfecto" de todas sus insuficiencias, negligencias, desatinos, pésima administración y desastrosa política económica.

A lo largo de esos 61 años de barrabasadas y desastres, de desarticulación de las fuerzas productivas por su irracional manejo de la economía, por su desprecio a las leyes económicas y a la experiencia humana, haciendo siempre todo lo contrario a lo que el resto del mundo gestiona exitosamente para producir a manos llenas, les ha conseguido lo contrario, la pobreza extrema, la disminución absoluta y relativa del nivel de vida de la población, la destrucción de la planta industrial, la desaparición de la infraestructura de acueductos, alcantarillados, red vial, cartera de viviendas, infraestructura hospitalaria y asistencial, deterioro de la preparación profesional y científica, concentración de los ingresos en las manos del conjunto de dirigentes de la tiranía, creación de un sistema de corrupción sistémica y el fracaso más absoluto y palpable de sus ideas, consignas, teorías, políticas e ideología ha sido cínicamente achacado al "cruel bloqueo imperialista".

Todos sus ingresos son dedicados a la actividad policíaca y de vigilancia y represión de la población, a la subversión de otras naciones para exportar su ideología y debilitar a otras sociedades mediante la infiltración de agentes y espías, el adoctrinamiento de sus nacionales para efectuar la subversión y el sabotaje y el enriquecimiento descarado de sus jefes, la satisfacción de sus caprichos, el mantenimiento de mansiones y un nivel de vida de lujo, muy secretamente mantenido, frente a la pobreza general.

La masiva huida de casi 3 millones de cubanos a otros países del mundo les ha permitido crear una industria de enriquecimiento adicional. Los desterrados han sido empujados crecientemente a mantener a sus familiares dentro de Cuba, atenazados por una creciente escasez de alimentos, medios de consumo y artículos de primera necesidad, solamente suministrados por una red de establecimientos de esos productos deficitarios solamente en moneda extranjera. Han diseñado un hábil procedimiento de recepción de esas remesas que no van a las manos de los familiares receptores sino a la banca gubernamental, que le entrega a esos familiares una "representación" de esa moneda extranjera mientras el gobierno hábilmente concentra la moneda real, introduciendo todo tipo de impuestos y cobros de servicio, precios inflados y otros mecanismos que reducen el valor real de cada envío a un porciento disminuido de su valor en moneda extranjera que se apropia por los verdaderos "dueños" del país, que se atribuyen ser dueños también de todo lo que entra a sus fronteras.

 Por supuesto que aquellos habitantes que no tienen parientes en el exterior que les envíen remesas apenas pueden subsistir, mientras los gobernantes se apropian del dinero ajeno de aquellos afortunados que sí los tienen. Al igual que la esclavitud de las brigadas médicas y de otros profesionales, técnicos y especialistas que envían al resto del mundo para cobrar ellos sus salarios, ahora, acostumbrados a imponer reglas de esclavitud, pretenden convertir en esclavos económicos a los que reciben y envían remesas. La esclavitud es el único verdadero "logro" de ese régimen de oprobio, que una vez más, miente descaradamente al acusar a los Estados Unidos de "prohibir" enviar remesas a los familiares en Cuba debido a que Estados Unidos se niega a seguir siendo cómplice de esa esclavitud y reclama que les entreguen las remesas a los receptores no en papelitos y dinero virtual, sino en la moneda real que les envían.

 Esa es la "salvación" del pueblo cubano que el monstruo de Birán y sus cómplices prometieron en 1959. Un pueblo que recibía inmigrantes de todo el mundo que venían a disfrutar de su prosperidad, ahora convertido en un pueblo de emigrantes que escapan de la indigencia y que encima, lo quieren convertir a la esclavitud económica inducida a través de la esclavitud que ejercen sobre los que permanecen en la isla.


Thursday, October 29, 2020

El Nuevo Orden Mundial, el Partido Demócrata y el "Deep State"

El histórico 20 de enero de 1917, en las escalinatas del Capitolio en Washington D.C., al tomar posesión del cargo de 45º Presidente de los Estados Unidos de América, el Presidente Trump le prometió al pueblo norteamericano lo que ha cumplido al pie de la letra: luchar por sus derechos, por su prosperidad y por una nación cada vez más grande. Al mismo tiempo se dirigió a los allí reunidos - pertenecientes en su inmensa mayoría  al Deep State o el llamado "pantano" - y les avisó lo que también ha cumplido al pie de la letra: que lucharía incansablemente para eliminarlo ya que ese poder factual, oculto y todo poderoso, existía para su autoperpetuación, para su propio beneficio y que era compuesto por gente que son miembros de ambos partidos y por gente sin partido, pero todos con intereses ajenos a los de la nación.

 Trabajar intensamente a favor del pueblo norteamericano significó recuperar la capacidad manufacturera e industrial, que por años había sido menoscabada a favor de terceros países, fomentar el desarrollo para crear millones de nuevos empleos productivos, eliminar enormes cantidades de regulaciones burocráticas, impuestas por ese complejo burocrático para ser cortejados por los "lobbystas" y enriquecerse para favorecerles, impugnar pactos comerciales desfavorables a la nación, negociados por esa especie de mafia político-administrativa y negociar intensamente para sustituirlos por nuevos acuerdos favorables al desarrollo norteamericano, impulsar la creación de nuevas fábricas e industrias que desarrollasen el empleo local, fortalecer la capacidad defensiva de la nación, entre otras muchas y arduas tareas llevadas a cabo pese a la oposición sorda y recalcitrante de ese "pantano" que había tomado nota de la advertencia de que su existencia estaba amenazada por una administración impulsada por el interés norteamericano y no por el enriquecimiento personal de sus integrantes.

Esa resistencia a la labor presidencial y su hostilidad había tomado forma incluso antes de la llegada a la Oficina Oval del Presidente Trump, conformada sombríamente en la conspiración para atacar a sus colaboradores, tratar de desprestigiar al Presidente y presentarlo como un agente ruso, montar un circo en una investigación amañada y cuyo propósito era sacarle del poder en un "impeachment" creado específicamente con ese fin. A niveles estatales y locales el Partido Demócrata montó la descaradamente llamada "resistencia" para impedir a toda costa que las acciones presidenciales progresaran y fomentando una especie de guerra civil no declarada, desobediencia, provocaciones, intimidación y surgimiento de terrorismo con cualquier excusa y llevando a pleno desarrollo la intención declarada de romper la nación, negar su historia, desbaratar la democracia como fue creada por los padres de la nación y minar a cada momento la autoridad presidencial y sus logros.

El pantano se defendía vigorosamente de la única forma que podía: intentar destruir los logros del Presidente, hacerle la nación inmanejable a través del continuo y descarado sabotaje mediante jueces venales, funcionarios locales subordinados y organizaciones terroristas, azuzamiento de las divisiones raciales y cuanta otra cosa sirviera a sus intereses. Internacionalmente esa hostilidad se ha manifestado y se manifiesta en organizaciones internacionales en manos de aliados de los Demócratas por intereses comunes, colusión y ambiciones de dominio mundial, cuyo escollo fundamental es el Presidente Trump. El pantano no solo existe nacionalmente. Existe internacionalmente. Existe estatalmente. Existe condalmente y existe municipalmente. Donde quiera que hay gobiernos, contratos, regulaciones y oportunidades de enriquecimiento por venalidad o abierta corrupción, abuso del poder público y repartición de favores. Transparencia, poder judicial independiente y fiscalización pública son las medicinas que lo pueden mantener a raya.

Ello explica cómo se unen en un solo odio al Presidente Trump izquierdas y derechas extremas, pero cuya cabeza visible y organizativa es el Partido Demócrata, cuyos líderes encabezan esa guerra civil no declarada y cuyos instrumentos incluyen la prensa, los grandes artistas, figuras del deporte, grandes banqueros e industriales que constituyen las tropas de ese ejército de guerreros contra Trump.

Pero como toda acción desarrolla una reacción, mientras más descarada y vergonzosa es la escalada anti-Trump, más sólido y entusiasta es el apoyo masivo al Presidente por parte del pueblo norteamericano que ha aprendido que Trump es el muro defensivo que posee para impedir que vuelva a ser traicionado y pierda la nación, los principios, la libertad, la prosperidad y la seguridad que le legaron sus antepasados. Y a nivel mundial muchos se han dado cuenta, han despertado, y a pesar de la intensa propaganda anti-Trump, se han convertido no solo en sus admiradores sino también en sus defensores. Cientos de You Tubers transmiten diariamente desde decenas de lugares del mundo y denuncian a los traidores que quieren sacrificarles para permitir un gobierno mundial que los manipule. El ejemplo de Trump y el masivo apoyo con que cuenta les da fuerzas para defender sus libertades, sus familias, sus principios y su prosperidad.

Eso es lo que estamos decidiendo con nuestro voto el 3 de Noviembre. La vida o el suicidio. La verdad o la mentira. La prosperidad o la pobreza. La nación o la opresión mundial.

 

 

 

Thursday, October 15, 2020

LA MENTIRA: DESCARADA Y SISTEMÁTICA FORMA DE GOBIERNO SOCIALISTA

 El 18 de mayo de 1967, fue uno de los abundantes días que el monstruo de Birán escogió para adoctrinar al pueblo cubano prometiendo lo que sabía era imposible de cumplir. Era el aniversario de una de las tantas "fechas Revolucionarias" que los asaltantes al poder de 1959 seleccionaron para "encuadernar" una nueva historia. Se trataba de la llamada Asociación Nacional de Agricultores Pequeños", un "movimiento" que agrupaba "voluntariamente" a los pequeños agricultores que todavía sobrevivían del asalto a la propiedad rural ocurrido en la Primera y Segunda Reforma Agraria y cuyo único fin era disponer de una estructura burocrática más para vigilar, manipular y reprimir a esos pequeños sobrevivientes del desastre confiscatorio del sector agropecuario cubano, del cual jamás se ha recuperado.

En esa diatriba, haciendo gala de su supuesta sapiencia y certeza absoluta de los maravillosos resultados que traerían las "nuevas" políticas sociales y económicas, el "comediante en jefe" se burlaba descaradamente de la población cubana, afirmando "llegará el día en que las frutas, los vegetales, hasta la leche se distribuirá gratuitamente a todo el mundo".  Recordemos que estaba en su periodo "maoísta" que alcanzó su clímax menos de un año después, el 13 de marzo de 1968, con la "ofensiva revolucionaria" en la que copiando a Mao nacionalizó toda propiedad sobreviviente, como Mao en 1958 con "el gran salto adelante".

En ambos casos el fracaso de ese paso "revolucionario" fue desastroso. Y en ambos casos fue enmarcado con un recrudecimiento del adoctrinamiento, de la represión más cruda por el simple uso de palabras y conductas consideradas inapropiadas al proceso. En China se encargó a la "Guardia Roja" y en Cuba a las "Brigadas de Respuesta Rápida". Se ignora con exactitud cuántos millones de chinos murieron de la hambruna que trajo consigo el Gran Salto Adelante y tampoco se ha computado con suficiente amplitud las consecuencias de la "ofensiva fidelista" que llevó al país a un retraso social, económico y político de más de 100 años, retornando a Cuba a la época de Valeriano Weyler y su genocidio contra el pueblo cubano en la Guerra de Independencia en 1895.

Para profundizar en esa burla descarada a quienes tenían que soportar su mentiras y fantasías, prosiguió: "Es que nosotros sabemos lo que estamos haciendo, y nosotros sabemos cuáles van a ser los niveles de producción de este país dentro de algunos años; sabemos cuántas vacas se están inseminando; sabemos cuántas terneras están naciendo; sabemos cuánta leche da una ternera del primer cruce del Holstein con el Cebú, y podemos hacer cálculos. Y sabemos la cantidad de leche que se va a producir, cómo las cantidades de frutas. Sabemos cuántas matas de café estamos sembrando. Llegará un momento, señores, llegará un momento en que podamos decirle también al pueblo: El café que quieran vayan a buscarlo al mercado gratuitamente."

Han transcurrido 53 años de las descaradamente fantasiosas mentiras de esa noche de 1967. La escasez de alimentos en la Cuba sometida es hoy peor que nunca. Unido a la desastrosa administración de estúpidos escogidos por su lealtad y no por su capacidad, el monstruo de la corrupción se ha desbordado desde los altos niveles hasta nivel de cuadra. La insensatez de una política encaminada solamente a asegurar la supervivencia de la dictadura y no a un desarrollo de la prosperidad y la satisfacción de las necesidad ha desbordado esas necesidades. El recrudecimiento de la represión indiscriminada sobrepuesta a la miseria generalizada es asfixiante. El desprecio sistemático a los ciudadanos y a sus necesidades sociales, políticas y materiales crea un distanciamiento social y político abismal.

Todo ello ha generado un monstruo tal de miseria, inconformidad, destrucción de la base de la propia civilización humana, que asoma a pasos agigantados una implosión por la imposibilidad de la población de vivir en las condiciones cada vez más asfixiantes e insuficientes que la tiranía le impone sin alternativa alguna que no sea pedirle dinero a sus parientes desterrados y la esperanza de escaparse del país.

El recorte de prensa de la época es testigo de la mentira descarada:

El hecho de que las autoridades de la tiranía no permitiesen revisar en las bibliotecas públicas los discursos del monstruo anteriores a la fecha, es el mayor testigo de que todas las mentiras dichas en público desde el primer día de la tiranía eran mentiras a sabiendas y que la simple lectura de esos "discursos" permitía darse cuenta del engaño y era la obvia razón para esa prohibición. Nada era fortuito. Todo era planeado.

Thursday, October 1, 2020

La Ley y el Orden

Los Estados Unidos de América fueron fundados con una pléyade de excepcionales hombres de profundo pensamiento libertario, cuya preocupación fundamental era que la nueva República se sostuviese con unos pilares legales, sociales y económicos que la hiciesen blindada a los abusos de poder, a las tiranías de una supuesta mayoría que impusiese sus opiniones y creencias, ignorando, pisoteando y despreciando a las minorías, con una distribución de poderes gubernamentales que garantizase las libertades públicas y la justicia imparcial.

Todos esos principios se basan en la honorabilidad, en la transparencia de los poderes públicos y en el sometimiento a la Ley. Pero ¿qué ocurre cuando la honorabilidad es falsa? ¿Cuándo los gobernantes elegidos responden a grupos de poder que son ajenos al electorado? ¿Cuándo los intereses de esos grupos son más defendidos que los del pueblo? Se genera lo que se ha dado en llamar el "deep state" que el Presidente Trump llama por su verdadero nombre: el pantano.

Ese pantano que se ha conformado espontáneamente cuando desde hace mucho el interés personal pesa más en los servidores públicos que la honorabilidad. Y se convierte en una efectiva tiranía que intenta expulsar del poder a aquellos que se conservan fieles al legado original de los fundadores: honorabilidad, respeto al interés público y acatamiento de la voluntad popular. Esa tiranía oculta tiene representantes en todas las tres ramas del gobierno, en localidades, regiones y estados y se hace evidente su complicidad anónima cuando sus "miembros" desconocen los principios de los fundadores y se hacen ciegos y sordos para cumplir la ley, para aplicarla y para hacerla cumplir. Desde "líderes" electos, hasta fiscales, jueces y figuras públicas.

Como expresión suprema de esa complicidad se manifiesta descaradamente el apoyo hipócrita y lleno de maldad de un cuarto poder público: la prensa. Para esa prensa que se escandaliza porque se aplique la Ley y el Orden que ha existido por más de 200 años, pero estimula el desorden que califica de "derecho a protestar" aunque ese derecho pisotee el derecho de los demás ciudadanos a su vida, su propiedad y su tranquilidad.

Esa hipócrita participación se extiende por todo el espectro público y va convirtiendo la nación a un clima social irrespirable, dónde el "derecho a protestar" de unos cuantos pisotea el derecho a cenar en un restaurant de todo el resto del mundo, o a circular por las calles sin temor a que dañen tu vehículo o agredan a tu familia. Y alcaldes, concejales, fiscales, policías, miran para otro lado, pisoteando la Ley que juraron hacer cumplir.

Los "famosos" -siempre hacen lo mismo- prometen que se mudarán del país a menos que se mantenga el reino del pantano… y eso significa que nos obligarán, poco a poco, a mudarnos a aquellos que no tenemos guardaespaldas privados. Irnos a dónde se respete la Ley y el Orden y se proteja a las personas decentes.

Hay una solución que podríamos aplicar por nuestros derechos ciudadanos: como las autoridades no actúan, ¿para qué pagar sus salarios? La ciudadanía que paga sus impuestos para que ellos cumplan sus funciones puede asistir a las reuniones públicas de todos los lugares dónde no se respeta la Ley y exigir que tampoco se les pague porque no cumplen su trabajo.