Esta humilde esquinita del mundo es para compartir ideas con aquellos que lo deseen...
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Monday, August 8, 2022
La penitencia incluída en el pecado
Wednesday, July 27, 2022
La Continuidad *
Todos recordamos ciertas fechas del calendario, ya sea por razones personales, familiares, sociales, laborales o históricas. El día del cumpleaños propio, y el de los más cercanos. El aniversario de bodas. La fecha que comenzamos a laborar.
Hay fechas que impactaron nuestra
historia y le cambiaron el rumbo. La peor fecha, es el 26 de Julio. Nos
trastornó toda la vida; la social, la familiar, la política, la laboral, la
histórica; fuw el retroceso a las peores condiciones que jamás haya tenido nuestro
país; fue la que dividió la familia, trastornó los valores, erradicó el
análisis sereno; fue la que implantó el fanatismo irracional y convirtió la
mentira, el disimulo y la doble moral en un modo de vida; fue la que convirtió
la miseria en vida cotidiana, la mentira
en un noticiero y un periódico oficial; la que desterró a parientes, amigos y
coterráneos; la que nos arrebató la Patria en que nacimos y la convirtió en
propiedad exclusiva de una mafia empoderada, fue la que nos borró como parte
indisoluble de la tierra en la que nacimos; fue la que convirtió la prosperidad
en un delito y la miseria y la escasez en una virtud; fue la que convirtió la
delación en un feliz cumplimiento del deber y la guataquería en un
empoderamiento; fue la que convirtió la verdad en mentira y la mentira en
progreso social.
Esa fecha borró de los libros y
las memorias a aquellos que pensaban diferente. Convirtió el robo de la
propiedad ajena en una forma de vida. Desterró los libros de historia, los
hechos reales y el orgullo nacional los convirtió en consignas de opresión para
callar la realidad y promulgar la apostasía como un mérito supremo. Fue la que creó
fusilar a aquelllos que le parecían demasiado amantes de la probidad y
encarcelar a quienes se atrevan a señalar la verdad. Y todo ello delante de
nuestros ojos y con la anuencia de una gran cantidad de cómplices y
colaboradores que posteriormente se han convertido en sus propias víctimas,
arrepentidas, pero aplastadas por su propia idiotez, que les impidió ver lo que
todos podían atestiguar con la simple observación objetiva de una realidad
aplastantemente opresiva.Una fecha que ha retrotraído a la nación a la época
colonial del siglo XIX.
Una fecha que ha convertido en una
receta maléfica el método para que otros pueblos caigan en la misma trampa, que
prioriza la subversión y la propaganda en otros países por encima de la
satisfacción de las necesidades del propio. Una fecha que ha creado una
perversa manera de oprimir a los demás en beneficio de un pequeño grupo de
fascinerosos que viven por encima de los demás, por encima de la Ley y en
connivencia con los peores especimenes de la raza humana para, agavillados,
someter a todos y disfrutar del poder omnímodo al peor estilo de las monarquías
feudales, no importa lo que hagan, todo es para mantener ese poder ilegítimo.
La receta empleada ya hasta ha
sido convertida en un procedimiento con marca registrada: Destruir el sosiego y
la paz públicos para que su arribo al poder sea recibido como un alivio y una
vez allí instalados aterrorizar a quienes osen discutir u oponerse, negando
hipócritamente sus verdaderos propósitos, vestidos con un oropel falso de
populismo ejercido a costa del robo de la propiedad ajena y que durará hasta
que se agoten esos recursos robados ya que no se ocuparán jamás de crear nuevos
recursos, sino solo de reprimir; robar la propiedad para erradicar cualquier
forma de poder alternativo e imponer un sistema oprobioso de lavado de cerebros
a través del monopolio de la difusión, la prensa y la propaganda; convertir
toda la vida social es un cuartel que impida la disensión y emplear los
recursos que tienen a su alcance en propaganda internacional, compra de
voluntades de organismos y países extranjeros y crear la miseria como un método
de vida para oprimir sin piedad a sus súbditos.
Priorizar el único gasto justificable:
un ejército de comisarios políticos a cargo de todas las organizaciones sociales,
un ejército de soplones, un ejército de represores empoderados y un cuerpo de
leyes que “legalicen” toda esa barbaridad. Impedir a toda costa que haya
surgimiento alguno de propiedad que no sea la que ellos administran, para
evitar cualquier chispa de autonomía en el pensamiento popular.
Para que este modelo de opresión
absoluta funcione, pues es necesario inicialmente “nacionalizar” para destruir
las principales industrias, la producción agropecuaria y cualquier otra fuente
para crear la dependencia absoluta de la población a sus amos, que
racionalizarán y distribuirán la escasez que asegure la mansedumbre y la
dependencia absoluta de la población a sus mecanismos de supervivencia
racionada.
Lo peor de esto es que al matar
el legítimo orgullo patrio y sustituirlo por generaciones por esta forma
elemental de supervivencia domesticada por la irracionalidad, la delación
sistematizada y la mansedumbre instigada por años, debilitan la herramienta que
permitiría el renacimiento de la Libertad: La sublevación efectiva, la ola humana
que arrastre a quienes pretendan refrenarlos.
La participación social y los
mecanismos de comportamiento cívico que son orgánicamente parte de la
Democracia resultan quiméricos frente a la fuerza bruta descarada. Ellos saben
muy bien que ningún campo de concentración ha sido liberado por sus
priosioneros. La represión desembozada, e impúdica tienen una sola forma de ser
enfrentadas y barridas: la insurrección popular. Por ello, una de las armas más
importantes de la Tiranía es la adulteración de la verdadera historia, de las
luchas populares ejercidas con efectividad, pues son una inspiración para que las
masas oprimidas puedan desahacerse en forma real de sus opresores.
*Dr Fernando
Dominguez
Friday, July 8, 2022
La Guerra y La Paz
Este
conocido título de la literatura rusa, devenido en mundial por su amplia
difusión, es una crónica de un capítulo de la invasión napoleónica a Rusia
y se desarrolla fundamentalmente analizando los personajes centrales de un
aspecto humano de la época, impactada por ese fenómeno llamado “guerra”.
Ese concepto de “guerra” es definido universalmente
como “un intenso conflicto armado entre estados, gobiernos, sociedades o
grupos paramilitares, tales como mercenarios, insurgentes y milicias. Es
caracterizado generalmente por la extrema violencia, la agresión, la
destrucción, y la mortandad, usando fuerzas militares, regulares o irregulares”.
Las
guerras son batallas físicas, encaminadas
a aniquilar
a un enemigo real y existente. Desde los albores de la humanidad, ya
fuera
entre tribus, entre aldeas, entre ciudades, entre países o entre imperios,
durante siglos, se trataba de enfrentamientos físicos encaminados al
aniquilamiento de la mayor cantidad de individuos, y quien impidiese
que aniquilaran a los suyos y al mismo tiempo aniquilara a la mayor cantidad de
sus enemigos, era el triunfador.
La
civilización ha ido tratando de “humanizar” ese aniquilamiento masivo de
seres humanos, para lo cual ha “impuesto” reglas que evitasen las extremas crueldades, para
lo cual se introdujo el concepto de “crímenes de guerra” lo que supone
restringiría la crueldad extrema, los aniquilamientos masivos, el abuso con los
prisioneros. A pesar de todo ello, el siglo XX vio dos guerras mundiales, con
millones de muertes, aniquilamientos masivos, destrucción de ciudades y países,
campos de concentración y todo tipo de excesos de uso de la fuerza bruta y
letal, hasta que finalmente, en su búsqueda incesante de la supremacía, se crearon las armas
de aniquilación masiva. El Japón vio en Hiroshima y en Nagasaki los dos
primeros (y hasta ahora únicos) usos de esa fuerza brutal de aniquilación de la
vida, de la existencia de todo tipo, que se haya utilizado.
Esas
armas continúan creándose y almacenándose:
biológicas, químicas, electrónicas. La ciencia humana no conoce límites
en la utilización del conocimiento para crear cosas buenas y cosas terribles,
como las armas destructivas de todo tipo. Es precisamente así que las partes en
conflicto se percataron que no tenían forma de utilizar esa destrucción sin la
posibilidad real de recibir una respuesta similar, lo cual condujo a un
enfrentamiento de nuevo tipo: la “guerra fría”, que es el ejercicio
de un nuevo concepto de “guerra” sin enfrentamientos físicos, sino de uso de la propaganda (mucha, abundante, abierta
y disfrazada), rara vez con alguna escaramuza, pero siempre muy limitadas, relampagueantes y todas las
partes rehuyendo el uso de recursos militares que lleven al enfrentamiento
final.
Se
trata de emplear mucho y abundante espionaje, y por todo medio posible;
en fin, una especie de preparación para una guerra definitiva que
ninguna de las dos partes quiere, porque están conscientes que NINGUNA
de las dos sobreviviría, o cuando
menos, apenas quedarían en pie, debido
a una realidad espeluznante: ambas partes tienen armas de exterminio masivo
imposibles de detener por la parte contraria y por mucho que intentase alguna
de ellas aplicar “quien da primero da dos veces” con una sola respuesta las
consecuencias son más que suficientes para erradicar
la locura de empezar esa guerra.
Ese nuevo
tipo de guerra, sin batallas físicas y muy pocas bajas, se apoderó de las mentes de muchos, por
varias generaciones, hasta hacer olvidar que guerra significa exactamente enfrentamientos
con la mayor violencia posible, para causarle a la parte contraria, la mayor
cantidad de bajas. La victoria es de quien protege mejor a sus
elementos y causa el mayor y más aplastante número de bajas y destrucciones del
campo enemigo.
Esa
novedosa manera de “guerrear” introdujo también
novedosas maneras de actuar. En primer lugar, algunas veces, guerra solamente
de palabras. Y surgió una nueva “arma” muy civilizada y
contemporánea, la introducción novedosísima del “enfrentamiento pacífico”. Surgieron nuevas armas de guerrear pacíficamente, la lucha por obtener “reconocimientos” de esa
lucha por parte de terceros, ajenos y
supuestamente neutrales y “prestigiosos” para una de las partes y
“declaraciones de condena” para la otra de las partes.
Obviamente
la contemporánea multiplicidad y abundancia de medios de difusión, redes
sociales de comunicación y abundantes “organizaciones prestigiosas” en la vida
social, ha creado un campo de batalla nuevo, entre las partes en conflicto, que
generalmente se definen entre quienes detentan el poder, legítimo o no, y quienes aspiran a
derrocarlos. La vida también los ha ido agrupando en dos bandos opuestos: los
violentos y los pacíficos.
Cuando
los violentos detentan el poder, aplican toda la violencia sobre los otros: cárceles, detenciones arbitrarias,
golpizas, intimidación individual, de grupo y de estado, incluso el destierro,
contra los otros, y los han ido arrinconando bajo su propio pacifismo,
civilismo, la rendición ante la violencia, y otras muchas y sofisticadas
maneras de abstenerse de usar la violencia…ni siquiera de palabra.
Los que
se
aferran al poder lo mantienen a toda costa, a todo costo y a toda violencia.
Lo pacíficos solo pueden aspirar a lograr
una cierta unanimidad entre la mayoría aterrorizada
y a lograr una supremacía de la razón sobre la fuerza, son arrinconados al martirio, a ser
golpeados y asesinados, a purgar largas condenas en cárceles diseñadas para
humillarlos, a ser desterrados, mientas los violentos ejercitan un poder cada
vez más omnímodo, descarado, insultante y complicado de perder. Cada época tiene sus
actores, sus métodos y sus recetas: ¿Alguien puede imaginar a los prisioneros de un campo de
concentración nazi luchando “pacíficamente” contra sus verdugos? Los verdugos
violentos sin reglas, no tenían
compasión, ni miramiento alguno para asesinar a sus víctimas, individual o
colectivamente.
Cuando
los que ejercen el poder son democráticos, entonces los
violentos son los que libran la guerra sucia. Queman todo, destruyen todo, se
apoderan de las calles, hasta que la intimidación termina por hacerse tan
fuerte que logran arrebatar el poder a los otros. Y logran hasta “ganar”
elecciones democráticas debido al clima
asfixiante que crean. Así fue en Chile, así fue en Nicaragua, así fue
en Venezuela, así fue en Colombia, así está siendo en
Ecuador, en Honduras… en fin… la violencia es exclusivamente para beneficio de los
violentos y la ejercen sin control alguno. El estado es el instrumento de
violencia de la sociedad, pero está limitada en su ejercicio por la
Constitución , las Leyes y los Derechos. Los violentos no tienen marco legal ni
limitación alguna.
El castrismo conoce y
actúa muy bien en esa realidad. Su arma de triunfo contra Batista fue la
intimidación en las ciudades, la ejecución pública de oficiales del gobierno,
los atentados y las bombas, esas fueron las armas que le llevaron a la victoria
porque hicieron irrespirable la vida social, de la misma manera que sus
discípulos la continúan haciendo en todo el continente hasta tener bajo su
control varias naciones. Como banda delincuencial en el poder tampoco tienen
limitación alguna. Las cárceles, la represión, el asesinato impune son sus
armas, ejercidas sin límite o control alguno.
Entendiendo nuestra
propia historia, el aprender a hacer la guerra le tomó tiempo a los mambises.
Siglos de coloniaje se sucedieron desde las primeras aspiraciones hasta 1898.
Decisivos fueron los años finales: 1895-1898, en los cuales la intimidación, la
violencia y el ejercicio de ella sobre el enemigo, dejaron de ser únicamente
coloniales. El símbolo de esa violencia justa no fue un fusil, sino un machete, herramienta
agrícola tornada en arma mortal por los patriotas. Y con la cual ganaron la
guerra.
Friday, June 10, 2022
D-e-s-p-a-c-i-t-o
La realidad que estamos viviendo supera el libreto de película más fantasioso. Acaba de suceder algo inimaginable, aún para aquellos que pueden imaginarlo todo. Con la incompetencia más rampante, ha transcurrido un evento que se suponía fuese un golpe maestro a favor de la libertad y la democracia continentales, la cacareada “Cumbre de las Américas”, convertido en “Mamarracho Cumbre”, cuando el evento fue efectivamente torpedeado por los enemigos de la Democracia, de la Libertad y de los Estados Unidos de América, tomando ventaja de una preparación inefectiva y llevada a cabo por personas destacadamente sospechosas de ser tan enemigos de los Estados Unidos como aquellos que lo torpedearon; al menos en la realidad y no en los documentos.
No
solamente el descaro saboteador llegó
por los politiqueros y enemigos que encabezan países que caen en la categoría
de tribus comunistas, sino que el descaro llegó a designar “vocero” de la
sociedad civil a una reconocida agente de la tiranía castrista, disfrazada de
panameña, que fue desenmascarada por lo voceros de la verdadera sociedad civil,
los desterrados cubanos, víctimas históricas de la tiranía que se suponía sería
expuesta y denunciada. Esas cosas suceden cuando hay una administración cuyas
autoridades a cargo de la seguridad de la nación están más ocupadas en censurar
las opiniones divergentes que en proteger al país de sus enemigos.
La tribu comunistona en el continente contó con un
nuevo miembro, estrenado para la ocasión: d-e-s-p-a-c-i-t-o López Obrador,
encargado de disparar el tiro de gracia al sabotaje continental y que, por si
fuera poco, hizo un descarado llamado a la invasión de los USA en nombre de
terminar con el hambre y la injusticia que, según él, es exportada desde los
USA y es la culpable de la lamentable situación de los pueblos latinoamericanos.
La fórmula zurda: robarse las riquezas de los ricos y repartirlas a los pobres.
No importa que la vida haya demostrado que eso no funciona, porque el problema
es que los zurdos solo saben robar, nunca han aprendido a producir, por lo que cuando
se acaba lo robado, hay que buscar nuevas víctimas para seguir robando…
D-e-s-p-a-c-i-t-o se arrastró a los pies de sus
amigos comunistones y la emprendió contra los cubano-americanos de Florida a
quiénes responsabilizó por todo lo malo que hace Biden, porque nos teme y por
eso no se quita la careta que d-e-s-p-a-c-i-t-o hubo de mantener hasta ahora. Humildemente,
señor d-e-s-p-a-c-i-t-o, usted carece de cerebro.
Por eso años atrás, en un repentino dolor de estómago, se le ocurrió pedirle al
Rey de España que se disculpara por haber traído a México la civilización, de
la cual sus ascendientes y, por tanto, usted, son producto. Con este nuevo retorcijón,
pues la emprende con las víctimas del castrato y refocila porque esas víctimas,
ahora libres, se han convertido en poderosos ciudadanos del mejor país del
mundo, demostrando que la libertad, la ausencia de mordida, de narcotráfico y corrupción
es el caldo de cultivo para la prosperidad. No lo es el robo a los ricos y la sociedad
mafiosa que han producido sus amigotes y que usted pretende d-e-s-p-a-c-i-t-o
introducir en México. Ya tiene todo lo demás, le falta eso.
Yo me atrevo a decir lo contrario que esa burrada ilegal
y comunistona. Permita que estos hombres libres, se asienten en la parte de México
que usted escoja, y en libertad, con sudor y esfuerzo, pero sin mordida, sin corrupción
y sin el narcotráfico que usted permite, lo convirtamos en otra Florida.
Finalmente, señor d-e-s-p-a-c-i-t-o, usted es el
peor de todos los arrastrados, porque los otros se arrastran a gente poderosa,
pero usted se arrastra a los arrastrados.
Monday, June 6, 2022
Un día tras otro...
Nada hay como un día tras otro
para comprobar el rumbo de los acontecimientos en la vida humana. Hay varios
que en forma terca y empecinada demuestran verdades filosóficas que merecen la
pena constatar.
El primer ejemplo, el fracaso de
las políticas no basadas en libertades mercantiles y en verdades más próximas
al deseo que a la realidad. Es inocultable el enorme fracaso de la actual
Administración en nuestro país, cuyas políticas están basadas en ideologías y “afán
de salvar al mundo” mediante la destrucción de la industria petrolera, el
financiamiento de fuentes alternativas que no han demostrado su confiabilidad, la
destrucción de la seguridad fronteriza y la puesta en máximo riesgo de la
seguridad nacional, la tranquilidad ciudadana y el afán de mostrarse como
liberadores de razas y minorías que no están esclavizadas, la creación de
nuevos géneros desconocidos, la debilidad extrema en el plano internacional que
envalentona a los enemigos, la incompetencia extrema en manejar el poder de la
nación para asegurar su seguridad y su prosperidad y el sistemático ataque a
las libertades constitucionales mediante el impulso descabellado a la censura
de opiniones, a crear un Ministerio de la Verdad y atacar la Primera y la
segunda Enmiendas Constitucionales, que han arruinado la marcha de la vida del
país, han generado una inflación con graves consecuencias y han minado el sistema
de impulso y control económico-financiero, el comercio y la estabilidad. La
filosofía del ejercicio del poder para lograr metas que no responden a las que
tienen la mayoría de los ciudadanos.
El segundo ejemplo, pese a las
opiniones en contrario sobre “el poderío chino”, los indicadores reales demuestran que el
cambio de rumbo introducido por el actual dictador apartándose cada día más de
las herramientas económicas de mercado a favor de las políticas de “ordeno y
mando” que son consustanciales a los regímenes comunistas, han minado el
verdadero crecimiento económico chino, han alejado a múltiples empresas occidentales
que hubieron de contribuir en su momento al desarrollo económico chino y han
fomentado “el encuadernamiento de mentiras” para ocultar sus fracasos, presentándolos
como “aciertos”, que es la esencia de la imposibilidad comunista de avanzar de
otra manera que en sus informes oficiales, acumulando problemas y
contradicciones que finalmente harán imposibles sus metas. Es un país demasiado
grande para mantenerse solo de mentiras encuadernadas como verdades y aciertos.
Ese mismo problema se manifiesta
en forma obstinada e irreversible en los regímenes cubano, venezolano y nicaragüense, cuyas
economías se derrumban, como han derrumbado las libertades, las oportunidades y
la prosperidad la han convertido en una utopía. Los recientes derrumbes masivos
en Cuba por un día de lluvia son la consecuencia inevitable de un gobierno de “ordeno
y mando” alejado de toda lógica mercantil o empresarial, que genera una clase
gobernante cuya elevación al ejercicio del poder local, empresarial, provincial
y nacional se basa exclusivamente en la obediencia ciega, la propaganda llena
de mentiras y la mediocridad empoderada. 63 años de abandono a la lógica urbana, al mantenimiento y desarrollo de acueductos y alcantarillados,
la vialidad y demás elementos básicos de la urbanidad, generan una ciudad en
muletas , un diario descalabro de edificios y casas, accidentes de tránsito,
inundaciones y víctimas por millares. Víctimas económicas, humanas y materiales
engendradoras de un empobrecimiento brutal, una desesperanza conducente al
masivo ejercicio de la emigración, ordenada y desordenada, pero decidida a
librarse del infierno en que les han sumido material, moral, cívica y
económicamente.
El fenómeno del sovietismo sin
Unión Soviética de Putin. Un líder formado en, para y por el comunismo
soviético que ha traspasado los poderes omnímodos típicos del comunismo
soviético a un sistema igualito, pero con propiedad privada y apariencia
civilizada, pero idéntico en la desaparición descarada de enemigos, la supresión
de cualquier opinión divergente y la subordinación absoluta a un Dios terrenal.
El comunismo soviético tenía un tapa-rabos ideológico, el carácter
absolutamente fanático del comunismo, que hacía parecer el poder absoluto como
el fruto de un Partido con dirección “colectiva”. El Putinismo es ese mismo
poder absoluto, desenfrenado e inmisericorde, ciego y obstinado, que lleva a
los mismos desastres, como demuestra su fracasada guerra imperialista contra
Ucrania, pretendidamente basada en “salvar” a otro país de sus propios líderes
porque resultan portadores de ideología enemiga. Los resultados hablan por sí
solos.
Una pregunta surge de todas estas
verdades que son evidentes a todas luces: ¿Cómo es posible que existan seres racionales que no
se den cuenta que la humanidad existe para ser libre o de lo contrario dejaría
de serlo y automáticamente perecería?
Sunday, May 29, 2022
Ciencia, Arte, o … ¿Politiquería?
El concepto Economía es ampliamente utilizado y no siempre de una manera rigurosa a su verdadero contenido. Cuando se refiere al estado de cosas existente es generalmente identificado con ciertos indicadores estadístico-económicos que intentan retratar para trasladar a otros la interpretación que el que los utiliza quiere que los demás tengan sobre el estado de cosas en un momento, territorio y contexto determinados. Así, dependiendo de lo que el sujeto que utiliza esos indicadores, desee hacer creer a otros pues se utiliza el índice inflacionario o el nivel de empleo, para inducir progreso o retroceso, tasa de crecimiento (bruto o neto, según convenga) y otros muchos posibles. La cualidad intrínseca del indicador no cambia, sino cuál de ellos se selecciona, en dependencia que se desee inducir en la mente del que lee o escucha, que la evolución de ese momento o período sea algo positivo o negativo.
Cuando
se trata de intentar manipular a los agentes económicos que participan en
el movimiento de la vida socio-económica pues los llamados reguladores intentan
modificar las acciones de los diferentes participantes mediante la modificación
manipuladora del precio del
dinero utilizando la subida o bajada de los porcentajes de interés del
crédito, ya que eso impulsa o refrena que los agentes económicos
utilicen en mayor o menor grado los préstamos para financiar su consumo a corto
y mediano plazo o sus inversiones, frenando o empujando que los bienes de todo
tipo se compren o se vendan en mayor o menor proporción. Aquí se habla
de palancas
que aceleran o frenan el movimiento de todo tipo de bienes. Este
indicador está íntimamente asociado a la cantidad
de dinero en circulación ya que la existencia del crédito es un elemento yuxtapuesto
a la emisión monetaria la cual es
generalmente manipulada por esos mismos reguladores.
La
palabra reguladores nos permite inmediatamente comprender que la libertad del mercado es un mito que
tiene muchos años y ha existido solo en la mente de los que la utilizan, pues
haciendo más abundante la cantidad de dinero (tanto emitido como el proveniente del crédito) empuja a los consumidores de todo
tipo de bienes a gastar más, estimulando
el crecimiento de los indicadores (componente esencial de la inflación)
o a gastar menos (lo que empuja la recesión),
ya que la demanda genera su propia oferta que es el estímulo al crecimiento de la producción de bienes y servicios para
satisfacerla o su contrario, lo que aumenta las existencia de bienes y
servicios sin demanda solvente, que
es la recesión.
La permanente manipulación de estas
herramientas conlleva un ciclo tras otro. El estímulo al crecimiento
mediante tasas de interés muy bajas,
emisión monetaria y gasto público,
genera inevitablemente inflación cuyas
proporciones determinan procesos políticos de inconformidad ya que esa inflación
es un deterioro del poder de compra del dinero, del nivel de vida real de la
población y un impuesto no declarado y creciente a los consumidores. La presión
política inmediatamente genera el proceso contrario de restricción al consumo
por aumento del por ciento de interés, disminución de la emisión y del gasto
público, que genera a su vez malestar político, detenimiento
del proceso de crecimiento y sensación general de pobreza, con un alto precio
para el partido político en el poder.
Cuando
se trata de la Economía como ciencia, pues todo esta manipulaciôn política es ajena a ella. La Economía es un proceso social en el que se
genera un nivel de riqueza llamada Producción Bruta a resultas de la
creación de bienes y servicios por el capital (equipos e inventario de
materiales), el trabajo humano (cuantificado por los Salarios), el pago de
impuestos (por el empleo de los recursos sociales), y se genera una Ganancia
que es la remuneración al empleo del capital. Esa Economía a su vez
tiene un proceso de Distribución (implícito, ya que no es posible gastar más de lo
creado) que va a Bienes de Consumo (para los trabajadores, los capitalistas y
los empleados públicos), al aumento de los inventarios y del
equipamiento (Inversión, destinada a que el siguiente
ciclo sea mayor) y a la reposición de lo gastado en el
proceso de creación. Ese proceso se identifica con estas ecuaciones:
Producto
Creado = Materias Primas (MP) + Depreciación (D) +
Salarios (S) + Impuestos (T) + Ganancias (G)
Producto
Utilizado
= Reponer Materias (MP) +
Consumo (C) + Inversiones (I)
Como ambas
partes son idénticas: (MP) + (D) +
(S) + (T) + (G) = (MP) + (C) + (I)
[Se repone lo gastado y hay un remanente para consumir
e invertir]
De aquí
es obvio que lo gastado en Salarios y las Ganancias demandan un
Consumo y lo restante queda disponible para invertir. Por lo tanto,
esa Inversión corresponde al ahorro
(que son los Salarios, Taxes y Ganancias no gastados en Consumo). ¿Recuerdan aquello de que el Ahorro es la
base del Capital?
En el
mundo real hay otro factor, que es el Comercio
Exterior, pues la diferencia entre lo que importamos para producir y
consumir MENOS lo que exportamos para ganar con qué pagarlo, será el saldo que posibilite un consumo
mayor o menor, de signo contrario a los Ingresos (Exportaciones) menos
(Importaciones).
Esa es
la Economía verdadera que los Gobiernos modifican
(manipulan) mediante la política
monetaria, pues es evidente que el signo monetario es el equilibrio real de
ese proceso. Para hacer el “milagro” de gastar más de lo que
puede pues EMITE DINERO que debe
equilibrarse por el signo contrario llamado Deuda Pública, para lo que vende bonos de la deuda pública,
para financiar su manipulación del proceso. Otra fuente de “balance” es el precio de
equilibrio entre la Importación y la Exportación o lo que es lo mismo el
“equilibrio” de valor entre la moneda nacional y las otras divisas.
En
otras palabras, la manipulación de los
mercados mediante la emisión monetaria, el gasto público, la emisión de bonos
de la deuda pública para equilibrar contablemente las Cuentas Nacionales, la
“regulación” del mercado de divisas, y un largo conjunto de etcéteras a través
de organismos internacionales y la banca, pues permiten que los gobiernos hayan
desnaturalizado el concepto de Economía como el equilibrio entre las partes componentes de la creación y distribución de la riqueza nacional, violen el implícito
balance entre las partes que armonizan el Producto y nos hayan introducido
innumerables “indicadores” ajustadores del contenido real del proceso de
crecimiento y desarrollo económico-social.
Es por
eso incuestionablemente importante para
los ciudadanos escoger a quien le entrega el “gobierno”. Cuál es el Partido cuya política económica
garantiza un aumento real del nivel de vida contra el que garantiza un
“aumento” de ese indicador mediante la manipulación de las políticas económicas.
La Historia indica que los “ideólogos” del intervencionismo público, la
“redistribución” de la riqueza y otras lindezas distorsionantes de la realidad,
siempre han sido los autores de la inflación, el empobrecimiento relativo y el
deterioro del nivel de vida real. En otras palabras, los políticos, cuya ideología puede ser de “bienestar aparente” para el
presente y empobrecimiento para el futuro o los que prefieren ser más realistas y ahorrarle sacrificios a las
futuras generaciones, impulsando el ahorro, la inversión y el crecimiento
reales y no el meramente aparente.
Tuesday, May 17, 2022
Gobierno o Administración?
La semana pasada tuve la agradable sorpresa de recibir el artículo que semanalmente nos regala el prestigioso intelectual cubanoamericano José Azel, fuente de muchísimo estímulo al pensamiento propio y estas notas son el producto de ese acicate. Reflexionar sobre el concepto de Gobierno, que fue una de las muchas preocupaciones de nuestros Padres fundadores, creadores de una Revolución verdadera en la vida social Americana y ejemplo para muchas otras.
Nuestra nación es una de las pocas que oficialmente designa al aparato de gobierno como Administración.
Y debe ser el orgullo de los ciudadanos de una nación limitar, ponerle barreras, a la Administración para que nunca llegue a ser Gobierno. Porque en mi humilde criterio, no hemos nacido para ser gobernados, al estilo de los Gobiernos monárquicos, autoritarios y colectivistas, quienes están felices y regodeados de auto-denominarse Gobiernos.
Hay una cosa cierta: los seres humanos no hemos nacido (cualquiera sea la creencia que se tenga) para ser gobernados. Al menos, no voluntariamente. Solo aquellos con una independencia mental escasa pueden idear (o conformarse, al menos) con la concepción de ser SUBORDINADOS a otro(s) seres, igualmente humanos, igualmente perfectos o imperfectos, que uno mismo.
El llamado “libre albedrío”, concepto que enfoca la libertad de pensamiento, la intrínseca individualidad de las aspiraciones y objetivos de cada ser humano, es innegablemente la declarada concepción de la vida humana individual, excepto para aquellos que se han subordinado EXPLICITAMENTE a concepciones religiosas, morales, espirituales y/o políticas de subyugación al colectivismo, ya sea rabioso o no.
Los animales DOMESTICADOS tienen un papel de SERVILISMO a sus domesticadores, ya sea para ser utilizados como alimento, para servirles de entretenimiento o para ser utilizados para la explotación económica. En el reino animal ellos están en una escala inferior a la raza humana, confesa y explícitamente existente para estar en la corona de la cadena alimenticia, social, política, material y de cualquier otra índole.
Esto significa que todos los pertenecientes a la especie humana POSEEN IGUALES ATRIBUTOS de inteligencia, habilidad, instintos y condiciones y ello convierte en totalmente ajeno a la especie verse a sí misma como subyugada por otros miembros de su propia estirpe. Y el concepto de GOBIERNO es intrínsecamente de subordinación de muchos a unos pocos, elevados a esa posición por conveniencia colectiva de coordinación de esfuerzo, reglas de convivencia, defensa territorial y/o otras muchas. Pero todo el mundo acepta CEDER una porción de su libre albedrío por razones obvias de necesidad de coordinación, establecimiento de reglas de convivencia y la recepción de seguridad y protección. Pero ni un poquito más.
Ceder más allá de lo imprescindible es contrario a la estirpe de la especie. Lo que intrínsecamente significa que GOBIERNO, como sujeto de regulación y mejor aprovechamiento de la cosa pública, administración de bienes colectivos para su mejor aprovechamiento para todos y cada uno de los miembros tiene el tope automático de pararlo cuando va más allá de ese mínimo que asegura las mejores condiciones de supervivencia pero también de asegurar la libertad económica, política y social.
Es por ello claro como el agua por qué las sociedades con gobiernos autoritarios, propósitos impuestos de colectivismo y libertades individuales restringidas “por el espíritu de colectivismo o igualdad” jamás han progresado más allá que en la mente febril de sus creadores e impositores y provocan inmediatamente un sentimiento de “deseo de fuga” generado por las restricciones a la libertad individual, que han creado más víctimas que las guerras abiertas. Porque es evidente que para “imponer” la redistribución de lo creado individualmente es necesario reprimir las libertades de los que lo rechazan como ajeno a su naturaleza, cosa que está ampliamente demostrada en aquellas partes del mundo civilizado que han tenido la desgracia de que unos pocos hayan creado la ilusión de hacerlo como justificación del vicio humano del poder personal y la habilidad de subordinar la mayoría esa clase privilegiada que se crea en ese “gobierno”. No es casualidad que preferimos hablar de “administración” y no de “gobierno”.
¿Acaso han escuchado hablar de la administración de Putin?
¿O de la de Diaz-Canel?
Recordemos que las
palabras son el pensamiento verbal o escrito
comunicado a los demás. De ahí la enorme importancia que los zurdos le
concedan al lenguaje “correcto”, “inclusivo” y demás barrotes que lo encierran
y lo censuran. Porque censurar el lenguaje es una forma perversa de censurar el
pensamiento, de obligar a los demás a que acepten el contenido y la forma de
las palabras “correctas” e “inclusivas”, quedando “prohibidas”, “restringidas”
o “limitadas” el resto de ellas que no signifiquen exactamente lo que el censor
quiere que se difunda y se establezca com “pensamiento correcto”. El Ministerio
de la Verdad Orwelliano personalizado a la medida.