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Friday, November 19, 2021

Solavaya!

 

Los días que corren nos han puesto ante nuestros ojos muchas cosas que realmente eran necesarias de ser clarificadas. Algunas en el plano global, planetario. Otras en el país que nacimosvivimos, y otras muchas en el que .

Empezando por lo global, cada vez es más descarada la pretensión de la plutocracia planetaria de hacer horrores con la ingeniería social a través de escenarios económicos, políticos y sociales que les permiten asegurar la dominación global de la humanidad. Unas veces basados en el cambio climático, otras en la pandemia, otras tantas en las deudas impagables, otras muchas en la inmigración promovida tras bambalinas para destruir lo que nos queda de la sociedad que se había erigido en el siglo XX y nos había conducido a dónde llegamos hoy. Lo que Adolfo Hitler no pudo lograr a cañonazos, ahora intentarlo con el cambio climático.

Ya está consumada la existencia de su juego de herramientas: las organizaciones mundiales y regionales, con la misión de asegurar la permanencia en su lugar de todo lo malo, lo injusto, lo indeseable y poder mantener anestesiados a todos a través de la ONU que no resuelve nada más que asegurar la impunidad de los malos; de la Unión Europea, encargada de poner en su lugar a los que aspiran a algo bueno y positivo; el Banco Mundial y el FMI, para destruir la capacidad monetaria de los participantes y la OMS para santificar todo lo que sea necesario en nombre de la seguridad médica; y un largo etcera de otras muchas, como la UNESCO, la FAO, la Iglesia, todos en un gran coro de crear un planeta nuevo, con la menor cantidad de personas y animales, la mayor cantidad de regulaciones que obliguen a todo el mundo a aceptarlo todo, callados, y a ser muy felices por declaración cotidiana de la prensa, la radio y televisión compradas, de Facebook, YouTube y Google, sacrosantos guardianes encargados de taparle la boca a quiénes osen discrepar.

Como parte importante y principalísima, hipócritamente “independiente” del globalismo, los dueños reales del poder: la plutocracia estadounidense, manejando los hilos invisibles del poder económico para destruir la moneda como la conocemos, las palancas económico-financieras y demás herramientas de la economía que ellos han dejado de utilizar, sustituída por la inflación galopante destructora de poderes que no sean los suyos, sostenedora del “deep state” que permite la apariencia más inocente de una democracia violada por la corrupción, el poder casi mafioso de unja clase política únicamente interesada en mantenerse en las posiciones que le permiten recoger las migajas que caen de la gran mesa plutocrática y aparentar la más inocente actitud de beligerancia para arreglarse en las trastiendas, la “tolerancia” ante los destructores de la sociedad en la izquierda  y la persecusión real de los defensores de la nación que construyeron los padres fundadores, siempre aspirando a ganar en las próximas elecciones, no importa cuáles y cuándo sean.  

Esta lamentable situación les impide ver la amenaza de los poderes enemigos de la sociedad norteamericana, los impele a un quietismo que significa en la práctica estimular a los enemigos, ante los cuáles hacen gala de la mayor “civilitud democrática” y tolerancia extrema, replegando al país días tras día y condenándolo a la mediocridad paralizante de eternas discusiones y discursos que solo paralizan lo único verdaderamente importante: la fortaleza de las defensas, la estrategia de re-ganar la superioridad perdida por la inacción y la política pusilánime en todo sentido.

En cuanto al país en que nacimos, sigue la destrucción total de lo poco que queda en pie depués de 62 años de una guerra diaria y cotidiana contra la prosperidad, contra la libertad, contra la economía, contra la moneda, contra la industria, contra la agricultura, contra la ganadería, contra la naturaleza, contra las ciudades y pueblos, contra la familia, contra los valores morales y espirituales de una población con un lavado de cerebro de muchas generaciones que abarcan nietos, biznietos, hijos, abuelos y ancestros.

La exhaustiva destrucción que incluye la propia historia, el orgullo nacional, la cultura, la educación, la civilidad, el pensamiento libre. El nivel de vida ha descendido hasta las profundas cavidades del interior de la tierra. La forma de vida del más pobre en 1958 es hoy el sueño inalcanzable de los profesionales. Las formas de vida de las tribus más atrasadas del Africa son la aspiración a alcanzar de las generaciones actuales. Lo mismo que esa banda de delincuentes ha exportado a Venezuela, a Nicaragua y aspira seguir haciéndolo al resto del continente, incluyendo a los propios Estados Unidos, hasta dónde llegan sus tentáculos frente a la idiotez de los “líderes” de esta nación.

Y en medio de tales circunstancias, frente a la prestidigitación politiquera de los monstruos cubanos, muchos de nosotros nos dedicamos a debatir si Yunior lo hizo bien o no. Si debió escapar o no. Lo importante queda relegado: ¿A dónde pretenden Yunior y sus manejadores, llevarnos? ¿Qué pretenden Yunior y sus manejadores, dentro o fuera de Cuba? 

Lo relevante no se discute. Yunior, no es casualidad; es izquierdista. Yunior aspira a “arreglar” el castrismo. Al igual que le sucedió a Gorbashov, esa  tarea es imposible. No se puede se malo y aparentar ser bueno. No se puede ser absolutista y a la vez democrático. No se puede ser colectivista y al mismo tiempo defensor de la iniciativa privada. El “socialismo” no es otra cosa que el Comunismo de Dieta. En vez de arena, vaselina.

El principio demostrado hasta la saciedad, de que interrumpir la acción de las fuerzas de mercado, tratar de dominarlas, “manejarlas”, es más utópico que las lágrimas de perlas de los utopistas, por una razón: el mercado funciona porque es frío, cruel y despiadado. Y si le echas sentimientos, NO FUNCIONA. Es cómo un arma que no mata, sino solo “asusta”.

El papel de Yunior es tratar de que creas lo contrario. Es quitarle seguidores a los que realmente desean lo único posible para resolver la tragedia cubana: acabar con la tiranía y con los tiranos. Disolver y prohibir el comunismo. Acabar y disolver el ejército, la policía y los esbirros comunistas. Sustituir el ordeno y mando por una Constitución verdadera que asegure que eso no vuelva a pasar. Y castigar a los que han fusilado, asesinado, desterrado, torturado y reprimido al pueblo cubano. Esa es la tarea. Y eso incluye decirle a Yunior: Solavaya!!!

 

Thursday, October 21, 2021

Go Brandon!

 Go Brandon!

Todos los pueblos del mundo tienen una elocuente manera de expresar sus sentimientos contra lo que les molesta, les incomoda o les recuerda algo que preferirían olvidar y de forma socarrona se refieren al tema con algo de burla, de expresión pública y de reacción manifiestamente de desdén, desprecio y sorna. Esas manifestaciones surgen espontáneamente y se aceptan y utilizan colectivamente con mucho de complicidad colectiva y anónima contra lo que es detestado.

El caso que nos ocupa tiene un doble significado pues al mismo tiempo se burla de quien se quiere denostar y hay una segunda burla pública contra quien pretendió esconder  esa burla haciendo creer  que una multitud coreaba algo completamente ajeno y diferente a lo que claramente  se oía pero que intentaba ocultar para evitar la aceptación de  la burla, y que precisamente hace aparecer un “chupa medias”que pretendía negar lo obvio, lo público y notorio, para pretender “cuidar” la imagen del personaje público objeto de la burla, lo que resulta en una especie de burla por partida doble: contra el personaje y también contra quienes quieren ocultar ese público y espontáneo deterioro de la verdad, del respeto a las multitudes, del sagrado derecho del pueblo a expresar sus sentimientos y opiniones de la mejor manera.

Con nuestros vecinos “revolucionarios” intolerantes y aterrorizados del miedo a las multitudes libres sucede un fenómeno complementario. La burla y el desprecio popular es restringido en su forma cotidiana por la ausencia absoluta de reglas de convivencia, de respeto a la verdad y de derechos por lo que solamente la presencia de los ciudadanos en la calle se toma como un acto de rebeldía contra el poder establecido, pues solamente los ciudadanos pueden salir masivamente a la calle convocados por la tiranía. Salir sin permiso es un desafío a la “ley” y merecedor de la cárcel y el escarnio público. Frente a eso hay un clamor: “Pa’la Calle”, pues la simple presencia del pueblo en la calle hace temblar a la injusticia y a la tiranía.

El año pasado en USA también hubo gente en las calles. No pacíficamente, sino quemando propiedades y desestabilizando a la sociedad, que se basa en la Ley y el Orden para su funcionamiento y pidiendo, entre otras cosas, desfinanciar a la Policía, para continuar impunemente el proceso de desestabilización social.

Ese proceso fue parte de los orígenes del actual Go Brandon! que podría estar esta vez acompañado de multitudes en las calles, ahora totalmente pacíficos, pero mostrando la unanimidad del deseo de Ley y Orden, de respaldo a la Policía, de recuperación de nuestra riqueza petrolera, de un ejército patriota y efectivo, de una economía próspera, de una nación respetada, entre otras muchas causas.

Go Brandon!   Pa’la calle!!!



Friday, October 15, 2021

A Grandes Males...

 A Grandes Males...

La sabiduría humana, colectivamente atesorada es anónimamente recogida en refranes, no pocas veces solemnes epitafios. Uno de esos epitafios que reflejan realidades imposibles de pasar por alto es “ A grandes males...grandes remedios”.

La época que vivimos es espejo fiel de ese refrán-epitafio. Imposible que tengamos males mayores a los existentes. Una sociedad prácticamente secuestrada por males inconmensurables: una economía victima de líderes más interesados en la ideología, los pensamientos y las palabras que en el bienestar; encaprichados y decididos a destruir su funcionamiento con una inflación alocada, destructora del equilibrio y de las herramientas de manejo y control del desarrollo y la prosperidad. Desesperados por consumar una distribución masiva de la riqueza que convierta en clientes obedientes a la mayoría.

Líderes decididos a destruir la base productiva nacional de la energía propia, en busca de un supuesto paraíso verde, entregando el motor de la prosperidad a otros países, en no pocos casos enemigos jurados del nuestro, lo que ha encarecido toda la vida  social y productiva, usuaria  de la energía.

Líderes supuestamente elegidos por una mayoría “aplastante”, que son  portadores de una dañina política de divisionismo racial que se supone “cure” males raciales pretéritos. Tendencias activas a la destrucción total del pasado histórico que nos ha traído a la cima del mundo, en busca de otra cima de otro mundo que jamás se ha visto ni funcionado, que le ha costado a la humanidad millones de muertes, hambre, miseria y atraso, pero que entusiastamente quieren implantar una  vez más.

Parte inseparable de esos designios es la transformación de la educación a un proceso más enfocado a crear una doctrina coherente con el disparate anterior que a la formación real para un futuro productivo, natural y racionalmente basado en el conocimiento, la destreza, la creatividad y la competitividad saludable. Para imponer esa realidad se ha instaurado un peligroso proceso oficial de intimidación contra los padres, que se supone sean los definidores del futuro de sus hijos, utilizando la amenaza (hasta ahora solamente amenaza) del procesamiento criminal contra ellos, por el solo hecho de tratar de exponer sus argumentos.

Se ha desarrollado una especie de cáncer social con la tendencia a destruir las fuerzas policiales locales que ha traído enormes crecimientos de la inseguridad, el crimen y el desasosiego, combinados con la invasión cotidiana, silenciosa y constante, de inmigrantes ilegales sin control alguno, inundando comunidades enteras para transformarlas en algo que no sabemos a ciencia cierta que será, pero nada ni parecido o mejor que lo que teníamos hasta hace solo un año atrás.

Por mucho que quiera simularse un desentendimiento de a dónde llegaremos por este horroroso camino, es imposible  no comprender que lo malo es opuesto a lo bueno. Que sustituir una sociedad que por más de doscientos años ha crecido saludablemente hasta llegar a la cima del mundo que ya existía desde siglos atrás por una que jamás ha funcionado y que le ha costado a la humanidad más muertes que todas las guerras mundiales juntas, es un mal mayor real e inminente. Ante ese gran mal, ¿cuál es el gran remedio? 

¿ Esperar lo inevitable,  con los brazos cruzados,  para perder lo que aún te queda?

Thursday, October 7, 2021

Algo que reconstruir?

 El muy conocido “triunfo avasallador” del anti-Americanismo en 2020 ha sido seguido de una loca carrera hacia “cambiar el país”, cosa que no pocos de sus líderes advirtieron que harían. Mirando hacia atrás, es muy revelador constatar que el “Presidente” Biden llegase a la Casa Blanca con una larga lista de órdenes ejecutivas que puso en práctica en minutos y que permiten darse cuenta de la velocidad con que esos cambios se previeron y se están ejecutando, con una agenda minuciosamente preparada.

Aquellos acostumbrados a la lectura de los acontecimientos del pasado, tanto en USA como en otras partes del mundo, no pueden dejar de asociar esa “velocidad” con tránsitos similares ocurridos en el planeta y que no son nada parecido a lo acostumbrado en este país, en más de 200 años anteriores.

La economía ha sido minada en sus bases con una emisión de dinero que impide el desarrollo estable y pretende transformar un sistema de libre competencia en una sistema de “ordeno y mando” que aprovecha una monolítica “unidad” del grupo gobernante para pasar leyes y regulaciones que ningún ser humano podría aprobar al ritmo de miles de páginas en “paquetes” imposibles humanamente de leer en unas horas, mucho menos de debatirle y analizarle. Esos paquetes vienen envueltos para regalo, mezclando premios y castigos, acciones terrenales con acciones ideológicas, malsanamente enredadas para “pasar de contrabando” cosas que nadie en su sano juicio aprobaría, de discutirse, analizarse y debatirse con el tiempo adecuado. Es imposible soslayar la intención de actuar de esa manera.

La propia democracia ha sido totalmente ignorada al erradicar toda discusión racional y convertir el proceso socio-político en una cacería de brujas contra los que opinan diferente. La plutocracia dominante ejecuta una censura dura y efectiva contra los que disienten a través de los medios públicos y se amordaza descaradamente a las personas para evitar que su voz sea escuchada. Pelotones de intimidación actúan a todos los niveles.

La historia de la nación ha sido llevada a la hoguera, destruyendo monumentos, estatuas, relatos y narrativas que les resultan “despreciables” a quiénes se han apoderado del derecho público a decidir por los demás, utilizando todo tipo de intimidaciones personales y colectivas.

La preparación de los niños y jóvenes ha sido contaminada con narrativas ideológicas inaceptables, incitación al odio racial y la creación de un clima de intolerancia a cualquier opinión contraria. Ese propio mecanismo tipo “ revolución cultural maoista” ha sido incorporado a las fuerzas armadas con un muy ejemplar resultado de esas políticas en su accionar en Afganistán.

Pese a la resistencia masiva contra el análisis, se ha ido demostrando que el proceso electoral del 2020 fue parte de esa activa campaña de sustituir el país existente, hasta ahora catalogado como el más democrático, tolerante, eficiente, y poderoso del mundo en una caricatura, con una fuerzas armadas sospechosamente incapaces de defenderlo, un futuro muy incierto por la preparación de sus jóvenes, una economía ahogada en su capacidad por la inflación galopante, una administración incapaz de ejecutar acciones eficaces, unas fronteras desaparecidas, una invasión tolerada de todo tipo de personas de todas partes del mundo y una falta de confianza generalizada sobre el futuro, mediato e inmediato.

Mientras muchas personas genuinamente educadas en la democracia - en proceso de cuestionamiento creciente – están esperanzadas en cambiar el panorama a través de los proceso electorales futuros, cabe una pregunta: ¿Quedará en pie algo que reconstruir? Si repasamos cómo fue ejecutado este “asalto al cielo” en los años recientes, fue precisamente minando y destruyendo esos procesos democráticos y vemos la premura con que corren a toda velocidad para no dejar nada en pie, incluyendo el proceso mismo...por lo que la pregunta sigue siendo válida: ¿Nos dejarán algo que rescatar y/o reconstruir?

Tuesday, September 28, 2021

La Sabiduría de los refranes...

 

A lo largo de miles de años del acontecer humano, incontables generaciones de testigos de las cualidades y defectos de nuestra especie han acuñado refranes que retratan y califican de forma abrumadora ambas partes de esa humanidad: las cualidades y los defectos. Ese descubrimiento de que hay un patrón de comportamiento, un modelo que se conforma en concordancia con la personalidad, las creencias, las apariencias, los miedos, la posición social... en fin, de las circunstancias que han moldeado la forma de cómo los seres humanos aceptan o rechazan los eventos, las obligaciones, las libertades o la ausencia de ellas... en fin, la enorme variedad de circunstancias en que se desenvuelve cada quién, pero que pese a esa enorme diversidad, se conforma un patrón de pensamiento, un modelo de reacciones, un sistema de actuación, no importa las enormes diferencias entre los individuos en cada época y tipo de sociedad en que se desenvuelve.

Así, se estimula el reconcimiento justo de las equivocaciones, para erradicar la tosudez:

“Rectificar es de Sabios”

De esta otra manera, a la justicia por pura casualidad:

            Ladrón que roba a otro ladrón, tiene cien años de perdón”

Cuando se evalúa el disfrute de algo que trae su inconveniencia aparejada:

            Sarna con gusto no pica, y si pica, no mortifica”

Para evaluar cómo enfocar las enemistades, cuando se presentan razones para olvidarlas:

            Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato”

A quiénes rehuyen lo inevitable de los males que se presentan de forma inevitable::

            A quién no quiere caldo, tres tazas”

Acerca de la búsqueda de la conveniencia por encima de cualquier otra consideración:

            Si no puedes con tu enemigo, alíate con él”

Existen miles de refranes, frases cortas que retratan situaciones qe son generalizadas y que se les presentan a los seres humanos por el transcurso de la propia existencia, no importa la época o la posición social y ante las cuáles hay un patrón de comportamiento.

Con referencia a la hipocrecía y al comportamiento público, no importa frente a cuál circunstancia, hay abundancia de refranes. Es particularmente insidioso, caracterizador de personas con más interés en la apariencia pública que en la realidad, una frase que es un epitafio moral sobre quien se pronuncia y que retrata, sintetiza, la poca autoestima auténtica de la moral privada en personas sin escrúpulos interiores y con mucha preocupación por el “qué dirán” de los demás:

Vender el sofá

El concepto de “vender el sofá” es relativamente moderno, desde que apareció ese mueble. Se refiere al cónyuge que cínica e hipócritamente reacciona ante el engaño sistemático, diario y frecuente de su “media naranja” y que es ejecutado en un sofá de su propia casa, ante lo cual, y para el aparente beneficio de su persona ante los ojos públicos, reacciona “indignado” contra ... el sofá, vendiéndolo de inmediato, para recobrar su paz con el cónyuge infiel y su postura de persona intolerante con el engaño ante los ojos de amigos y vecinos.

En la época que vivimos, “vender el sofá” se ha convertido es algo común y hasta ha llegado a ser aceptado socialmente, aplaudido e imitado, por otrs que piensan igual al personaje. Examinen estos comportamientos:

-          Cuando hay personas desequilibradas que asesinan a otras personas, proponer prohibir poseer armas e imponer un control sistemático de ellas: eso es ”vender el sofá”.

-          Frente a las diferencias sociales en el nivel de vida de las personas, desconocer las causas y evitar proponer medidas que mejoren las posibilidades y  recursos disponibles para los retrasados, sino fácil y aparentemente “justicieramente”  proponer castigar a los más prósperos con cargas impositivas diferenciadas para compensar a los menos afortunados, no importa las consecuencias que eso traería. Es es “vender el sofá”.

-          Cuando se pretende culpar a la policía como institución, de actuar excesiva o preferencialmente contra grupos o razas, en vez de aplaudir y estimular el perseguir a los que roban, venden estupefacientes o se comportan agresivamente contra las demás personas, eso es “vender el sofá”.

Cada época, según la propaganda política que convenga, según se trate de echar “cortinas de humo” públicas para crear escándalos que convenientemente escondan otros, o se desee atraer el voto de ciertas capas o sectores de la población, se crean “sofás” a la medida que resulta atractivo “vender”.  

El “vender el sofá” de útima: Los caballos de la guardia fronteriza


Thursday, September 23, 2021

¿ Quiénes son los conspiradores?

 

El ejercicio sistemático de las fábulas, los periodistas que no señalan sus fuentes, - generalmente porque son inventadas - los rumores de los que se hacen eco “los medios globalistas” y sus sucursales; la noticia única, repetida por decenas de otros medios a la misma fecha y hora, que denota una “orientación” al más puro estilo de un partido socialista; la misma noticia, disfrazada de otras, porque les aplican “variantes de redacción, pero que insisten en “distribuir” la misma “orientación” para los consumidores de todas partes, ha sido el patrón constante de los mecanismos de “propaganda” y “ movilización” del Partido Democ-rata por mucho tiempo. Ocurre que el Internet, la globalización – muy diferente del globalismo – y la tecnología de las comunicaciones han permitido poner de manifiesto lo que antes se mantenía tras bambalinas.

La machacona insistencia de denostar y desprestigiar a sus enemigos políticos, de fabricar historias tremebundas pero totalmente ficticias, que degraden la credibilidad de quienes piensan diferente o son candidatos o aspirantes a posiciones que compitan con los suyos, ha sido el cotidiano accionar de esa gente por décadas. Promover al que disiente de las políticas contrarias, fabricar héroes y “ejemplos excelsos” tipo Hanoi Fonda, que minen el orgullo nacional, son siempre destadacados muy por encima del orgullo legítimo por la nación y quienes la defienden. Promover “artistas” de cine, de TV, de cualquier medio, para que sean seguidos en sus opiniones por el gran público, ajeno a esas prácticas, les permite fabricar esas cajas de resonancia que son los “talking shows”. Tanto de parte de los entrevistados, como de los entevistadores.

Esas “inocentes prácticas” del periodismo, del arte, del entretenimiento, se volcaron de inmediato contra el Presidente Donald Trump, apenas anunció que se postularía para la Presidencia. El personaje público, que hasta ese momento era reseñado por sus acciones sociales, su ejercicio de la profesión del entretenimiento y sus ejemplos de acciones sociales promotoras de la integración y de la unidad nacional, se convirtió, ipso facto, en el enemigo público de todos sus agentes de opinión, oficiales y extra-oficiales, públicos y privados. Ponía en práctica algo inconcebible para ellos: competir por llegar al cargo de Presidente, nada más y nada menos, que contra su candidata y personaje predilecto.

Por supuesto que la táctica no les funcionó a corto plazo porque se dieron cuenta un poco tarde que Trump era serio en su consigna de “hacer América grande otra vez”. Pero la poderosa maquinaria de la mentira, el insulto, la degradación y creación de un muro de odio contra el ejercicio de su cargo se desplegó sin tregua y sin límites. Desde pagar la creación de una supuesta “traición”, que conocemos como la trama rusa, hasta comprar acusaciones falsas y lo más importante: preparar un triunfo “apoteósico” del candidato de su maquinaria en la elecciones siguientes -del 2020- para impedir, a toda costa y a todo costo, que Trump renovara su Presidencia por otros cuatro años.

La maquinaria de la trampa y la mentira se desplegó en dos cursos de acción: continuar sin descanso ni interrupción, la campaña de mentiras, falsas acusaciones de racismo, y cuanta cosa existe, para tratar de quitarle votos de sus crecientes simpatizantes y paralelamente asegurar en ciertos lugares clave, donde gente de su confianza estaban a cargo del proceso electoral, cambiar votos, meter votos falsos, impedir el acceso de los testigos al conteo, aprovechar la oscuridad de la noche para hacer trampas, coordinar con los encargados del proceso la manipulación de las máquinas, y gran etcetera, etcetera, etcetera. Esa maquinaria se manifestó descaradamente cuando la llegada de la noche transformó las tendencias del día, al ejecutarse toda esa parafernalia de trampas a la hora que todos dormían.

Como parte de esa maquinaria se desató el mecanismo de imponer el silencio. Todo el que hablase del fraude era un ser del planeta Marte, un conspirador que ignoraba la voluntad popular, y demás frases pre-hechas y ni hablar de revisar algo de ese proceso, lo que le convertía en un traidor al país, a la democracia, y demás frases y "argumentos" favoritos del anti-Trump. Los “honorable” funcionarios encargados del proceso en esos lugares eran parte de esa fábula. Parte de esa prepación fue convencer a la “opinión pública” representada por sus medios subordinados de que Trump, como parte de su monstruosa personalidad, preparaba un “golpe de estado” para desconocer el voto popular y quedarse a la fuerza en la Casa Blanca. Parte inseparable de esa maquinaria de la mentira y la influencia malsana  son los líderes de las redes sociales, los banqueros, todos ellos militantes de su Partido, aunque billonarios, son tan amigos de los pobles, que los fabrican por millones. 

A esas huestes anti-Trump se unió el mismisimo Jefe del Ejercito que en unión con Nancy Pelosi, fabricó y ejecutó la nueva "novela": Trump quería dar un golpe de estado para desconocer "el triunfo popular", era un inestable emocional, quería desatar una conflagaración nuclear y eso bastaba para que él, salvador de la Patria por obra y gracia de si mismo, traicionara a su Comandante en Jefe, lo desconociese y conspirase con otras potencias para "adevertirle" que no hiciesen caso del legítimo Comandante en Jefe, electo por el pueblo.

Pero no hay manera de engañar a todo el mundo, todo el tiempo. Poco a poco se ha ido mostrando el fraude, cuantificándolo, con auditorias de la elecciones en condados como Maricopa, donde el Senado de Arizona encargó ese proceso a una empresa privada. Y en otros muchos se comienza a realizar.Por supuesto que los quienes ustedes saben, trataron de impedir a toda costa ese proceso, con todo tipo de subterfugios, demandas, propaganda, etc etc. Finalmente, parece que en los próximos días, lo sabremos todo, porque se les han acabado los argumentos, las demandas, y todo tipo de obstruccionismo al conocimiento de la verdad.

Desde el fraude, la maquinaria fascista de repetición de mentiras y fábulas hasta la traición monda y lironda, todo se comprueba:

¿Quiénes son los mentirosos? 

¿Quiénes son los conspiradores?

¿Quiénes son los que utilizan las leyes solo para su conveniencia?



Tuesday, September 14, 2021

La imperfección del ejercicio democrático y la situación actual

La realidad actual de la supuesta representatividad del sistema puede verse simplemente con observar que en 24 horas,  el cambio de quien se sienta en la silla presidencial y qué partido político tiene la mayoría en el Congreso, el curso del país cambia dramáticamente, para bien o para mal. Acaso los votantes decidieron cuáles de las políticas cambiantes elegir? Pues no. Simplemente eligieron entre dos alternativas de personas que lo representen, los cuáles no consultan con los electores su preferencias partidistas  o sus políticas económicas, sociales, financieras, estructurales y muchas otras, que cambian el rumbo del país sustancialmente, que no fue por, ni para, lo que les eligieron.

¿Votaron los electores para desintegrar el liderazgo petrolero de los Estados Unidos de América y convertir al país en dependiente de las importaciones de petróleo de otros países, en muchos casos enemigos?

¿Votaron para que el precio del combustible subiera hasta duplicar sus gastos?

¿Votaron para la política monetaria fuese degradada mediante un impulso anárquico de los gastos por encima de los ingresos públicos, convirtiendo la unidad monetaria en una caricatura de lo que fuese el dólar en solo unos meses?

¿ Votaron para que se violasen todas las leyes y reglas migratorias para convertir la frontera sur en una burla y un sombrío atentado contra la seguridad nacional, el presupuesto del gobierno, la violación del derecho de los estados en cómo manejar a sus vecinos y destruir sus políticas locales?

¿Votaron para que el país retirara sus tropas de Afganistán de la peor manera, poner en peligro la vida de sus nacionales y sus aliados y regalarle a sus enemigos 80,000 millones de dólares en armas sofisticadas que mañana pueden ser la peor amenaza real contra la nación?

¿ Votaron para que el Gobierno Federal se convirtiese en el centro de la política, desconociendo los derechos de los Estados que son la fuente constitucional del Gobierno Federal?

¿Votaron para que una persona representativa de un distrito electoral se convirtiese en dictadora de la Cámara de Representantes, desconociendo los derechos de los demás distritos electorales representados por el partido contrario?

Entre los muchos, muchísimos, abusos de autoridad del gobierno actual, quizás el más grave a mediano plazo es el aumento desmedido, alocado, frenético, del gasto público, muy por encima de toda medida de equilibrio y muy destructivo de la base de la vida social: el valor del dólar. Se traducirá – ya hemos empezado a verlo – en graves desequilibrios entre la oferta y la demanda, tendientes a ciertas escaseces  y o encarecimientos de materias primas, distorsión de los mercados laborales y una espiral de locos desequilibrios de todos y cada uno de los factores y elementos de la economía nacional. La anteposición de los objetivos politiqueros de enamoramiento de los votantes locales mediante el otorgamiento de todo tipo de dinero público, convierte la economía en una caricatura de si misma, a las palancas de uso del interés o la emisión monetaria en una especie de burla.

La enorme gravedad de estas locuras se vieron ya en los años 60 y 70 y sus consecuencias de todo tipo fueron muy atentatorias del liderazgo del país en todo tipo de escenario. Ahora esas locuras son acentuadas por el atentado paralelo a la capacidad productiva, al liderazgo efectivo de la ciencia y la tecnología mediante el atentado a la esencia de la calidad de la educación a todos los niveles, a la calidad de vida local mediante el desequilibrio de la autoridad emergente de la propia participación pública de los ciudadanos en la definición de su vida local, empujada por un intervencionismo caprichoso de los gobiernos superiores en los asuntos de los inferiores, en el papel de los padres en la definición de la educación de sus hijos, y muchos otros.

La enorme importancia de la forma y el contenido de nuestros documentos constitucionales, excepcionales para su época y garantes del enorme progreso científico, social y económico de esta gran nación está siendo horadada y degradada por un número creciente de “militantes” que pretenden modificar esos preceptos a su particular visión del mundo, a sus intereses individuales y de grupo y hasta a los intereses de otras naciones enemigas de la nuestra. Por eso es tan importante impedir que un grupo de individuos agrupados en un partido o institución desvíen a la nación de su camino. Los electores, ciudadanos mayoritarios de esta gran nación son los llamados a asegurar esa lealtad, modificando el absurdo abuso de poder de los representantes elegidos y regresando el verdadero poder de decisión sobre lo importante, a los votantes y no a ese grupo de poder llamado “políticos”.

La participación directa del pueblo en la discusión y aprobación de la cosa pública es la solución.