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Sunday, August 22, 2021

La Democracia y su Ejercicio Práctico

El desarrollo social, indisolublemente interconectado con la tecnología, genera formas y contenidos de forma incesante, así como los medios para lograrlo. Antes que se inventase la imprenta, la palabra y otras escasas formas de escritura muy individualizadas, mantenían a niveles muy reducidos la difusión de ideas, la creación de estados de opinión, la posibilidad de discutir y formar criterios masivos, que con un nivel de escolaridad muy reducido y una educación muy poco generalizada, mantenían en niveles casi inexistentes la creación y difusión de ideas y opiniones. Desde la imprenta hasta el internet, la generación de ideas, opiniones sociales, políticas, técnicas, profesionales, científicas, religiosas se ha visto multiplicada por cantidades antes impensables. 

Estas formas novedosas de emisión, transmisión y difusión de opiniones y criterios han generado una creciente democratización de ese proceso social de creación y difusión de las ideas y opiniones. Cualquier persona con acceso a un teléfono inteligente, una tableta o una computadora personal puede acceder a esa posibilidad de expresar su opinión o creencia para el mundo y ser leído y/o escuchado potencialmente por enormes volúmenes de personas, en diversas partes del mundo. Como un lamentable proceso contrario, ha surgido una forma de censura, ejercida por los mismos que se supone promuevan la libertad de expresión: los creadores de esos instrumentos en su penúltima generación: los dueños y operadores de las llamadas redes sociales, como siempre, interesados en sostener un solo tipo de opinión política, social y económica: la que les beneficia material y políticamente.  Por una parte promueven el uso universal y libre de esas herramientas, pero imponiendo censurar, suprimir y castigar a aquellos que opinen en forma distinta a sus intereses de grupo, partido político y religión.

Los partidos políticos, que nacieron para difundir, defender y establecer la primacía de la ideología, la economía, el orden social y las creencias religiosas del grupo que los controla, se han visto desbordados en su otrora exclusivas herramientas de influencia: la palabra, la prensa, escrita, radiada y televisada, la publicación de libros, artículos, columnas escritas en la prensa, programas de radio y televisión y otros medios de influencia masiva en la opinión pública, que requieren un financiamiento que solo puede ser logrado por esos grupos de presión llamados partidos políticos y formas similares de asociación, como instituciones sin fines de lucro, de estudios sociales, y otras muchas, que existen porque hay quienes pagan sus enormes gastos de existencia para poder llevar ese interesado mensaje a la opinión pública.

No ha tardado el surgimiento de un nuevo actor en la proposición de ideas, opiniones e intereses: el denominado influencer, youtuber, bloguero, dependiendo de cómo se identifica a sí mismo. Una nueva especie de actor público, una especie de mutación del político clásico en cuanto a que es un promotor de actitudes, un nuevo informador crítico de la actualidad, como debían ser los periodistas que no sean simples agentes de influencia de los propietarios de los medios para quiénes trabajan, un analista de la época histórica  que se vive, un nuevo tipo de líder que actúa por sus convicciones y que resulta seguido por cantidades de personas, muchas veces con la admiración, el respeto y la disciplina de que carecen los supuestos profesionales de la opinión: los políticos y los periodistas. Políticos sin partido – al menos no siempre confesados- y periodistas sin periódico. El deterioro de la política y el periodismo profesionales, muchas veces convertidos en el contrario de lo que debían ser, es una fuente fundamental de este fenómeno.

El político, supuestamente representante de un grupo poblacional no deja de ser partidista y antepone los intereses, la política y los objetivos de su partido político a los de la población que se supone representar. El periodista trabaja en un medio que le contrata, paga y sirve y escribe e informa generalmente lo que interesa a sus empleadores y no a sus lectores, oyentes o televidentes.

La democracia representativa en la que se supone que vivamos generó al político porque la población no podía físicamente estar presente en la toma de decisiones públicas y exponer y debatir sus opiniones por razones prácticas de territorialidad, número y dedicación. Pero al igual que la tecnología ha hecho surgir esas nuevas formas de política y periodismo, a la que física e inmediatamente permite participar, es posible que se esté generando ante nuestros propios ojos nuevas maneras de ejercer la democracia, a tono con las posibilidades actuales y manera democrática y verdaderamente participativa de erradicar la corrupción que nace de la propia existencia de élites partidistas y gubernamentales que en vez de servir a la población, se sirve de ella para imponer sus intereses y abrogarse el derecho a dirigir a las masas en vez de servirlas. Esa es la verdadera diferencia entre la democracia representativa y las otras formas de gobierno: El gobierno es para servir al pueblo y no para dirigirlo, que es siempre una forma de tiranía.

 


Saturday, August 14, 2021

El Respeto a la Constitución

La Humanidad ha transitado por múltiples etapas, tipos de naciones y de estados, de sociedades y de regímenes sociopolíticos. La regla de oro que se puede obtener de ese repaso es que jamás ha transitado en reversa, es decir que cada etapa cumplida es seguida por una etapa mejor, superior, más favorable al desarrollo humano, más profundamente libre y en función de la realización plena del hombre, producto de la propia inteligencia humana, del aprovechamiento de las experiencias transcurridas. Y en las ocasiones en las que se la ha forzado a una transición hacia atrás, a peor, ésta ha sido seguida de enormes convulsiones sociales, dónde las ventajas del progreso eliminado a la fuerza brotan y rebrotan, pese a la imposición de los que la imponen, ya que la transición contra natura es siempre impuesta. El progreso no puede ser erradicado de la mente humana y siempre se manifiesta pese al intento forzado a ser reprimido, no importa cuán draconiano sean el esfuerzo tiránico y la imposición. Solo hay que ver lo que sucedió en Cuba el 11 de Julio pasado.

El continente europeo ha sido la región del mundo dónde se pueden apreciar con mayor claridad todos esos procesos evolutivos, incluyendo los de imposición a un cambio para peor, y las consiguientes consecuencias catastróficas que le han acompañado. A pesar que la mayoría de los países europeos provienen de monarquías y regímenes de poder personal de similar naturaleza, hace siglos que la evolución se impuso a favor de la democracia en lo socio-político, de la propiedad privada en lo socio-económico, de las formas capitalistas de generar riqueza y bienestar y de la libertad imprescindible para que todo eso funcione: libertad individual, libertad empresarial, libertad comercial y los llamados derechos humanos que la consagran: la libertad de pensamiento, de opinión y de palabra, de asociación de toda naturaleza: social, empresarial, política, religiosa y cualquier otra que no esté prohibida expresamente en la Ley.

Este conjunto de principios, regulaciones, leyes, costumbres y tradiciones fueron conquistadas por las naciones europeas hace siglos y se fueron imponiendo por luchas de todo tipo, muchas veces violentas y otras veces pacíficas, y desde allí se irradiaron a otros continentes y regiones. Contradictoriamente esas mismas naciones europeas que disfrutaban de esas condiciones para sí, las restringían para otros a quienes habían colonizado. Esto de “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago” no es un fenómeno nuevo...y lo mejor de toda esa lucha por la libertad es que esas antiguas colonias, luego de independizarse y adoptar esos principios de libertad, se tornaron en países más prósperos y libres que sus antiguos colonizadores...reafirmando la bondad a toda prueba de esos principios cuando se aplican en serio.

Nuestra República es un caso que resplandece en la historia. A partir de su lucha por la independencia del poder colonial británico, se produjo un conjugación excepcional de hombres, condiciones geográficas y socio-económicas que generaron un enorme progreso en el pensamiento y la acción humanas para crear esa “ciudad resplandeciente en la cima de la montaña” hacia la que miran, esperanzados todos los seres del planeta, como símbolo de lo mejor alcanzado por la especie humana en la conjugación de progreso, condiciones socio-políticas y económicas para el logro de la felicidad, aspiración explícitamente escrita en esos documentos fundacionales de nuestra República que conocemos como nuestra Constitución y nuestra Declaración de Independencia.

Otras muchas naciones de nuestro hemisferio y de otras partes del planeta, también alcanzaron su independencia y bajo similares aspiraciones, escribieron documentos fundacionales de objetivos y condiciones análogos, pero enmarcados en condiciones histórico-sociales y económicas diferentes que no han generado la estabilidad y el progreso de todo tipo que sí ha logrado nuestra República. Una de las características de esos procesos ha sido la inestabilidad de ese documento rector de la vida nacional que denominamos la Constitución.

No es casualidad que los que sueñan con apoderarse de la “cosa púbica”, del poder estatal y gubernamental,  para destruir la estabilidad alcanzada y crear un “nuevo orden” dónde el poder cambie de manos, de la democracia republicana a sociedades autoritarias para el beneficio de una clase dominante que pugna por sus derechos de poder único sobre el resto de la población, tenga un objetivo similar: cambiar la Constitución, destruir las bases de la República y la participación democrática de todos, por un poder pomposamente denominado “justo”, que esconde y disfraza un replanteamiento descarado de la autoridad y el poder, cambiándolo de manos de la mayoría representativa a una “clase elegida” por la razón que en cada caso les convenga.

Ese truco político lo utilizó con éxito arrollador uno de los personajes más dañinos al progreso y la felicidad en nuestro continente: Hugo Chávez Frías, que sobre la Constitución que juró hipócritamente “defender” al salir electo, la denominó “moribunda” y declaró sin tapujos que la cambiaría, por supuesto con el cuento de la “justicia social”, con el  resultado que todos pueden ver: convertir un país rico en un país paupérrimo, donde los que “sufrían la injusticia social” vivían en un desarrollo y crecimiento sostenido, ahora comen de los basureros y escapan de ese paraíso de justicia social, en poder absoluto de una claque de bandidos, asaltantes de la tesorería nacional, que ahora tienen sus cuentas de banco abultadas a más no poder mientras la población es pisoteada por los que ejercen la “justicia social”.  Lamentablemente le han sucedido otros con la misma táctica, que indefectiblemente transitan o transitarán por el mismo doloroso camino.

Esa “justicia social” que convirtió a la Argentina, de país de clase media, en un país de mayoría absoluta de pobres, mientras los que manejan la “justicia social” son ahora los ricos, pero generando pobreza masiva. Esa “receta” de la “justicia social” tiene diferente nombres, apodos, consignas políticas y alternativas, que van desde la justicia “racial”, la de “género”, la “sexual”, y todas las que la mente humana pueda imaginar. Solo intentan una cosa: socavar la sociedad democrática para sustituirla por la “nueva clase” clarividente, poseedora de la verdad universal, excluyente de cualquier crítica o análisis, siempre con una misma característica: apoderarse de las palancas del poder para ejercerlo a favor suyo, excluyendo al resto.

Todas esas formas y maneras de búsqueda frenética del poder abusivo y excluyente de otras clases sociales son evoluciones de atraso de los conseguido hasta la fecha por la especie humana: la felicidad creciente mediante el equilibrio de poder que proporciona la democracia, impulsora de la libertad económica, del mercado, de la participación incluyente. Las lecciones de la historia no pueden ser más claras: el surgimiento del socialismo que le ha costado a la humanidad 200 millones de víctimas, y sigue contando en China, en Cuba, en Venezuela; la justicia social empobrecedora de muchos países, encabezados por Argentina; el nazismo en Alemania, costó otros millones de víctimas; la guerra civil en España...no hay una sola variante de ese “progresismo dirigido” que haya funcionado, sino lo que es peor, los millones de víctimas que sobrevienen a causa de su imposición. La receta es siempre similar: engañar a la gente para que lo acepte, con bellas consignas, y a posteriori cuesta casi una guerra civil erradicarlo.

Por ello: todo el que hable de perfeccionar la sociedad en función de la justicia social, económica, política, racial, sexual, o cualquier otra, siempre empieza por la existencia de la “injusticia”, consagrada en la Constitución, por lo que hay que “perfeccionar” la sociedad cambiando la Constitución, que justamente es el guardián que protege a la sociedad. Proteger y salvaguardar la Constitución es la palabra de orden.


Monday, July 12, 2021

El 11 de Julio del 2021 en Cuba

 

La explosión social en Cuba, que muchos esperaban y otros muchos consideraban imposible, se acaba de producir el domingo 11 de Julio. La espontaneidad, la masividad y el genuino carácter anticastrista de esa multitudinaria acción colectiva, que se produjo como una reacción en cadena a todo lo largo y ancho del país, fue tan aplastante que le tomó muchas horas a las fuerzas represivas reaccionar y reprimirla con toda la ferocidad que caracteriza a los regímenes comunistas cuando se trata de aplastar la resistencia popular.

El alzamiento en Hungría en 1956 y la masacre de la Plaza de Tiananmen son dos claros ejemplos de la ausencia de escrúpulos de los regímenes comunistas para aferrarse al poder aplastando a los ciudadanos. El tercer claro ejemplo es la Guerra Contra Todo el Pueblo del régimen castrista, desarrollado el 11 de julio y cuyo verdadero saldo de víctimas tardaremos en saber, debido al velo de secretismo del régimen, al apagón de las comunicaciones, al silencio impuesto sobre los acontecimientos con ese deliberado propósito de ocultar, disfrazar y maquillar la salvaje represión contra la población cubana en muchos pueblos y ciudades a todo lo largo y ancho del país.

Es muy difícil jugar a ser adivino para saber las consecuencias de esos actos salvajes, las golpizas inmisericordes, los asesinatos a sangre fría, la intimidación rampante a que la tiranía tuvo que acudir para sacar a la gente de las calles, apagar las protestas e imponer la paz de los sepulcros. Cuanto durará el efecto apaciguador de la represión extraordinaria es imposible de adivinar, pero es muy probable que tenga resultados similares a los que a lo largo de la historia han hecho los comunistas en casi todas partes del mundo, de una manera u otra: el efecto a corto plazo puede aparecer “efectivo” pero las heridas infligidas en la mente de la población alimentan mucho más el resentimiento, el odio abierto a los represores y el desencanto y ansias de venganza, que a mediano y largo plazo hacen imposible la supervivencia del régimen. Los golpes infligidos, el luto causado, el odio reprimido del pueblo pisoteado se convierten en una barrera impenetrable para la relación entre gobernantes y gobernados.

Cuando se une esta realidad con la rampante mediocridad de la dirección y la administración social castrista, especialmente inadecuada y prácticamente inexistente, permiten aquilatar el enorme fracaso de la revolución y prever que esa situación se va a recrudecer, empeorando aún más el panorama social, político y económico que ha sido el motor impulsor de esta explosión. Los antecedentes de lo que ocurre hoy están presentes y actuando a lo largo de los más de seis décadas de disparate tras disparate, todos ellos siempre encaminados a una “victoria” inmediata y a un fracaso mediato.

Si repasamos la situación real del castrismo salta a la vista la bancarrota total, consecuencia de más de seis décadas de disparates sin sentido: incautación de las tierras agrícolas para no explotarlas, destruyendo una buena cantidad de uso y efectividad de esos enormes activos. Otro tanto con la masa ganadera de unos 7 millones de cabezas. La industria azucarera, totalmente destruida. La cartera de viviendas, abandonada en absoluto, destruyendo otra enorme cantidad de activos sociales y generando un enorme problema poblacional. Otro tanto con los seguros sociales, las clínicas y hospitales privados y públicos, las instituciones de educación, la Banca y sus activos propios y en custodia. El comercio de todo tipo, los almacenes de importación, la infraestructura portuaria, los centros culturales, los cines y teatros, clubes de playa y sociales...en fin, no hay sector de la economía nacional exento de una destrucción física y económica que se puede ver a simple vista, aunque es muy difícil de contabilizar.

La ausencia de administración ha agotado las ingentes riquezas que tenía la nación, que fue incautada por ellos, pero nunca administrada y que fue siendo explotada sin mantenimiento ni reposición alguna hasta dejar en ruinas físicas y en bancarrota económica a la nación, lo que ha deteriorado en forma real y evidente el nivel de vida, el bienestar económico y la capacidad de sobrevivir de la población, esquilmada con imposiciones de precios y hasta de quitarle a la población sus bienes de consumo, poniéndoles a la venta en moneda extranjera no disponible para ellos. La súbita aparición de la pandemia y su pésimo manejo ha llevado al límite la vida de la población, encerrada por el virus, pero permanentemente en colas y aglomeraciones por la ausencia de oferta en los bienes de consumo vitales, así como de una red comercial totalmente destruida, que obliga a aglomeraciones multitudinarias, receta contraria al aislamiento social.

El dinero, representado en la moneda nacional y que tenía un valor paritario igual al dólar norteamericano en 1958 hoy vale 75 veces menos (valor del mercado libre) sin que ni remotamente los ingresos de la población hayan subido en ese porcentaje, lo que permite ver de un vistazo el hundimiento de la capacidad de subsistencia, con viviendas destruidas, ausencia de entretenimientos y vida cultural, educación y salud en harapos, restricciones crecientes sanitarias...todo ello es el origen de la explosión social. Si lo queremos resumir en una causa: el socialismo. La sociedad más imperfecta, improvisada, disparatada y negativa para el ser humano que mente alguna haya podido concebir.

Todo parece indicar que nada de eso tendrá ningún tipo de alivio para el pueblo cubano. El aplastamiento de la explosión social solo contribuirá, adicionalmente a hacer más imposible de soportar la vida del cubano normal, lo que augura tiempos difíciles que continuaran alimentando el explosivo vivir cotidiano de la población cubana y el autoritarismo creciente del régimen. El equilibrio desequilibrado persiste. Y habrá indefectiblemente muchos más episodios dramáticos de búsqueda de salir de ese agobio y una y otra vez represiones continuadas. Es un enfermo crónicamente desahuciado que persisten en revivir artificialmente.

Monday, July 5, 2021

El Oficio Más Antiguo de la Humanidad

Por siglos la humanidad ha reconocido como el oficio más antiguo el de ejercer los encantos femeninos como una forma específica de ganarse la vida.

Con similar antigüedad, con formas más disimuladas, pero con iguales intenciones, con parecidas herramientas y, sobre todo, con objetivos casi idénticos: el venerable político es un candidato perfecto

El sinuoso arte de “dirigir” a sus paisanos (desde un grupo, una pandilla, una aldea, un pueblo, una villa, una ciudad, toda la nación y hasta el mundo entero) intentando “representar” sus sentimientos, sus aspiraciones, sus objetivos, sus intereses, y sobre todo, aparentando ser su legítimo portavoz.

El oficio original de “líder” estaba asociado a cualidades como la capacidad de resistencia frente a sus enemigos, la fortaleza, el carácter recio y un liderazgo natural, que hacía que sus congéneres depositaran su confianza en esa persona que le ofreciese las garantías de supervivencia al grupo. La inmediatez de la sobrevivencia objetiva e inmediata era el factor clave en aquel sistema, sin ninguna otra regla que seguir al instinto en la elección del más fuerte, el más capaz, el más habilidoso, el más corajudo, que le permitiese a ese grupo sobrevivir primero y dominar sobre otros después, sin ninguna sofisticación intelectual, política o social.

La evolución social trajo nuevas reglas y se sustituyeron los impulsos originales de la sobrevivencia inmediata por crecientes mecanismos de regulación de esa existencia, lo que trajo mecanismos más "elaborados" de la "elección" de los líderes, desde la gracia divina, la herencia y otros muchos. Surgieron reglas de comportamiento de muy diversa índole, finalmente recogidas en Leyes Electorales y Constituciones.

Mientras el oficio femenino más antiguo ha permanecido prácticamente sin cambios, el oficio de político se perfeccionó, se intelectualizó su accionar y sus reglas de comportamiento se adecuaron según la localidad y la época, hasta tal punto, que la primigenia razón de seleccionarlo, la sobrevivencia, se fue desdibujando y diluyendo entre otras muchas razones y motivaciones. Mientras al principio elegir un líder era una necesidad sentida y omnipresente de las personas, ahora el interés es el opuesto: El oficio de politiquear se consolido y la similitud con el de las damas creció: lo que importa es que te compren el servicio y la dedicación a satisfacer a los clientes particulariza al político. A diferencia de la satisfacción inmediata y medible del oficio femenino, la satisfacción en este otro oficio es mediata, inmedible crecientemente y alimentada por el discurso y no por los resultados.

Los Estados Unidos de América, también fruto de esa evolución sociopolítica, fueron el resultado de una guerra de independencia colonial conjugada con un grupo excepcional de personas con gran perspicacia y visión política excepcional que establecieron las reglas de nuestra Republica, la Constitución de los Estados Unidos de América, estableciendo el voto universal y secreto como mecanismo de garantía para escoger a los líderes a todo nivel. Esa elección ha de garantizar que los electos representen a los electores, a sus aspiraciones, a sus logros, y a sus objetivos.

La trayectoria ha sido correr en sentido contrario:  el alejamiento creciente de los políticos de sus votantes. En la mayoría de los casos representan a los intereses que les financian sus aspiraciones a elegirse y reelegirse, que es la máxima meta de un político. Mantenerse disfrutando de un cargo público, que ha sido dotado por ellos mismos con montones de privilegios, inmunidades, jubilaciones, y acceso privilegiado. Se han convertido en lo contrario a lo legislado: en vez de actuar para servir a sus votantes con lo que ellos quieren, ejecutan acciones y políticas que responden al Partido, grupo o facción, quienes son los que en definitiva les financian su elección y reelección, enfocada a conservar el más tiempo posible su posición publica con los beneficios asociados.

Si los políticos respondieran a sus votantes, por ejemplo, habría una política migratoria FAVORABLE al pueblo que los eligió, y no a grupos de interés, como los propios inmigrantes. Es una flagrante contradicción que los políticos sean favorables a los inmigrantes, QUE NO LES ELIGIERON, en vez de a QUIENES los eligieron. Por años esta situación ha PERJUDICADO en términos reales a quienes los eligieron, debido a la contaminación política, ideológica, social y económica de las comunidades norteamericanas, el gasto publico pagado por los votantes, y otras muchas razones reales. ¿Quiénes le eligieron para proteger a otros ciudadanos de otros países? 

Una pregunta es relevante: ¿por qué unos países progresan y otros no?

Si están uno al lado del otro, como las dos Coreas, ¿por qué una es rica y confortable para vivir y la otra un infierno?

Por qué había dos Alemanias, una rica y encantadora y otra lúgubre y horrible que causaba que millares murieran tratando de abandonarla y eso se resolvió SOLAMENTE con eliminar la causa: ¿el régimen político de la ALEMANIA COMUNISTA?

¿Por qué han abandonado Venezuela más de 5 millones de personas desde que se instauró el castrismo disfrazado de chavismo?

¿Por qué han abandonado Cuba casi tres millones?

Esas son las causas del desespero por entrar a los USA: Toda la destrucción social, con la cual muchos de esos políticos increíblemente se declaran simpatizantes. Esto refleja una verdad: una gran cantidad de los políticos norteamericanos en su mayoría llevan decenas de años CAUSANDO problemas y NO resolviéndolos o previéndolos. 

Por eso cuando un patriota como Trump intenta resolverlos se convierte en el ENEMIGO PUBLICO NUMERO UNO de esos políticos, sean demócratas o rinos.  Es instántaneamente  la pesadilla a atacar por las emisoras, las agencias de prensa y de toda la media; es la obsesión de “periodistas”, censurarlo y destruirlo es el objetivo de Facebook. En fin, el objetivo esencial, permanente, del enemigo político ancestral del pueblo norteamericano: la plutocracia. La que maneja los hilos de todo el llamado “Deep State” pagado y sostenido por esa plutocracia existente en Washington DC, y que tiene sucursales en las capitales de cada uno de los 50 estados y en las ciudades cabeceras de los miles de Condados y ciudades de nuestra nación.

Una de las peores contradicciones: muchos de esos políticos, se han convertido en enemigos de la Constitución que los ha generado; en negadores de los principios de representatividad de las opiniones de sus constituyentes y no, como pretenden algunos, dirigir a sus representados. 

Nuestro amado país tiene muchas ventajas naturales y otras, heredadas de sus padres fundadores. Pero tiene este gran problema que se ha generado en sus entrañas y que ya es algo horrible y en camino de ser definitorio para continuar nuestra vida política, un camino desastroso para la destrucción finalde la nación cuyas Leyes los crearon y convertirse en otra sociedad diferente a la República democrática heredada. La solución objetiva para evitar esa destrucción y asegurar la continuidad es la destrucción de la mafia sociopolítica que lo está destruyendo ya que hay un divorcio muy creciente y antagónico entre sus principios fundacionales y la realidad.

 

 

 

 

 

Wednesday, June 30, 2021

El Milagro de Subsistir en Cuba*

Muchas personas no pueden creer lo que sus ojos y oídos le informan: el castrismo todavía está vivo. Los tiranos, sus herederos y compinches conservan la capacidad de reprimir, intimidar, encarcelar y abusar en extremo a la población cubana. Del lado opuesto resulta asombroso contemplar la relativa conformidad de ese pueblo abusado, reprimido, hambreado, abandonado a su suerte en las condiciones más precarias, difíciles e insoportables, sin que haya ocurrido un terremoto sociopolítico.

¿Como se produce ese milagro de equilibrio entre los abusadores y los abusados, entre los reprimidos y los represores, entre los hambreados y sus hambreadores?

Se escuchan montones de explicaciones. Casi tantas como observadores, analistas y expertos. Todas resultan ciertas e inciertas, los pronósticos acertados o disparatados…todo es posible y… no pasa nada.

¿O pasa y no nos enteramos? 

¿Y pasa, pero es profundamente escondido tras la cortina del terror? 

¿Hasta qué momento se puede sostener esa cuerda floja sin que el terremoto se desencadene?

De acuerdo con los datos reales de toda índole y fuente, esa “sociedad” (hay que llamarla de alguna manera) es inviable hace mucho tiempo. Y lo que resulta más llamativo: frente a la crisis existencial, material, política, social, humana, hasta psicológica, los tiranos y sus secuaces arrecian aún más su intolerancia: más multas, más arrestos indiscriminados, más penurias, más escasez, más abusos, más incapacidad de enfrentar las crisis con sistemas de salud colapsados, pandemia incontrolada, red comercial más secuestrada y endiabladamente organizada cruelmente para vender en una moneda extranjera que a la población le resulta cada vez más difícil acceder, aun con familiares en el exterior; acueductos y alcantarillados destruidos, sistema eléctrico decrecientemente incapaz, cartera de viviendas totalmente destruida, transporte público y privado restringido por falta de combustibles, repuestos y una administración pública, local, territorial y nacional con una pobrísima vocación de servicio, una corrupción galopante que enrarece aún más los sentimientos de la población y una mediocridad antológica de más de 60 años de desaciertos, mala administración, indolencia, pésima asignación de recursos y una eficiencia casi nula.

¿Es posible que perdure para siempre ese milagro del equilibrio desequilibrado?

¿Cuánto puede durar?

¿Como se resolverá ese profundo entuerto?

La lógica más elemental hace pensar que el punto de ruptura del equilibrio se aproxima, entre otras razones, por la absoluta falta de visión, de capacidad y de liderazgo real de unos “herederos” de “continuidad” acostumbrados solo a recibir y ejecutar ciegamente órdenes y que ahora les toca generarlas. No solo las habituales de reprimir y encarcelar, intimidar y empobrecer, sino la de diseñar y organizar una estrategia para salir del estancamiento profundo y emprender la más elemental recuperación. Tal cosa ha probado serles imposible. 

Ante esa realidad solo caben dos posibles escenarios:

Escenario 1. Explosión social. La magnitud será consecuencia de la reacción de los que detentan el poder y ello puede ser realmente estremecedor. Frente al hecho hay dos posibles escenarios subordinados:

·      1A Fuerzas desenfrenadas produciendo un levantamiento que persiga y castigue a los represores, de forma similar a los sucesos de la caída de Gerardo Machado, lo que determinaría una escisión importante entre los tiranos, surgiendo nueva dirigencia que convoque a una conciliación y una salida civilizada, democratizadora y prometedora de una prosperidad y nuevas formas de gobierno, erradicación del comunismo fanatizador y algún proceso inmediato de fomento de las fuerzas productivas, el mercado y las libertades. Una variante posible es una huelga general que paralice a la tiranía y de paso a la variante 1B.

·      1B Ante el levantamiento popular inminente una escisión del poder actual que represente un alivio del fanatismo estúpido y embrutecedor a formas civilizadas de una transición con intenciones moderadas pero que abra el camino a una abierta discusión sobre la democracia, las libertades económicas y políticas que logre transformaciones que lleven adelante las ansiadas libertad económica y sociopolítica.

Escenario 2. Ante la inminencia de la explosión social, la escisión del poder vigente, con el surgimiento de un nuevo liderazgo que aparezca como esperanzador para alcanzar el progreso, las libertades y encauce las esperanzas populares. Este “nuevo” liderazgo puede dar lugar a dos posibles escenarios subordinados:

·      2A Fuerzas retrogradas y fanáticas se apoderen abiertamente del poder para recrudecer aún más las contradicciones actuales, precipitando una verdadera explosión social, muy cruda, con enfrentamientos violentos, que nadie quiere pero que surgirían por la estupidez empoderada y la correspondiente reacción popular.

·      2B Fuerzas realistas tomen el poder desde dentro para aliviar la situación sociopolítica, intenten cambios paulatinos, libertades apocadas, pero que desencadenen el proceso de lucha popular cívica sin enfrentamientos violentos y que lleguen a cambios sustanciales en las libertades personales, publicas, empresariales, económicas y sociopolíticas en el transcurso de ese camino.

Lo cierto es que la situación no es halagüeña, ni está exenta de graves problemas, pero es la consecuencia de 62 largos años de fanatismo, embrutecimiento, mala gestión, peor estrategia, y una meta centrada en destruir a los demás y no en construir para sí mismos.

Dañar lo más posible a los Estados Unidos, sembrar esa mala semilla en el continente, servir de punta de lanza de esa ideología toxica en cualquier otra parte del mundo siempre fueron, son y serán sus metas. Nunca fueron, son ni serán, mejorar al pueblo cubano.

*Fernando Dominguez

 


Friday, April 23, 2021

La Situación Cubana Actual

No hay dudas que la Revolución Cubana puede ser evaluada de dos formas opuestas: 

Una: Existe. Tiene y conserva un importante papel en la geopolítica mundial y no parece que esa circunstancia vaya a desaparecer a corto plazo, aunque parece muy difícil que se fortalezca, dada su precaria situación económica, política y social a corto plazo. Hay expectativas de una supuesta "apertura" por las autoridades heredadas del castrismo que albergan la esperanza de mantener su posición de punto de equilibrio mundial y la penetración capitalista para las inversiones, manteniendo al pueblo cubano esclavizado a su estrategia. Mantener la paz de los sepulcros, sin llegar a los cementerios sino mantenerlos a nivel de funerarias.

Segunda: Existe de milagro. Su situación política, social y económica es tan desastrosa que apenas puede concebirse que pueda seguir funcionando. El apoyo interno se ha ido esfumando y los signos diarios de inconformidad son masivos, el nivel de vida de la población ha llegado al subsuelo, el descaro con que la corrupción gubernamental se manifiesta es corrosivo, el deterioro abismal de la plataforma de vivienda, de salud, de comercio, de municipalidad, de vialidad, de cultura, educación, y demás elementos de la vida social es tan abrumador que resulta imposible imaginar cómo la población puede soportar esa situación a corto plazo que no sea por la aplastante represión política, social, civil, económica, financiera, educativa y la intimidación diaria y masiva para impedir un estallido social.

Dependiendo del extremo con que se analice la realidad, ambas realidades son ciertas. Y para cerrar el análisis, hay un relevo "generacional" de los puestos de comando de la política, de la economía, del gobierno y de la administración. Y el desprestigio de la autoridad para fijar acertadamente el rumbo, la estrategia de desarrollo es abrumador, objetivamente desprendido de la demostrada incapacidad de hacer algo bien hecho, que no sea reprimir y vivir de los demás.

El veneno paralizante de la represión, el adoctrinamiento, el aislamiento del análisis histórico de la realidad ha sido la más efectiva herramienta del inmovilismo sistémico que ha permitido 62 años de fracasos cada vez mayores, de involución económica, financiera, productiva, agropecuaria, de salud pública, de tecnología, de educación y del nivel de vida. 

La población, con honrosas excepciones, ha mostrado su capacidad de soportar todo lo habido y por haber, que solo se compensa con dos enormes fuerzas: la esperanza -casi como un sueño inalcanzable - de emigrar, de escapar de ese infierno de la vida cotidiana y el recibo de ayuda de sus familiares en el exterior, que socarronamente se llama FE (familia en el exterior) que alivia el infierno de escasez y explotación extrema, con remesas, recargas telefónicas, envíos postales y oficiales o clandestinos viajantes que le traigan el oxígeno financiero-material que les permita un respiro momentáneo del asfixio "revolucionario" del racionamiento, la escasez, el empobrecimiento, la ausencia de medios para sobrevivir, la falta de medicinas, el pésimo estado de la salud pública, el derrumbe de las viviendas. Engrosar las filas de casi un 30% de cubanos emigrados, desterrados, exiliados, cualquiera sea lo que se quiere aceptar.

Todo ello le ha permitido a los monstruos tener un tinglado de guatacas, chupamedias, alabarderos, en los medios, agentes de intimidación y la red de adoctrinamiento necesaria para mostrar un maquilladísimo intento de enseñar un soporte público que todo el mundo sabe -incluyendo sus propios amigos y cómplices- que es más falso que un billete de 7 dólares.

En este sombrío panorama no parece probable que la población encuentre el valor, o la decisión reprimida de "salir pa'la calle" a exigir que la parodia termine, que los culpables sean sacados del poder, juzgados y que se regrese a una sociedad medianamente normal.

Pero como sabiamente la naturaleza siempre encuentra una salida para solucionar estos graves atentados a la vida social, el propio miedo puede ser una herramienta. El obsesivo entusiasmo de los monstruos por encerrar a la gente por la pandemia – y el secreto impedimento de que haya pueblo en las calles - y poner todos los impedimentos para la libertad de movimiento, puede enseñarle a las victimas un nuevo camino: protestar sin protestar o protestar de forma pasiva, sin generar represión: dejar de asistir al trabajo, lo que en otras sociedades se llama huelga general pero que en esa situación de crisis de paralización de la vida social sin escándalos, puede designarse como "ausencia de asistencia a las obligaciones sociales" debido al miedo a la pandemia.

¿Cuánto podría resistir el monstruo sin el oxígeno de la participación diaria de sus esclavos?

La lógica parece evidente: al menos provocará un sacudión entre sus propias filas de "líderes" recién estrenados. Hay suficiente fuerzas represivas para ir casa por casa a sacar a trabajar a los esclavos? 

¿Y si los represores tampoco van a trabajar, por la pandemia? 

Francamente, en 62 años no hemos tenido una oportunidad similar...


Sunday, February 7, 2021

A confesión de parte, relevo de pruebas

 

¿Descaro?, ¿desfachatez?, ¿cinismo?, o ¿suicidio político? Más bien, todo eso junto y al mismo tiempo. Eso es lo que los "protagonistas" del mega fraude electoral del 2020 han hecho, utilizando la casquivana revista Time para exponer las tropelías ilegales, inconstitucionales y antidemocráticas para robarse las elecciones presidenciales norteamericanas del 2020. Una vez más Donald J Trump tiene toda la razón.

Con ese cinismo que caracteriza a los poderosos para alardear de su poder omnímodo, impunes desde hace mucho, cuentan o más bien confiesan, las tropelías realizadas para impedir que la voluntad popular obtuviese la victoria electoral en el 2020, a diferencia de lo ocurrido en el 2016, donde la victoria popular los agarró desprevenidos.

El pensamiento de esa gente queda totalmente al descubierto: la democracia solo es democracia cuando les beneficia a ellos, cuando permite la organización de ese parto de los montes llamado "deep state" para asegurar su continuidad en el poder, su impunidad ante cualquier tropelía que cometa uno de los suyos y el beneficio económico, político y social para esa clase dominante.

Queda perfectamente explicada la ceguera de los jueces, tribunales, fiscales, funcionarios del FBI, de los órganos de inteligencia y del pipisgallo con un átomo de autoridad legal para contribuir a la impunidad individual y colectiva de los miembros de esa clase poderosa y de sus agentes y servidores.

Queda perfectamente claro que la justicia tiene la venda de los ojos corrida para asegurar que todos NO somos iguales ante la Ley. Que unos son más iguales que otros y que todas las historias de corrupción que nos han presentado sobre otros países son simplemente chapucerías mal organizadas frente a esa absoluta corrupción institucional del poder público norteamericano, a nivel local, estatal y nacional.

Queda perfectamente explicada la naturaleza vil de una prensa cuyo único fin es servir de propaganda a esos poderosos, de encubridores de la verdad y sacerdotes de la mentira política santificada.

Queda perfectamente claro que ser "bueno" o "malo" en ese proceso cotidiano de la vida social es un fenómeno de conveniencia para ese poder tras el trono, capaz de mantener impunes a los pederastas, de cultivar el satanismo y aplaudir el asesinato masivo, santificado principalmente por los supuestos jerarcas religiosos cuyo papel real es acabar con la religión para imponer lo contrario, a conveniencia de los mandantes.

Queda perfectamente claro que los golpes de estado no solamente son perpetrados por militares de uniforme, los cuales son unos servidores más de ese poder con un uniforme de otro tipo, cuyos rangos, medallas y distintivos están en los bancos, los capitolios, las cortes y las agencias federales.

Pero hay algo que esos poderosos han olvidado. Siempre han existido poderosos. Y los poderosos de otras épocas se han convertido en perseguidos de las siguientes porque ningún poder es eterno y el poder real está en los corazones y los brazos de muchos millones de seres que tienen un poder de resistencia y de acciones insospechado y cuando el dique de contención de los poderosos actuales se rompe, la ira y los brazos de esos millones de seres son imparables.

Poderosos eran los poderes coloniales que George Washington y el resto de los patriotas enfrentaron y vencieron. Poderosos eran los poderes coloniales europeos que las colonias americanas, africanas y asiáticas enfrentaron y vencieron. Poderosos eran los poderes nazis que desencadenaron la Segunda Guerra Mundial y ocuparon y aplastaron a la mayoría del mundo de la época hasta que fueron vencidos. Poderosos fueron los jerarcas comunistas del poder soviético que aplastaron a millones de personas hasta que fueron vencidos por sus propios abusos y se desmoronaron. Nadie los venció. Perdieron por su propia maldad.

Así se desmoronarán los poderosos actuales, nacional y globalmente.