Search This Blog

Thursday, February 23, 2017

(tomado de http://cotarelo.blogspot.com/2017/02/la-corrupcion-como-forma-de-gobierno.html

Les ofrezco, por su interés, este artículo publicado en España hace un rato. La corrupción la hemos tratado antes. Y curiosamente, no tengo reacciones...Hay que drenar el pantano, sí o no?

La corrupción como forma de gobierno *

Que España es uno de los paises más corruptos de Europa y uno bastante corrupto en el mundo no lo dice Palinuro. Lo dice Transparency International, una organización internacional dedicada al estudio de la corrupción que en su informe de 2016 situaba a España en el lugar 41 de un conjunto de 194 países. No estamos descubriendo nada.


Es una opinión compartida por la opinión pública. Según el último barómetro del CIS, la población considera la corrupción el segundo problema después del paro. Así es para más del 17% de los encuestados. Al desglosar los baremos se descubre que hay diferencias notables: los votantes del PP no son tan sensibles a la corrupción como los de los otros partidos. Lógico, normal, teniendo en cuenta que el partido del gobierno (ese que, según Aznar, era "incompatible con la corrupción") es tan corrupto que parece una maquinaria de delincuencia organizada para expoliar el país. Algunos jueces lo consideran una asociación con ánimo de delinquir y por eso lo tienen sentado en el banquillo. En realidad, esta atmósfera general y atosigante de corrupción sin límites viene propiciada por el partido del gobierno y el gobierno mismo. La corrupción es hoy la forma de gobierno de España. Y lo es desde el primer gobierno de Aznar. Pero, desde el triunfo electoral de la derecha por mayoría absoluta en noviembre de 2011, se ha extendido a todas las instituciones del Estado.


El Parlamento fue sistemáticamente ignorado por el gobierno del PP con su mayoría absoluta. El país se regía autoritariamente por decreto-ley. El Tribunal Constitucional está sometido a los dictados del gobierno desde el momento en que el último presidente y el que puede serlo a continuación, son militantes del PP. La intervención del gobierno en la administración de justicia es permanente y no solo por sus habituales martingalas para obstruir la acción de la justicia, sino empleándose directamente a fondo a través del ministerio fiscal u otros medios, para conseguir su fin que normalmente es proteger a los ladrones y delincuentes si son de su partido. El uso de la fiscalía para impulsar los procesos políticos contra los independentistas es tan escandaloso como el que se ha hecho en Murcia para tratar de salvar al presidente de la región, por supuesto, del PP.

El caso más patente de la corrupción hoy mismo es el del proceso Noos. A los ojos de todo el mundo, la justicia ha favorecido a los delincuentes o presuntos delincuentes, que prácticamente se han ido de rositas. La hermana del Rey simulando una estupidez casi catatónica (otra burla a la justicia) y su marido por ser quien es, a pesar de haber apandado millones de dinero público. Entre tanto, y para que la gente tenga idea clara de una justicia al servicio de los poderosos, le han caido tres años y medio a un rapero por una canción.


Por supuesto, todos los aparatos de propaganda del gobierno y la derecha, los medios y los publicistas, han coincidido en entender la sentencia del caso Noos como una muestra de la independencia de la justicia y de la igualdad de todos ante ella cuando es patente que es al revés. Tiene que ver con el hecho de que los medios en muy buena medida (siempre hay excepciones) son tan corruptos como el resto de las instituciones en el sentido de que ostentan el record de ser los menos creíbles de Europa y unos de los menos creíbles del mundo. Y tampoco lo dice Palinuro, sino un estudio del año pasado de la Universidad de Oxford.


A una pregunta parlamentaria de Pablo Iglesias en la que se relacionaban algunos casos de corrupción, el preguntado, Mariano Rajoy, contestaba en su habitual tono de cuchufleta que cree muy gracioso que "menos mal que no es usted Robespierre porque tendríamos un problema". No, Iglesias no es Robespierre, pero el país tiene un problema de corrupción y lo tiene el PP y lo tiene muy especialmente el señor Rajoy. ¿Cómo no va a tener un problema de corrupción un país cuyo presidente del gobierno -el que se supone debiera dar ejemplo- está bajo sospecha de haber cobrado sobresueldos procedente de una ilegal caja B? ¿Cuál es la diferencia entre estos cobros -en los que también mojaban muchos dirigentes del PP- y las comisiones, pastuquis y mordidas que han salido a la luz en los procesos en curso y los que vendrán? ¿Cómo no si ese mismo presidente lleva años avalando y apoyando a cuanto dirigente de su partido se ha visto acusado y/o condenado por corrupción, a Matas, Fabra, Mato, Bárcenas, Camps, Barberá y ahora ese tal Sánchez de Murcia?


El problema es que, con un personaje corrupto al frente de un gobierno corrupto, el resultado solo puede ser el que es: uno de los países más corruptos de Europa. Y eso, además, gracias a la abstención del PSOE. único responsable de que se prolongue esta insufrible situación.


·       Publicado por Ramón Cotarelo en 12:40 a. m. 


Friday, February 10, 2017

La Guerra Total

Desde su fundación, esta gran nación siempre fue el baluarte de las esperanzas de la humanidad, basado en tres columnas: la libertad religiosa, la libertad económica y los valores familiares.  La nación, guiada por sus principios morales sufrió incluso una cruenta guerra civil para culminar un proceso básico de la libertad: el fin de la esclavitud. 

En la senda del crecimiento perpetuo, basado en la democracia, la libertad económica, política, social y religiosa, el país ascendió al lugar más cimero en el mundo y siguiendo esos principios se convirtió en un faro de luz universal al vencer a los enemigos de la humanidad en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En la Post Guerra, los Estados Unidos de América contribuyeron activamente a la reconstrucción de Europa y Japón, llegando a un nivel de desarrollo económico y social desconocido hasta entonces por la humanidad.

Al mismo tiempo, intereses ajenos a la nación fueron tomando posiciones. Apoyándose estratégicamente en el natural desarrollo de las luchas sociales por las libertades civiles, un movimiento llamado “progresista” se enquistó en esa dinámica, importando las clásicas y erosionadas ideas del socialismo, ahora disfrazadas de un nuevo tinte de progreso social y aprovechando muy inteligentemente circunstancias coyunturales, se hizo una fuerza dominante en varios espacios de la sociedad, claves para su crecimiento: la educación, el periodismo y la clase política.

La agenda progresista aprovechó muy bien cuanta oportunidad se le presentó en todos los ámbitos de la vida social del país y se alió muy inteligentemente con todos los estratos sociales afines, tomó cuanta bandera le convenía para hacerse dueño de las agendas de instituciones y organizaciones de todo tipo y finalmente, se alió con quiénes les aseguraban un poder mayor: un grupo social con una agenda globalista, de dominio y alcance mundial, enfrascado en gobernar al mundo a mediano plazo mediante la influencia económica y la alianza con esa misma clase europea, que fue conformando un poder mundial real, manejado por los hilos económicos, por la influencia socio-política que fue haciendo metástasis en todas partes, dominando las organizaciones internacionales de todo tipo, preparando su ansiado gobierno mundial.

Para llegar a esas metas finales la agenda exigía eliminar un obstáculo: el papel dominante de los Estados Unidos de América en la escena mundial y el atractivo que su ejemplo de desarrollo socio-económico posee para todo aquel que en el mundo desee el bienestar de su propio país.  El elemento progresista entró en acción, utilizando alianzas impensables, muchas veces bizarras, pero que minarían la fe del país y del mundo en los principios verdaderos del sano desarrollo: la familia, los valores de la civilización judeo-cristiana y la libertad económica, tanto individual como social.

Esa agenda ha venido teniendo éxito por toda la segunda parte del siglo XX y en estos primeros años del XXI, infiltrada dentro de todas las organizaciones y los escalones de la vida socio-económica. Particularmente en los últimos treinta años ha entronizado un desmantelamiento de los intereses nacionales paralelamente a la socialización creciente de las naciones occidentales europeas, al impulso al desarrollo de las fuerzas internacionales antagónicas en Asia, al sostén de la Cuba castrista y sus posiciones aliadas en el propio patio norteamericano,  a la implantación efectiva de un modelo de destrucción de la sociedad capitalista a través del deterioro de las relaciones de intercambio comercial con todo el resto del mundo, el debilitamiento creciente del poderío militar, de la moneda y del prestigio norteamericanos, la implantación de un modelo burocrático lleno de permisología paralizante en nombre de cuidar el ambiente, de garantizar supuestas cualidades sociales y a la desmoralización creciente de la vida social por todas las vías posibles, en nombre de libertades huecas y derechos creados al efecto.

Cuando ese modelo había llegado a su cima con Barack Obama como cabeza visible y Hillary Clinton como  su próximo CEO, la población norteamericana fue despertando del letargo en que la tenían sumida y de golpe surgió el abanderado que pondría todo en su lugar con una simple consigna, pero con un contenido aterrador para esa clase dominante: Hacer América Grande Otra Vez. El inesperado despertar se convirtió en la fuerza incontenible de la voluntad popular norteamericana  que una vez más asombró al mundo y triunfó arrolladora y aplastantemente en Noviembre del 2016.

Como era de esperar, ese monstruo que aparentemente tenía en su poder a Estados Unidos para engullírselo definitivamente  y poder instaurar oficialmente su gobierno planetario no iba ni va a quedarse tranquilo, contemplando como su ansiada obra se desmorona. Inmediatamente comenzó a mover sus ejércitos, muchos de ellos ni siquiera se imaginan que lo son, contra Donald J. Trump, declarado oficialmente “el malo de la película” por aquellos que las crean, hombre muy peligroso para esas huestes, no solo un símbolo norteamericano de lo que esta nación ha sido, es y será, sino también el abanderado virtual de muchos otros que ven en su política y su estilo fresco, antípoda de la ortodoxia política que tiene al mundo sumido en su peor crisis en los tiempos modernos y que ha descubierto que sí se puede reparar el daño causado con la receta de siempre: libertad.

Ese ejemplo terrible para ellos de un Presidente que cumple todas y cada una de sus promesas desde el día que llegó al Poder, es enfrentado por todos esos intereses a toda costa y a todo costo, usando cuanta arma, truco, subterfugio, palanca y mecanismo habido, por haber, con una sola estrategia: pararlo, destruirlo y dejar como ejemplo que contra ellos es imposible ganar. 

Hasta ahora no lo han podido parar. Pero tenemos que estar conscientes que ellos tampoco se van a parar y que la victoria definitiva se alcanzará no solo dentro de nuestra fronteras, sino también mucho más lejos. Y que tendremos que pagar el precio de la lucha diaria contra esa resistencia declarada, para lo cual tenemos una carta de triunfo: el respaldo diario a Donald Trump, la denuncia cotidiana contra las maniobras de sus enemigos, el descubrimiento de sus traquimañas y el desenmascaramiento de aquellos que se mantienen ocultos dentro de nuestras propias filas pero que siguen siendo agentes, voluntarios o no, pagados o no, pero agentes, del enemigo más poderoso de la humanidad que no quiere dejar de dominarnos a nosotros y al resto del mundo.


Wednesday, February 1, 2017

El Camino de la Prosperidad

Los efectos de la política de trabajar activamente por el crecimiento económico del país se hacen ver aún antes de convertirse en política oficial a partir de la inauguración oficial del Presidente Trump.

Solamente el anuncio de que esa política había triunfado en las elecciones de Noviembre 7, 2016 produjo inmediatamente el siguiente efecto en la región de toda Norteamérica:
  • Estados Unidos creció al 112 % en Noviembre del 2016 respecto al mismo mes en 2015 
  • Canadá tuvo una baja con solamente el 92% en Noviembre del 2016 respecto al mes en  2015
  • México también solamente llegó al 96 % en Noviembre del 2016 respecto al mes en 2015
Significativamente, la subida del índice de nuestro país fue acompañada de la disminución de los otros integrantes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. En Diciembre 2016:

En Diciembre del 2016, otra vez para toda Norteamérica;
  • Estados Unidos creció al 114% respecto al mismo mes en 2015
  • Canadá solamente llegó al 91% respecto al 2015
  • México también solamente alcanzó el 95% del 2015            
Los números hablan por sí solos. 

Las cifras de Enero del 2017 aún no están compiladas, pero la tendencia parece ser la misma.

Con respecto a lo que llamamos la Bolsa de Valores, el conjunto del movimiento financiero de la subida y bajada de las acciones y medios que conforman el precio que el mercado le concede a las propiedades que se cotizan, es un conocido reflejo de la esperanza de los inversionistas.

Una subida significa que los propietarios vieron subir los valores de mercado de los valores que poseen y una bajada es una pérdida del conjunto (aunque el promedio es una variable compuesta por los que suben y los que bajan y siempre hay perdedores y ganadores individuales) que significa que hay muchos más perdedores que ganadores. 

Los ciudadanos poseen en cartera esas acciones, aunque no lo sepan. Sus cuentas de retiro son sus inversiones y suben y bajan con este indicador. Las cuentas de retiro de los empleados municipales, condales y estatales también están en esa bolsa, por lo que la subida y bajada de esa montaña rusa afecta a la mayoría, no solo a los grandes capitalistas. Todos somos inversores capitalistas… Pues bien, un dato: las cuentas de retiro en inversiones han crecido, reflejando los movimientos de la bolsa, un promedio de 6 veces más en este período Noviembre 8-Enero 31 que en los tres años anteriores.

Eso da una idea de lo positivo que piensan los inversionistas sobre qué va a suceder y lo acertado de la política de Hacer Grande América Otra Vez.  Al mismo tiempo nos enseña por qué la política obstruccionista, el escándalo diario de la oposición liberal diseñada entre otras cosas, para que no nos demos cuenta de lo equivocado que siempre estuvieron, y que hacer grande nuestro país es la obligación de nuestra generación para dejarle un mejor futuro y esperanza a nuestros descendientes.

Tuesday, January 24, 2017

Una Nueva Era de Crecimiento Económico y Prosperidad  


El Presidente Trump comenzó a mover el país ayer, primer día de trabajo en la Casa Blanca. Sin perder un minuto comenzó a poner en marcha su estrategia para Hacer América Grande Otra Vez: Deshacerse de los Acuerdos Multi-Nacionales sobre Comercio y reforzar el concepto de que el Libre Comercio tiene que estar basado –cómo todo lo demás en la vida económica- en el concepto de Libre Mercado.



Como muy bien sabemos, el Libre Mercado funciona como regulador universal bajo una condición: la igualdad de todos los participantes en sus intereses, su participación y su influencia sobre ese mercado. Un mercado dónde alguien –solo o en grupo-  es más influyente que todos los demás es un engaño: el mercado subirá o bajará cuando le convenga económicamente a ese o ese pequeño grupo. Así mismo, un mercado dónde unos gobiernos manipulan los precios, la divisa propia, los salarios de los trabajadores, o lo que se puede o no adquirir o vender y sus precios, no es un Libre Mercado, es un instrumento para enriquecer ese país a costa de los demás que no hacen trampas y que si respetan en sus países el mercado laboral, los intereses del capital, el valor de cambio de su divisa, etc.



La trampa intelectual que esto significa le ha costado a nuestro país una enorme pérdida, pérdida de dinero, pérdida de trabajos, pérdida de capacidad productiva y lo que es peor, la pérdida de esperanzas, cuando nuestros trabajadores han visto esfumarse sus fuentes de trabajo a otras naciones sin ninguna contra-ventaja. Por supuesto que las empresas van a ir a dónde les resulta más barato y eficiente operar, pero esa eficiencia debe ser también la eficiencia del mercado no la de la voluntad de los gobernantes que manipulan las condiciones para hacer más barato su país “por decreto” no por el mercado.



El Presidente Trump es un Presidente activo, participante de la acción cotidiana de poner en marcha su estrategia y ese primer día incluyó importantes reuniones de intercambio con empresarios y líderes sindicales para impulsar la creación de empleo y contar con el apoyo de la clase trabajadora, la mayor beneficiaria del empleo masivo. Entendamos que los empresarios fueron beneficiados de la trampa de otros gobernantes en la operación del mercado libre y trasladaron sus fábricas a otros países para obtener mayores beneficios con un costo rebajado mientras seguían vendiendo sus productos al precio del mercado más rico del mundo. Los únicos perdedores eran los trabajadores. Ahora están avisados que continuar haciendo eso, les costará un impuesto a la entrada del país, compensando la súper-ganancia porque el precio del mercado de consumo seguirá siendo libre. Los ganadores ahora son los que vuelven a tener trabajo.



Ese es un primer paso esencial para Hacer América Grande Otra Vez y comenzó ayer.

Tuesday, January 17, 2017

El suicidio político

Aunque nuestro blog está fundamentalmente dedicado a la economía, hoy trataremos un tema muy relacionado con la política: la tormentosa relación entre el Partido Demócrata, sus más fieles representantes y la época que vivimos.

Empezaremos por recordar que durante mucho tiempo, el Partido, sus abanderados y los más ilustres representantes de la Administración demócrata, se aliaron de forma abierta y sin tapujos con la Prensa más influyente masivamente, la conocida sopa de letras, ABC, CBS, NBC, MSNBC, y todas las otras siglas con las letras B, C, o S, más CNN, el monstruo informativo creado por Ted Turner, para diariamente presentarnos a la Sra. Clinton como la salvación del planeta, de sus habitantes y de la galaxia a la que pertenecemos,  paradigma humano de la excelencia y de los valores de esa corriente de pensamiento que durante los últimos ocho años impuso su manera de ver el mundo y cuyos resultados no son del agrado de la población que ha sufrido esa incesante batida de imposiciones, que van desde cómo, cuándo y a qué costo debes tener un seguro de salud, hasta el sembrado en suelo nacional de incesantes y crecientes volúmenes de musulmanes, siempre tratando de impedir que los demás se manifiesten mediante la habilidosa utilización de la censura, denominada creativamente "corrección política".

En línea con organizaciones y países que comparten esas "maravillosas" ideas de que Estados Unidos ya no es nada del otro mundo, que hay que liderar desde atrás y que el mundo necesita un orden impuesto por otros, hemos contemplado con tristeza como el país ha pasado a ser una especie de gigante paralizado, pagador de las cuentas de los demás y destinado simplemente a ser el blanco de los ataques de todo el mundo, mientras ha venido cediendo, día a día su potencial industrial a países otrora emergentes y que se han ido convirtiendo en lo que Estados Unidos otrora fue. El desangrado de un desbalance comercial permanente con otras naciones y la perniciosa costumbre de imprimir dinero a cambio de bonos de la deuda, ha concluido con la "bobería" de 20 Trillones de dólares en la Deuda.

Frente a esa cascada de desgracias la solución para re-enrumbar al país hacia el camino exitoso del pasado (un "back to the future" político) fue encarnada en y por Donald Trump, quien supo tomar el pulso del problema, identificarse con el pueblo norteamericano que ha perdido sus trabajos, atacado su esquema de valores y que ve en peligro su propia existencia. Eso convirtió al Sr. Trump en la némesis de la candidata Demócrata, que tenía en el bolsillo la candidatura porque así lo había decidido la cúpula del Partido antes y pese a la Convención. Esto automáticamente convirtió al Sr. Trump en el blanco de los ataques de toda esa flor y nata de "orientadores" de la opinión pública" y cancerberos de la Primera Enmienda, siempre que sea a su favor. Desde los noticieros y los programas de discusión hasta para los payasos del entretenimiento del final de la noche, el Sr. Trump se convirtió en la encarnación del Diablo en la Tierra, el insolente que pretendía disputarle a los siempre informados y sapientes profesores de Harvard sus recetas de seguir por el mismo camino cuesta abajo.

Todos sabemos que el Pueblo Norteamericano intuyó por quién tenía que votar y así lo hizo, otorgándole a los que estaban en el Poder, a la Prensa, a los profesores de Harvard, la más formidable paliza que ojos humanos hayan visto. Pero como los sapientes dueños de la verdad universal no pueden, ni saben perder, comenzó una desenfrenada búsqueda de las razones de la paliza, claro está que no podía ser la verdadera. Y fueron creadas las más diversas:
· la perniciosa influencia de Fox News, que coincidentemente cada día tiene más seguidores...(por qué será?) tornándose  en la anti-Obama y por tanto, anti-Hillary;
· las investigaciones del FBI sobre la irresponsable manera de organizar su correspondencia electrónica por parte de la Sra. Clinton, (no a la Sra. Clinton y su irresponsabilidad, sino a quiénes la investigaron)
· la puesta a la luz pública de los correos electrónicos de la campaña Clinton (no el contenido embarazoso de los e-mails, sino la manera que nos enteramos por Wiki-Leaks);
· la influencia rusa y personalmente de Putin (palabra muy políticamente correcta que no significa exactamente algo concreto) y que nadie ha podido especificar;
y por todas las "razones" anteriores la Presidencia de Trump sería declarada "ilegitima" a partir de lo cual ensayaron cuanto sucio truco está en la lista de posibilidades, desde pretender corromper a los miembros del colegio electoral, chantajear e intimidar, continuar el barraje periodístico contra el Sr Trump, acudir a las "ilustres" celebridades, hasta el colofón final: boicotear la Toma de Posesión del Sr. Trump y confesar que mantendrán un obstruccionismo a toda costa en el Congreso para evitar que se aprueben las Leyes, que se nombren a los Jueces, y un largo etcétera que no es otra cosa que la lista de medidas que el Pueblo Norteamericano desea y que motivó que votaran por Trump.

Toda esa larga lista de acciones que por 8 largos años han impuesto no pueden admitir que la gente no las quiere, que por eso perdieron abiertamente el apoyo popular y las elecciones. Las consecuencias son devastadoras: Han perdido no solo la Presidencia, sino ambas Cámaras del Congreso, la mayoría de las Gobernaciones y de las Cámaras Legislativas estatales. Y frente a eso han reafirmado su obstinada política fracasada y escogido el camino de convertirse en hazmerreir público con ridículos gestos, amenazas, boicots, que los aíslan día a día de lo que necesita una democracia: una oposición serena que presente alternativas razonables y no gestos y perogrulladas simbólicas. Esa necesidad de la democracia está por encima de las embarazosas acciones de estos perdedores y tienen dos alternativas: ponerse a tono con la realidad o desaparecer y darle paso a una nueva oposición, responsable, patriótica y portadora de corrientes de pensamiento novedoso que puedan llevarla al respeto y reconocimiento públicos.

Tuesday, January 3, 2017

La Corrupción: Freno al Desarrollo y la Prosperidad para Hacer América Grande Otra Vez

Con el olfato que caracteriza al pueblo norteamericano, una buena parte de los “rallies” con el entonces candidato Donald Trump, se vieron llenos de un clamor político, en esa conjugación  tan especial que ocurrió entre el candidato que representaba las aspiraciones del pueblo, y ese pueblo: “Drain the Swamp…” rugía la multitud, para referirse al deseo de erradicar la corrupción, representada por aquellos políticos, cabilderos y otros especímenes de similar categoría, dedicados a vivir en el “establishment”, para el “establishment” y en el “establishment”, los cuáles fueron, son y serán los oponentes del Candidato entonces y del Presidente Electo ahora.

Por qué esa especial categoría de personas que cultivan el tráfico de influencias en sus muy diversas manifestaciones, son identificadas como habitantes de esa “ciénaga” que la población genéricamente así llama, y por qué el ciudadano común quiere “desecar” la ciénaga para que desaparezca?
Pues hay un problema de degeneración de la política, que se convierte en “tráfico de influencias” y que se convierte en la peor ponzoña para la democracia, la ética y la moralidad, que genera un creciente desapego del ciudadano por la cosa pública y que transforma esa cosa pública en un negocio privado, donde solo pueden convivir los que practican esa forma de vivir. Cuando los aspirantes a posiciones electas solamente están interesados en convertirse posteriormente a su elección en cabilderos para aprovechar las relaciones con sus antiguos colegas y ejercer el tráfico de influencias como una “profesión”, cuando los empleados y ejecutivos gubernamentales se jubilan para convertirse en “vendedores” de los servicios que anteriormente contrataban, cuando los encargados del manejo diario de la cosa pública se transforman en agentes pagados de empresas y gobiernos extranjeros que trafican esas influencias en perjuicio de nuestra sociedad…todo eso es exactamente lo contrario a lo que es el fundamento de un Gobierno Democrático: la virtud.
Al convertir la virtud y la ética en su contrario, se apodera de la cosa pública un enorme desdén por el verdadero servicio público. Se disfraza como deseo de servir a los apetitos más aberrados… y comienza un sistema de complacencia pública ante los precios exagerados de los bienes y servicios que esconden coimas y enriquecimiento ilícito; toda obra pública se torna un barril sin fondo de recursos y una eternidad en la terminación  de obras y proyectos… en fin es el deterioro más brutal de la conciencia, lo que es aprovechado por los enemigos de la sociedad para traicionarla en nombre del servicio público.
Las consecuencias de tal estado de cosas resultan muy evidente en muchos países, donde los gobernantes constantemente son acusados por practicar ese enriquecimiento ilícito y los países ven totalmente descarrilados sus caminos, las sociedades involucionan y la moral pública es repugnante.
Lo que siempre ha sido un signo definitorio de nuestro país, la Ley y el hacerla cumplir, comienza por casa, por los funcionarios públicos. Erradicar esas manifestaciones es condición de que la Nación vuelva a ser el paradigma que hasta sus enemigos siempre respetaron, con el doble beneficio de un camino seguro a la grandeza y a la prosperidad, sin que pueda  ser menoscabada por los intereses creados en la “ciénaga”.
Hacer América Grande Otra Vez pasa también por el rescate de esos valores.

Friday, December 30, 2016

La próxima Administración Trump: En el tope la “Confianza del Consumidor”

Confianza del consumidor” es un indicador estadístico que refleja fundamentalmente las expectativas que el ciudadano promedio tiene respecto al medio ambiente económico y cómo este medio ambiente influirá en su bienestar, en su capacidad de mejorar su nivel de vida, de adquirir bienes y servicios, en fin, cómo prevé psíquicamente que se comportará su vida y su capacidad de enfrentar los gastos necesarios para ello. Es la dinámica de la economía que prevé o intuye para el período inmediato que le sigue.

Ese indicador económico tiene un contenido político-social: marca el sentimiento del ciudadano en que la política económica será positiva, negativa o neutra en su influencia sobre su vida personal. Aunque el indicador es absoluto, su propósito es relativo, ya que la magnitud que se mide para ese momento tiene un valor que puede ser mayor, menor o igual que el anterior, que es su verdadera intención: “Fotografiar” la expectativa del individuo de si las cosas mejorarán, empeorarán o se mantendrán iguales al momento en que se midió anteriormente.

Hay una medición sistemática del indicador para cada mes, cada período, cada año, cada época. Ese indicador permite a los analistas calcular los gastos que efectuarán los consumidores, las familias norteamericanas, lo que permite estimar las ventas, los inventarios, el movimiento de los bienes raíces, los alquileres…todo aquello que depende de los gastos de las familias y los negocios, lo que a su vez depende de la visión que tienen si deben gastar o no, si es el momento para endeudarse, para pedir préstamos; todo ello lo deciden las personas basándose en la actitud que tienen respecto al progreso de la economía, a cómo ven su dinámica en el contexto general, su expectativa positiva, negativa o neutra.

La confianza del consumidor saltó en su medición en Diciembre a su nivel más alto desde Agosto del 2001 reflejando el optimismo público de mayor nivel en más de una década: 113.7. Ello sobrepasa al valor pronosticado de 109 en Noviembre. Para los próximos seis meses crece al 105.5 que es lo mayor desde Diciembre del 2003 (que fue 94.4). El hecho de que la Bolsa ha llegado a sus niveles más altos en 13 años confirma el sentimiento positivo de la población respecto al progreso económico prometido por el nuevo Gobierno que empieza en Enero 20. Diversos episodios que enmarcan la tendencia del nuevo Gobierno (aún sin tomar posesión) de defensa y promoción de las fuentes de trabajo y el compromiso inmediato de grandes inversionistas extranjeros para instalar grandes empresas dentro del país, confirman ese sentimiento generalizado de la población de positivismo en la confianza hacia el futuro bajo la nueva Administración.

Una muestra: El gigante electrónico japonés Panasonic y el fabricante de autos norteamericano Tesla acaban de acordar comenzar una nueva fábrica de celdas solares en Buffalo, New York, donde Panasonic paga por los gastos de capital a cambio de un contrato de compromiso de compra a largo plazo por Tesla. La fábrica comenzará a mediados del 2017 y generará 1,400 puestos de trabajo en Buffalo, de ellos 500 en fabricación, con planes de ulteriores expansiones.

Otro creciente número de empresas norteamericanas están incorporándose a ese movimiento de regresar sus plantas productoras al país o re-invertir para quedarse y utlizar la mano de obra local. Es el efecto invisible de las medidas de “Hacer Grande América Otra Vez”, tales como la esperada rebaja en la tasa de impuestos corporativos, la disminución de la burocrática tarea de franquear las vallas de los permisos, los controles y la intervención sin sentido del gobierno en los asuntos de las empresas, amparadas en “cuidar el medio ambiente” o “asegurar la preservación de …”. Esos resultados habían sido la estampida de las empresas a producir en otros países sin esos controles, sin pagar impuestos (a esos gobiernos les basta con el suministro de trabajo a sus locales), con estímulos diversos para abaratar la producción, etc., que ha significado ese tremendo hueco en la capacidad de generar prosperidad, empleo y vitalidad local a nuestro sistema productivo.

Esa es la razón del aumento de la confianza: la que tienen en que América será Grande Otra Vez”